Sinceridad

4791 Palabras
Esta "crisis existencial" derivada de una desilusión amorosa me había durado demasiado. O en realidad no me había dado la oportunidad de desahogarla como cualquier persona normal. No necesitaba un psicólogo para darme cuenta de que había cumplido su largo ciclo, con el divino asunto maníaco s****l con Peter. Evidentemente soy un ser humano y él es un muy guapo ardiente E.T. Me prometí no enamorarme, no involucrar mis sentimientos. Más que por orgullo porque creía que no podía entregar nada más. Qué fácil es para nosotros dejar de sentir, simplemente desapareciendo de la vida de las personas. O eso creía. Que ilusos llegamos a ser a veces. Me había dejado la extrema faena una energía renovada, como con ganas de comerme el mundo. Una sensación conocida olvidada con el tiempo y las responsabilidades.   Se me metió en la cabeza que podía hacer cualquier cosa y haría lo que siempre quise, era mi segunda oportunidad para hacerlo en grande. Para mí y por mí.    Me sentía tan empoderada y llena de adrenalina que lo único que le faltaba a este momento era que sonara de fondo - Roar de Katy P -. Me embargaba la sensación de que la experiencia me había cambiado más que mi visión s****l y personal. Había sacado dentro de mí todo lo que me había reservado por años.   Tiré las llaves sobre el buró recordando que no eran horas de estar despierta, no quería que mi hermana me viera llegar despeinada y vestida de demonio recién salido del infierno. Me encerré en mi habitación, dejé tirados de forma desordenada mi abrigo y mis botas. Las únicas de las que no me despojaron esa noche. Abrí el armario sacando del fondo tras unas cajas que aún no desempacaba un maletín n***o. El corazón se me aceleró cuando lo acaricié después de tanto tiempo abriéndolo con sumo cuidado, con el amor que se merecía. No recordaba la última vez que la había usado, pero tenía muy presente lo que me hacía sentir mirar el mundo a través de su lente.    Bien empaquetado estaba mi equipo completo, trípode, amplificador, disparadores automáticos, reflectores de luz, lentes de distintos tipos para ambientes y tuve ganas de llorar. Amaba la fotografía. Sentir la Nikkon en mis manos nuevamente me llenó de ilusión, la expectativa de realmente ser quien quería, la certeza de revivir ese sueño que siempre había estado guardado. La necesidad de darle al mundo mi mejor versión.   Al fondo del maletín estaba enrollado un mapamundi ya desgastado por el tiempo, aunque en su interior las pequeñas fotos de mi cara sonriente a los 13, 14 y 15 años se mantuvieron vívidas con el recuerdo y la ilusión de cada país que quería conocer. Evidencia de que mis anhelos habían permanecido demasiado tiempo en una maleta, en el olvido. Me dejé caer en la alfombra junto al mapa desplegado y sonreí apuntando la cámara hacia mi.   -Esta vez todo lo haré diferente. Lo prometo mamá - susurré al viento   Una semana después mi entusiasmo se había acrecentado, compré los químicos y recipientes más un montón de utensilios de ferretería para habilitar mi estudio, pues tenía la intención de revivir también la antigua forma de revelado. Subí al ático, el único sitio en la casa que consideré apto para descubrir que era un completo desastre. Si trabajaba en él podría convertirlo en mi cuarto rojo, reí por la tonta ironía s****l que se me pasó por la cabeza. Tenía mucho trabajo por hacer, pero no habría nada que me detuviese.    