No recuerdo lo que estaba soñando exactamente, solo sé que fue uno de esos raros en donde corres por calles irreconocibles, era de noche y a veces de día. Subí a un ascensor, siempre estoy en uno, pero este era panorámico. Subió hasta más allá del edificio sin que nada lo sostuviese, era de barrotes rojos, podía ver desde el cielo un hermoso atardecer en una ciudad que jamás había visto y que me parecía hermosa. Por primera vez desde que recuerdo que tengo este tipo de sueños no tuve miedo de caer, no me sentía ansiosa y aterrada. Una niña que viajaba en el mismo ascensor estaba temblando y le preguntó a su padre si caerían al vacío. Yo suspiré sin dejar de mirar ese horizonte mientras escuchaba a su padre decir. "No pasará nada, todo estará bien. Cierra los ojos si tienes miedo. Estaré aquí contigo".
Se me llenaron los ojos de lagrimas al escuchar, al sentir que ella si tenía un caballero a su lado en el que confiaba y volví a suspirar mientras el ascensor bajaba prácticamente en el aire, no caía velozmente como solía suceder avivando mi angustia de la inevitable sensación de estrellarme con es asfalto y morir. Con toda tranquilidad observe todo hasta oscurecer. Cuando llegamos seguros abrió sus puertas con un sonido tintineante. Sonreí sabiendo que el padre de esa niña tuvo razón, pero desperté sobresaltada en una cama que no era la mía.
Miré alrededor tomándome unos minutos para ubicarme fuera del sueño, teniendo presente aun la sensación de ese ascensor rojo y la música tintineante siguió sonando. Acaricié el espacio vació frente a mí y suspiré volviendo a mi realidad, a mi alarma del celular. Me levante rápidamente para tomarlo leyendo los mensajes en la bandeja con las responsabilidades de día. No tenía tiempo para soñar con ascensores, debía ir a trabajar en dos horas. Tenía una sesión y aún debía recoger mi equipo en casa. Me vestí los más rápido que pude adormilada pidiéndome un UbER. Alcancé a echarme un poco de agua en la cara, me dolían las piernas evidentemente producto del jugueteó de la noche anterior en una enorme X de madera, una tina en medio de un oasis y una cama con barrotes.
Salí con la mente revuelta de la habitación directo a la puerta ya que no podía, o no quería pensar en nada más que el montón de cosas que tenía por hacer y el poco tiempo con el que disponía. Me detuve en seco al ver a la mujer que sonreía a Peter acariciando su cabello en el salón. Debía parecer un fantasma porque ambos me miraron extrañamente, o simplemente escucharon mis blasfemias mentales.
- Maraí me da mucho gusto verte. Lamento mucho interrumpir de este modo solo vine a traerle algunas cosas a Peter
Se acercó con una sonrisa dulce, estaba vestida de esa forma elegante de un azul cielo.
Besó mi mejilla y yo no pude responder porque recordé que no le había dicho a Peter que conocía a su madre, que me había contratado para una sesión ese fin de semana y que acepté porque no creí que pudiese haber algo mas entre nosotros. Lo miré fijamente para tratar de adivinar que pasaba por su mente, disculparme de alguna forma, algo totalmente inútil con su inexpresivo rostro. Aunque intuí que estaría más que molesto. Divague un poco sobre si me importaba y encontré esa calma que conservé de mi sueño en el ascensor.
- Le decía a Pete que si van a viajar juntos es mejor por la carretera antigua que va por la costa, antes de internarse en la Autopista. El paisaje es precioso sé que te gustará y podrás incluir esas fotografías. Pienso que siempre he querido tener fotos de ese lugar.
- ¿Te vas? - fue la única pregunta que formuló él sin dejar de mirarme y su madre la reafirmó con la mirada
- Si. Me gustará mucho tomar las fotografías. Cuente con ello y no interrumpe nada yo debo irme, tengo algunas sesiones. Le contesté a ambos - mi teléfono comenzó a sonar. El UbER. - Nos vemos el fin de semana
- Puedo llevarte… -
Su mirada fija y su rostro sin expresión no me alentaban a querer hablar en el trayecto. Teníamos muchas cosas que conversar y no sabía por dónde comenzar aún. Tenía muchas cosas por hacer, por decir, por explicar y concluir. Pero elegí ocuparme por lo más inmediato. Mis sesiones pendientes, mi equipaje, mi mente revuelta encerrada en un elevador en el aire.
- Contesté el teléfono - El auto está abajo. Gracias y… nos veremos el fin de semana - Me acerque a ambos como si fueran mis clientes y les di un beso de despedida en la mejilla a cada uno. Sé que me miraban como si estuviese fuera de mi. Quizá lo estaba.