El resto del mundo dejó de importar al pasar de los días. Con mi cabello cubierto por una bufanda, un poco de pintura en mi overol y guantes amarillos de limpieza me puse manos a la obra, dispuesta a hacer de ese lugar mi guarida. Tenía una única ventana rota pequeña que debía cubrir para revelar, por las rendijas de madera del suelo en donde se desplegaba la escalera se colaba una luz que estaría cubierta con una alfombra gruesa. Debía tener cuidado con los químicos, mantener el lugar ordenado, habilitar mi nueva laptop y mi modernísima nueva Nikkon para las fotos en digital. Casi estaba todo listo, colgué el mapa extendido en la pared con mi primera foto revelada desde hacía tantos años. Ahora comenzaba a comprender que la vida era una ecuación con dos variables que desencadenaban distints resultafos dependiendo de la incognita que se quiera resolver. Era el momento de dar por terminado un ciclo y comenzar otro.   Por quince días le dediqué el 100% de mi atención a actualizar mis técnicas, a probar el equipo. Lo que bien se aprende nunca se olvida. Era más que un Hobby, por mucho tiempo pagó mis estudios y alguna vez soñé con volverlo un negocio, pero me concentré en mi carrera. Cambié las fotografías por los cálculos, hice un diplomado en educación superior y un postgrado en Física. Ahora con el boom de las r************* el ojo de un profesional se ha visto revalorizado, y la tecnología había simplificado mucho el trabajo era mi oportunidad perfecta. Casi no veía a Regina, algunas noches como era su costumbre no llegaba avisándome que se quedaría con "alguien". Cuando me cruzaba con ella me invitaba a salir por una copa y siempre respondía que estaba muy ocupada. Sería correcto decir que estaba apasionada.   Si me llegaba un mensaje de él de vez en cuando lo leía al menos de cinco a diez veces sin responder, siempre era la misma misiva digital corta y concisa.   "¿Desaparecerás para siempre?, ¿podemos hablar en lugar de huir?. Maraí no te hice un favor, pensé que éramos amigos y solo necesitabas asimilar lo que pasó en el club". Contesté una sola vez con un "Hablaremos luego. Lo prometo".   No pretendía que fuera para siempre, solo quería que menguara la euforia y poder enfrentar su libertad con la mía.  "Amigos". No sabía como ser amiga y amante al mismo tiempo. El ignorar la magnitud de lo que había pasado entre nosotros y la forma tan fría en cómo me despedí de toda esa locura no evitaba que algunas noches cuando cerraba los ojos pudiera verlo, soñarlo y desearlo hasta sentirlo a mi lado. Mi cuerpo lo extrañaba mucho, Peter se había metido en mi mente, su mirada se había clavado en mis sentidos. Noches enteras me había quemado hasta el hueso con recuerdos vívidos de nuestros tres apasionados encuentros ardiendo entre mis sabanas, sin él. Si tan solo me hubiese quedado una foto suya, algo más que el recuerdo del que algunos minutos de desasociego dudaba si habría sido real. De pronto me dio por buscarlo en la red y no me sorprendió saber que aunque hasta el Averno tenía r************* igual de reservadas él no aparecía. Un nombre tan común para un hombre extraordinario, desde un novelista, hasta un personaje ficticio y una escuela. No ahondé en el asunto pues yo tampoco las usaba. Debería comenzar a hacerlo si quería vivir de la fotografía   Hablé un par de veces por teléfono con Jim. Era de esos que llamaba de vez en cuando para preguntarme como estaba y por supuesto si estaba disponible. Le conté de mi iniciativa, mi mayor excusa para no responder invitaciones a un café, o un helado, o un revolcón. Quizá todas. Se ofreció a ayudarme, podía encargarse de hacerme viral en la zona por las redes con un sistema algorítmico en el que estaban trabajando. Por supuesto que acepté su ayuda.   Una semana y media después era una realidad. Me llegaban solicitudes de presupuestos, fiestas infantiles, bodas, retratos familiares. Primero un par diario que luego fue en aumento. Podía realmente trabajar de esto y me lancé de lleno. La nueva Maraí solo sabía ir hacia adelante, sin peros. Le había prometido a alguien que le haría una sesión, y a mi hermana le había dado por ser mi ayudante en su tiempo libre como en antaño.   Estar en aquel galpón me traía de vuelta sus ojos y sus manos recorriéndome por primera vez en el probador.   Me recibió con los brazos abiertos y esta vez era una rubia de cabello ondulado con una cinta fucsia que combinaba con su hermoso vestido de tela ligera y abertura, parecía una diosa de tacones altos plateados con cintas cruzadas hasta su pantorrilla. Mientras caminaba hacia mí como una modelo de pasarela, me llené con su belleza avivando mi ansiedad por retratarla. Julián estuvo complacida de hacer esta sesión que planeamos hacía semanas, ella era impresionante, alta y bella. Los modelos de sus vestidos, el maquillaje y sus pelucas la hacían peculiar, única. El lente de la cámara con una luz adecuada resaltaría esos tonos en su piel y su rostro, esa mezcla en su r**a, esa seguridad desbordante de ser quien quería era lo que siempre me atrajo y atraería a quien fuera. Había sugerido algunos escenarios, pero ella insistió que debía ser en la terraza de su enorme boutique.  Mi hermana recorría el lugar fascinada guiada por una de las vendedoras. Le dí una advertencia con la mirada diciéndole que en treinta minutos comenzaríamos. Una vez más me dio por recordarlo. Julián me ancló a su brazo hasta que llegamos por las escaleras mecánicas al muy iluminado y abierto tercer piso, a la pequeña y animada cafetería. Pasamos por un pasillo hasta una puerta de cristal cerrada herméticamente con un metal al que solo podía acceder con un código. Me recordó a otra puerta en un privado. Al final del pasillo la terraza se expandía. Me mostró su enorme oficina de cristal con una vista de ensueño en la cual colgaban muestras de telas y colores. Había una foto muy particular con una mujer mayor bastante rubia, pero no la miré demasiado mientras hablaba del vestuario que tenía preparado para la sesión. Comenzaba a hacer calor y a descender el sol. Desde su terraza de ladrillos rojos se veía un cielo precioso, en el horizonte la línea azul del mar era una vista perfecta. En unas horas podremos ver el sol ocultarse a nuestro costado. Con emoción me llevó hasta el otro extramo en donde había otra oficina enorme de cristal, un pequeño escritorio con una laptop y un equipo de música   - ¿Y en donde está el s*x shop? - pregunté con una sonrisa - Lo siento Maraí - me sonrió bamboleando las pestañas con un gesto de no arrepentirse - Tendrías sexo esa noche en el averno. No iba a decirte que el hombre con quien gozarás estaba aquí mirando el atardecer, escuchando melodías suaves y románticas - Alcé las cejas y reí - eso rompería el aire plenamente s****l que los envolvía. Por cierto… ¿Cuántas veces más volviste a ese infernal antro? - Solo fueron 3 - ¿Tan poco? ¿no te gustó? - La miré con una mueca casi de nostalgia - ¿has estado allí? - Me encantó de hecho. Estuve un tiempo, pero mi pareja no está de acuerdo con esos lugares, demasiado éxtasis. Han pasado muchas cosas en ese sitio, infartos, peleas, heridas… las cosas legales con las que lidia Pete. No todo es pasión y lujuria. Por eso tanto protocolo para entrar, aún así son todos humanos que caen en lo mas extremo. - Me gustó mucho estar allí, literalmente cambió mi vida y mi mente, pero como dices fue muy intenso. - ¿Y qué pasó?. ¿No quieres volver, ocurrió alguna pelea? - No las noches que estuve… es que… en mi éxtasis tuve una epifanía en donde él era más que dueño de mi cuerpo y eso no puedo permitírmelo - reí con la analogía - No podía seguir fundiéndome así con ese hombre. Ha sido la aventura