Salí tan rápido que casi corrí al ascensor. Adentro me recosté de la pared metalizada, sin panorámicas y cerré los ojos en un suspiro hasta que abrió sus puertas. Frente a mí un hombre tomaba de la mano a su pequeña hija. ¿Dejavú?. Los ojos de la niña se clavaron por un momento en los míos como si pudiera entenderme, algo totalmente absurdo, pero sentí de pronto que mi sueño tenía sentido. Ese niña con su padre, jamás tuve a mi padre a mi lado diciéndome que estaría para mí y que no tuviera miedo. Nos dejó. Peter no es mi padre, no es mi amigo, no es mi novio. ¿Qué pensaría su madre al verme allí?. ¡Que poco profesional!. ¿Que lógica tenía hacer un swinger por la noche y dormir abrazada a su espalda por la mañana con un hombre que sería parte de mi pasado en una semana?.
Estoy sola en este ascensor, tomando las decisiones buenas o malas y debo enfrentarlas con los ojos bien abiertos.
Dos días después por la noche cuando sonó mi teléfono estaba tomando jugo en la cocina de mi casa. Había tenido un día agotador, pero mi trabajo había terminado, únicamente me quedaba el compromiso del fin de semana y aún me quedaba una noche frente al computador seleccionando fotos. Tengo tiempo repetí como mantra y contesté sin mirar
- Sé que es tarde no quiero molestarte, pero estoy estacionado frente a tu casa y quiero decirte algo importante
- ¿Quieres entrar?
- No. Prefiero que tu hermana no escuche, es bastante incómodo.
- Dame dos minutos
Subí a su camioneta cerrando la puerta, se veía bastante preocupado y nervioso. Apenas me miraba mientras se acomodaba los anteojos. Paso sus manos sobre el volante y suspiró.
- Discúlpame Maraí. Sé que en una semana te irás del país o eso es lo que creo y no sé si te vas con ese hombre…
- ¿Peter?
- ¿Qué clase de relación tienes con él?. ¿Es tu novio. Es solo un ligue o un experimento?... Una clase de juguete…
- ¿Por que preguntas eso? - fruncí el ceño - Yo.. no me voy con él
- Es que yo si me considero tu amigo y no me da buena espina - Y pensar que él pensaba lo mismo de Jim. Reí irónicamente - Sé que está mal, pero decidí investigarlo. Si hay algo que guarda absolutamente todo es el internet. Algunas cosas son accesibles como las r************* , aunque tengan claves y bloqueos de privacidad. Hay formas de burlarlos. Otras no son rastreables y requieren de mas trabajo. Más cuando no tienes ninguna red, pero existe. No te negaré que me impulsaron los celos. ¡Demonios Maraí te fuiste con ese tipo sin pensarlo!. Y Sé que nosotros tuvimos.. estuvimos juntos sin conocernos, pero ahora es distinto creo que somos amigos. No creo que seas la clase de mujer que lleva a su casa a un hombre con el que tenga una aventura fetichista.
- Jim…
- No, espera déjame terminar. Me ha costado decidirme venir aquí. No es de mi incumbencia lo que hagas con tu vida personal, pero entre mas investigaba a este Peter, más me resultaba ilógico que tuvieras algo que ver con él. Quise parar y dejarlo todo de ese tamaño. No hay nada que puedas conseguir de él en la red común - Lo sabía ya lo había intentado una vez - Sin embargo cualquier movimiento legal o ilegal queda si sabes cómo buscar.
- ¿Me estás diciendo que investigaste legal e ilegalmente a Peter?. ¿Sabes que es abogado? si se entera puede demandarte
- Solo se enterará si le dices. Corrí el riesgo por ti, porque eres dulce, inteligente, preciosa y valiosa para estar con un truhan como ese. No sé qué busca de ti, pero no es nada bueno. - mi miró tiernamente y acarició mi mejilla - Si me dices que sabes quién es y a que se dedicaba yo no continúo con esta plática.
¿A que se dedicaba?. ¿Quién es?. ¿Qué sé realmente de Peter?. Que es… Pansexual. Tiene un antro s****l. Es divino en la cama. Sus ojos verdes son lo más bonito que he visto en mi vida. Tiene un bar llamado Paradise. Una familia que lo adora. Es abogado pro bono en su tiempo libre… Y lo único que sé de su pasado es que ha tenido un millón de relaciones con personas de diferente sexo y orientación s****l. Decidí decir la verdad
- No sé casi nada de él.
Porque jamás quise conocerlo. Porque sabía que era solo un juego. Porque le puse fin cuando comencé a sentir cosas. Porque me enloquecía al punto de cuestionarme a mí misma. En cambio él sabía todo de mi pasado, se lo conté todo, le di todo el poder sobre mí y lo único que me conservaba a distancia era no saber nada de él. El no tener vínculos o etiquetas y disfrutarnos sólo en el plano s****l.