vesánica de mi vida. - ¿Has vuelto a verlo?. Sé que tiene un carácter a veces tan imponente y un aura con el poder de hacerte llegar a los límites más complejos de tu mente. Puede que pienses que enamorarte sería el menor de tus problemas, compartirlo quizá… - No me importaría compartirlo porque nunca ha sido solo mío. Hay una especie de pacto... - "No importa quién nos posea mientras nuestro deseo sea finalmente para los dos" - … que se grabó a fuego en mi piel y mi mente. Él no es mi problema Julián, al principio creí que sí y que toda su amplitud me sobrepasaba, pero luego me di cuenta. Soy yo la que no quiere en este momento de su vida aferrarse a nadie, fui yo la que dio media vuelta y dijo adiós porque justo cuando me enseñaba a ser libre, al mismo tiempo cada vez que estaba con él descubría que era más suya. - Cuando lo conoces de verdad te das cuenta que es un dulcecito que da demasiado amor. Da demás y apenas recibe a pesar de que sientas que te absorbe su energía - Miro alrededor y suspiró. - Hablas de él como si lo conocieras de toda la vida - Y así es. Lo conozco de toda la vida y me lo sé de la A a la Z, hasta más que el mismo - Aquí está nuestro confesionario. Cuando esto no era más que un enorme basurero en el que vimos potencial nos sentábamos por horas a mirar el cielo, a contarnos nuestros problemas, a reír, a cantar, a llorar… Peter Connolly es mi mejor amigo y mi hermano.   Eso me tomó por sorpresa, habría jurado que también fue su amante   - Este era mi sueño y sin su ayuda no lo hubiese logrado. Para ser honesta mi familia ha sido mi soporte vital. - me miró tiernamente notando mi confusión - No es mi familia de sangre salta a la vista. Sabes Maraí, tampoco pudieron adoptarme porque mis progenitores aún vivían. La relación más tóxica que he visto en mi vida es la suya. Una relación enferma y codependiente. Poco o nada les importé nunca, ni como fruto de su insano apego.   Caminó mirando el horizonte hacia el borde de ladrillos de la terraza como si el recuerdo le llevara a una película amarga de su vida. Me acerque a su lado tocando su mano para reconfortarla y traerla de vuelta de su pasado. Yo sabía muy bien lo que era hundirse en recuerdos de ese tipo, tan dolorosos que por un instante creías no superar y pude ver como su expresión cambió al asco. Era fácil para nosotras hablar desde que nos conocimos. Me contaría su historia como yo le había contado parte de la mía    - Ella quería complacer en todo a ese hombre. Todo perfecto para el amor de su vida, pero le dio un hijo gay. Un error. Se culpó por ello y trató de convertirme en un hombrecito por lo menos frente a mi progenitor - resopló - Lo único que siempre vi en su mirada desde que tengo memoria fue rechazo y ambos fueron los primeros en convertir mi vida en pesadilla. Desde pequeño me sentí diferente, muchas veces creí que era un castigo de Dios y llegué a odiarme. Siempre estaba solo - me miró con un brillo húmedo que contrastaba con su sonrisa preciosa - pero la vida es maravillosa y a los 10 años conocí a un niño pelirrojo que no veía nada malo en mi, ni mis maestras me trataban igual que al resto y él fue la primera persona que me sonrió con verdadero afecto. Secó mis lágrimas cuántas veces me rompieron el corazón y me llevó a su casa en donde sus padres y sus hermanos me trataron como familia. Marietta Connolly. Mi verdadera madre me hizo una habitación preciosa con muchas cosas rosa y naranja. Una habitación en la que me sentí cómoda, en la que pasé largas y felices vacaciones. Pelearon legalmente por años para ser mis tutores, aunque cuando finalmente lo alcanzaron ya tenía 16. Me apoyaron como a un hijo cuando era niño y tenía problemas con los demás porque me rechazaban. Siempre fui un rechazado, golpeado por ser como soy, por los que se decían mis padres y por quien le provocase. Me sentía no pertenecer a este mundo, tuve ganas de acabar con mi sufrimiento y de no ser por él y su familia que se convirtió también en la mía tal vez lo hubiese logrado - rió limpiando una lágrima de su mejilla con sumo cuidado de no correr su maquillaje - Me alentaron a ser yo mismo. Mi madre, mi Marietta me arropó con lágrimas en los ojos luego de meterme en su camioneta a escondidas después de un fallido tonto intento de dejar de sufrir y llevarme a ese cuarto que arreglo para mí y me dijo…   "La gente equivocada quiere vivir una vida que llama NORMAL, pero tú mi querido Julián no serás como todos, no serás común jamás. Tienes que ser quien eres sin sentir vergüenza. Siéntete orgulloso de ser distinto porque eres especial y si eres una mujer entonces sé una, la más hermosa de las mujeres".   - Esas simples palabras hicieron un efecto estimulante en mi y al día siguiente fui a la escuela con vestido, era uno precioso lleno de tul de colores y cintas que había diseñado. Me sentía libre, por primera vez era yo mismo y por supuesto que Peter estuvo a mi lado mientras caminábamos por ese pasillo lleno de jueces implacables, pero no nos importó. Hasta que comenzaron a arrojarnos cosas y mancharon mi vestido de jugo. Nos gritaron que éramos unos maricones. Peter se peleó a los puños con otro niño más grande que se atrevió a empujarme e insultarme. Creo que habría aguantado lo que sea que le dijeran o hicieran a él, pero no a mí. Le partió la nariz y lo expulsaron por dos semanas. Marietta fue a buscarnos, estábamos sucios y enojados. Yo tenía los ojos hinchados de tanto llorar y él con un ojo morado además de una fractura en un dedo. En fin... fue el peor día de nuestras vidas, debimos verlo venir, pero no menguó nuestra convicción. Al día siguiente fue un poco mejor y con el tiempo nos dimos cuenta de que nosotros no estábamos mal. Era el mundo que no aceptaba que alguien estuviera fuera de su tan llamada normalidad. No permití jamás que volviera a doblegarme y entre más encontraba gente de ese tipo, más hermosa me ponía para demostrarle cuán poderosa era mi certeza. A los 19 me convertí en una Drag Queen, estudié moda y ya ves… aunque nunca acabaran las discriminaciones contra nosotros. Se ha ido debilitando, hemos logrado cierta mayoría de aceptación e igualdad, pero lo diferente siempre asusta Mara.   - Si. Asusta mucho y a la vez atrae. Supongo que Peter y tu han tenido infinidades de conquistas a pesar de todo - Yo sí.. - suspiró audiblemente - como todas algunas muy malas, otras que pasan al olvido y otras muuuuuy buenas. Peter… - rió - No es como yo. Cariño soy enteramente gay, soy una chica que conserva cierta anatomía masculina y en esa etapa de confusión adolescente por supuesto que me creí enamorada de él. Era lógico, pero nunca pasó de allí. Es casi imposible que no te guste. No te mentiré le hacen fila y es por ello que se ha vuelto quisquilloso, muy selectivo, tiene todo lo que le pedimos a los dioses. Es sexy, inteligente, lindo, extrovertido con voz de ángel. ¿Lo has escuchado cantar? - asentí - Sexualmente.. bueno eso lo sabrás mejor tu, pero he escuchado buenas referencias. Es tierno, trabajador. Cualidades le sobran y no es solo los ojos de mi amor por él, pero tan versátil cariño… No es un bisexual como la mayor parte de su vida pensamos los que lo conocemos, esos terminan inclinando siempre su balanza en azul o rosa, o un.. "héterocurioso" como posiblemente seas tú y aunque no le gusten las etiquetas es enteramente Pansexual, desde toda su vida. Un "SÍ A TODO". Aunque el término