- Bien.. al menos sabes que es abogado y aunque ahora lo haga pro bono y sean casos jurídicos normales como divorcios y asesorías solía ser de los abogados de defensa para estafadores, corruptos, magnates de cuidado. Maraí… Peter Connolly es gay
- Tal vez mi reacción fue exagerada, pero reí como si fuera un chiste a todo lo que me decía. Frunció el ceño con extrañeza mirándome como si estuviese loca - Lo siento… Jim. ¿Y esto es que me perjudica?
- A ver.. Sales con un hombre, un ex abogado del diablo que hizo toda su fortuna a base de favores a gente con mucho poder asqueroso. Refundió en la cárcel a gente inocente con el dinero de sus amiguitos. Un actor porno gay que vendió su cuerpo a cambio de un bar en el centro y un antro s****l lleno de aberrados.
- Abrí los ojos tanto como pude bajo esa descripción tajante, se me borró la sonrisa. - ¿Actor porno? - ¿era lo único que verdaderamente me escandalizó?
- ¿No lo sabías?. Tiene una fortuna y muchos negocios comprados con su cuerpo, garchando y dejándose garchar por hombres de dudosa procedencia. Y sé que suena homofóbico, pero.. ¿tú qué haces con alguien así?. Asumí que no lo conocías y que solo te has estado divirtiendo, pero hace dos noches cuando los vi juntos de la mano parecía serio, parecían una pareja normal y… ¿hace cuanto que lo conoces?. ¿Unos meses?. ¿Qué demonios te hizo para que estés ciega por él?. Por un momento creí que te volviste loca, es peligroso. No sé hasta qué punto, pero lo es con esas referencias y muy bien ocultas por cierto. Pasé la noche evadiendo alertas de seguridad evidentemente de la envergadura de secretos de estado. Debió pagar mucho dinero para hacer de su nombre algo menos llamativo. Como actor se hacía llamar… Rory.
- Me quedé mirando un punto fijo dándole vueltas a todo lo que me decía. Tratando de que tuviera sentido. Lo tenía por completo y por fin lo vi tal cual era. Un completo desconocido. Hemos tenido 3 conversaciones largas en lo que llevamos conociéndonos. Hemos cogido más de lo que hablamos. La primera fue en el parque bajo una lluvia insistente. ¿Y que recopilé?. Rory...
"Solo porque tú te encierres en el cuento de hadas y las novelas baratas a las que ves "normales" no quiere decir que la gente viva de ese modo y sea feliz. Ya lo demostraste, no existen las historias de amor a primera vista o de 5 días, existe el deseo, la lujuria, la atracción. No existen los finales felices, existen personas que construyen de a poco su felicidad en botellas pequeñas a lo largo de su vida con muchas personas que van y vienen, pocas se quedan. Eres una adulta Maraí"
"Si te contara la historia de cada persona del Averno no entrarías jamás. No quiero discutir contigo Mara sé qué piensas de otra forma, pero no te preocupes he pasado mi vida defendiéndome y defendiendo la libertad. En la corte y fuera de ella."
"Quiero decirte tantas cosas a veces, contarte de mí, pero temo que no quieras volver a verme nunca más porque no encajo en tu normalidad. Es más, creo que tus intenciones conmigo están bastante claras, solo quieres usarme y te importa poco quien fui, quien soy y mucho menos quien quiero ser."
"Cuéntame de tu turbio pasado. ¿Qué cosas querrías decirme?. Puede que la imagen que me hice de ti difiera tanto porque no sé nada. Para mi eres solo Peter el sexy bartender y abogado con el que tengo sexo ardiente
- Mi pasado es una historia más turbia. Mi presente lo conoces y si preguntas por mi futuro no lo sé, no espero nada. No necesito un psiquiatra si te hace sentir mejor"
- No hay nada abierto en la red. Todo está borrado y oculto. Los documentos, los videos, las fotografías. Todo registro de cómo ha ganado lo que tiene en su vida. Sus departamentos, sus autos, sus negocios, sus aventuras con esos hombres de poder. Todo. Los encontré y descargué - sacó de su bolsillo un dispositivo y me lo extendió - Pensé que alguien así solo puede hacer daño y si te hiciera algo… tú tienes como defenderte. Sé que te han herido antes. Pues este cabrón no lo hará. ¿Sabes que todavía se ve con su ex?. Malcom Murray. Un empresario joven de Seattle con el que tuvo una relación algo larga y mantienen algunos negocios, probablemente más. - seguía su fotografía en su departamento. Nosotros no éramos nada.
- Tomé el dispositivo mirándolo a los ojos - Jim. Sé muchas de las cosas que me estás diciendo. ¿Sabes por que no continuó nada entre nosotros?. No es porque no desee estar contigo. Me gustas, pero me has visto todo este tiempo como la tierna y dulce Maraí que cualquier imbécil puede manipular con algunas palabras. La Maraí que deja que un lobo se disfrace de oveja ante sus ojos y lo deja pasar. Y no lo soy más. Tengo absolutamente clara mi meta y jamás, escúchame bien, jamás dejaré que ningún hombre juegue con mis sentimientos. Se lo permití a mi padre, se lo permití a mi ex prometido.
- Yo no pienso eso de ti… sólo quiero protegerte
- No era necesario todo esto. No soy de él y tampoco tuya. Y no necesito que ninguno de los dos me salve.
Sentí algo poderoso. Era una rabia mezclada con indignación, un descontrol que se apoderaba de mi cuerpo. Me senté a horcajadas sobre él tomando su rostro. Me moví lentamente sobre él mientras apretaba mi trasero. Enredé mis manos en su cabello oscuro y jalé hacia atras para exponer su cuello lamiéndolo hasta sentirlo duro en mi entrepierna.
- ¿Te parece que esto encaje en mi perfil de i********:? - jadeó - La gente es quien le de la puta gana de ser y el resto está para aceptarlo, estar o seguir con su vida lejos.
Me moví más fuerte y rápido. Dejé de pensar y creí que esto sólo me sucedía con Peter o cuando él estaba. El poder dentro de mi creció como sus ganas. En un par de segundos sentí su caliente virilidad rozarme y me encantó. Sólo había sido una vez entre nosotros, pero mi cuerpo lo recordaba y lo necesitaba también. No me importaba que estuviéramos frente a la casa, en la calle. Era muy tarde casi de madrugada cuando llenamos su camioneta de gemidos y empañamos los vidrios. Esto debió haber pasado antes.
Lo que se interponía en mis pensamientos era él y sentía tanta rabia en su contra que me encontré cogiendo con Jim, en su camioneta, con sus manos aparentándome, sin condón. ¡Demonios se sentía tan bien!. Se sentía a que me estaba vengando de él. Seguía entre nosotros, dentro de mi aunque fuera Jim el que me poseía. Estaba disfrutandolo mucho. Dijo improperios, la camioneta se movía entera, iba a correrme y lo hice sin que me importara aferrándolo a mi mientras él acababa fuertemente en mi interior.
Volví a mi asiento a su lado con el corazón retumbando en mi pecho, caliente y con ganas de llorar. Era una demente. Lo observé de reojo tratando de recomponerse de un momento netamente impulsivo e inconsciente. Tres minutos después pensé que era muy estúpida, como una adolescente que hacía pataletas infantiles. Volví a querer llorar, pero sentía tanta rabia que lo único que atine a decirle era que necesitábamos una jodida farmacia.
- Veinte minutos más tarde paraba de nuevo en donde todo inició - Cuando salga de este auto nada pasó. Peter puede ser implacable ya lo sabes. Yo lo sé. Mejor deja de remover sus porquerías y las mías. Yo me iré en una semana así que estaré bien. Estamos bien.
- ¿Puedo disculparme si mi ego herido se apodero de mi?
- ¿Puedo disculparme si la perra que llevo dentro también lo hizo?
- Rió - Es un maldito suertudo
Entré a casa con el dispositivo USB aferrado a mi mano, suspiré hondamente y me interné arriba, en mi espacio. Me acerqué al mapa avejentado junto a la foto de Mamá y yo sonriendo a la cámara con ese mismo mapa. Finalmente deje escapar el aire en un intenso suspiro. El ascensor espera subir conmigo a bordo. Tomé mi teléfono y marqué a Limón. Era Viernes y debía estar en el bar repleto
- ¿Podemos hablar?. ¿Hablar de verdad? Estoy lista. - se escuchaba el rebullicio y luego nada - Lamento no haberte dicho lo de la sesión de aniversario de tus padres..
- Mara… ya lo sabía. Julián me dijo que había tratado de hacer de Cupido, tú me dejaste y yo me moría por volver a verte. Sólo que llegaste antes al bar…
- Todo ha pasado muy rápido entre nosotros. Parece una novela barata, muy lejos de la realidad.
- Lo sé, pero tendremos un viaje largo por carretera. Y muchas cosas por decir, quiero que seas honesta conmigo. Te prometo que o lo seré por completo - me quedé mucho tiempo en silencio - ¿Está todo bien?
- No. No estoy en mis cabales.
- ¿Quieres que pase por ti?
- No. Sólo quiero que sepas que yo iré por ti mañana y te dejaré conducir mi auto mientras hago tomas increíbles de la costa. - Lo escuché reír - Adiós Peter
- No me gusta esa combinación de palabras
- Aun así existen