es relativamente nuevo atrae a quien sea y le atrae lo que se sepa mover y… pensar. Ha vivido con mujeres, hombres, BI… en fin… - hizo un ademán - Debes conocer muchas historias suyas. Sé tanto y tan poco de él… - Me mata si te las cuento. No quiero espantarte más - Lo que sea que teníamos, ya pasó - ¿De verdad?.. Yo lo dudo, si me preguntas por él aún está en tu cabeza - Es de esos hombres que llevan un letrero de PELIGRO TE ROMPERA EL CORAZON en el pecho - Puede ser y por eso le ha costado tanto establecerse con alguien de verdad, pues es un Sapiosexual además. Se aburre con la rutina. Te diré su defecto ahora que lo de ustedes "pasó" - se acercó susurrando con una sonrisa - es excesivamente terco, un obseso de lo correcto, orgulloso y un enamoradizo   - ¿Se enamora cada 5 segundos de lo que se mueva? - Se enamora profundamente de lo que le despierte intensa pasión sin hacer preguntas y lo consigue cueste lo que cueste. Es a él quien le rompen el corazón todo el tiempo por dar sin reservas. Su letrero de peligro debe ser el arma que usa para que esto no suceda con tanta frecuencia. Las apariencias siempre engañan   - Descuida, no supongo un peligro - me miró alzando una ceja - Te adoro Maraí. Pero eso de no responderle los mensajes y haber sido tú quien lo dejó sin más… - ¿Te lo dijo? - ¿Que parte de es mi mejor amigo y lo conozco de la A a la Z te perdiste? Le conté que me harías una sesión fotográfica y me dijo que no sabía nada de ti desde hace semanas, que no le devuelves los mensajes. No va a rogarte cariño de eso estoy segura. Supongo que le quedó claro que le pusiste un punto final a su Affaire y si vuelves puede que consigas todas las puertas de acceso cerradas - Es que no sé qué contestarle Julián, he sido una malagradecida después de todo lo que hizo por mí.. Merezco que no vuelva a dirigirme la palabra y quizá sea lo mejor para los dos - ¿Crees que fue un favor? quiso hacerlo porque le gustas - Lo sé, pero todo pasó muy rápido y quiero aprender a controlar la pasión que despertó en mí para poder ofrecerle todo lo que él espera. Si es que puedo. Es complejo - Lo que vale la pena siempre lo es… ¿Y qué es eso que espera de ti? - Libertad - Mi hermana nos saludó con mi cámara en la mano desde afuera de la puerta de cristal del pasillo - Tu hermana es hermosa, sabe que salías con Pete - Lo conoce como el dueño del bar, pero no sabe nada de mi historia con él en el averno - baje la mirada con algo de vergüenza - Estas dentro del closet - ¡¡¡¿Qué?!!! - Si. No solo se usa esa expresión para los gays aunque la sociedad lo tomo como una burla, todos estamos dentro del closet si no dejamos salir por completo quién somos y más con los que amamos. ¿Cuál es el temor? que te juzgue o te trate diferente. ¿Que te tache de LOCA?. Siempre es buen momento para transformar eso en respeto, de aceptar a las personas como son y quieren ser. Gritar un yo soy así ¿Y qué?. Es lo más liberador que existe. Estoy segura que dentro de ti se oculta aún esa tigresa, esa de las fotos que me enviaste. Te veías DI- VI-NA   Le sonreí y salimos del confesionario ancladas del brazo como cuando entramos. La sesión estuvo perfecta. Tomé más de 300 fotos con 4 atuendos, pelucas y maquillajes distintos en 4 horas junto con la puesta impresionante del sol. Mas que todo nos divertimos, llegamos exhaustas a casa.   - Julián es fantástica, la pasé genial siendo tu asistente. Me compré uno de sus preciosos modelos y mira que carita hermosa me ha dejado. Necesito aprender a maquillarme así. Por cierto que mientras estabas ocupada te llegan muchos pedidos de citas y presupuestos al mail. Jim sí que ha hecho un buen trabajo con eso de la red - me miró de reojo - ¿ya le agradeciste? - Ha sido muy amable. Por supuesto que le agradecí - ¿Personalmente? - No he tenido tiempo... - Están terminando el trabajo que los tenía hasta altas horas, aun así tuvo tiempo para hacerte favores. Deberías llamarle e invitarle algo - Y como sabes... ¿Sales con su jefe?. ¿Aún? - Se encogió de hombros y compuso una sonrisita atontada que me sorprendió - no sabes cómo es Maraí... es un hombre interesante, gracioso, inteligente, dulce - suspiró - la pasamos tan bien juntos que se me olvida el tiempo - No lo puedo creer Regina Stevenson, ¿estás enamorada? - No lo sé, tal vez... es que nunca me había pasado algo así con un hombre, es una conexión tan fuerte. A otro nivel. Y cuando una consigue un hombre de estos será mejor no dejarlo, caer y caer con estilo - ¿Que paso con todo este discurso de todos son iguales?... Llevan saliendo cuanto… ¿un par de meses?. Es muy rápido para que sea algo serio ¿y él no tiene un divorcio, y un hijo? - Se llama David y el más pequeño Harry es un amor   - ¿Conociste a sus hijos? - abrí los ojos como platos - ¿entonces Regi si va en serio? - Se agarró un mechón de cabello sin dejar de lado esa sonrisa y esos ojitos llenos de ilusión - Espero, no lo sé, solo siento que estoy feliz a su lado. La primera noche que estuvimos juntos me miró y me pidió que me quedara. Me dijo que entendía que él era mucho mayor que yo y estábamos en etapas diferentes, pero ya no tenía edad de jugar. Si me quedaba seria para intentarlo… Y me quedé - ¿Qué hizo ese hombre con mi hermana? - se mordió los labios. Iba a decir algo, pero la detuve - Ya no me cuentes esas intimidades... por Dios Regi nunca creí que llegaría este día, verte con cara de tonta con solo nombrar al hombre - reí - Quiero que lo conozcas - Ya lo conozco.. - No, quiero decir, eres mi única familia y... quiero que de verdad sea parte de mi vida - Estaba atónita. ¿Cuando había sucedido todo esto? - Por lo general cuando te gustaba mucho uno o era demasiado peligroso le buscabas algún defecto - Creo que ya no quiero hacerlo. Huir. Quiero vivir un amor bonito y él me da paz con todo y sus defectos. También tengo los míos Era la conversación más larga y honesta que había tenido con mi hermana en años. Como dijo Julián tenía que salir del closet.   - Me alegro por ti yo… quiero decirte que… Bueno también tengo cosas que contarte. Renuncié al colegio. Usaré mis ahorros para irme de viaje por algún tiempo - dijé rápidamente - Frunció la boca y las cejas - ¿Cuanto tiempo? - Un año y medio o dos, no lo sé, tal vez menos o más. - Por eso está pegada en la pared del ático con tachuelas rojas el mapamundi que te regaló mamá. Finalmente. - parpadeó dedicándome una mirada de disculpa - Es que subí a ver tu guarida por simple curiosidad. Nunca nos hemos separado por tanto tiempo y estado tan lejos. ¿Cuando te piensas ir? - En dos meses. Ya compre el pasaje y reserve mi primera estadía en París. Iba a decírtelo - Maraí… si es lo que necesitas y quieres.. Hacía mucho tiempo que no te escuchaba reír como hoy ni ser tan espontánea. Me presentaste a Julián como una amiga y - rió con los ojos húmedos - nunca te conocí una. Estos últimos meses te he observado de lejos cambiar, ser más feliz, más abierta. Dejaste ese sueño de lado cuando mamá murió por la responsabilidad que recayó en ti y aguantaste, te olvidaste - Suspiró profundamente tratando en vano de que su voz no se quebrara - Si es lo que quieres te apoyo, es lo menos que puedo hacer después de que tú has sido la responsable de mi, de pagar mi universidad, de cuidarme. - Me abrazó con fuerza y sentí como mi corazón se comprimía - Ve a hacerte feliz Mara. Te lo mereces.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR