Al llegar a la casa de los Antonescu, bajo del auto de Anca quien me sonríe
— Ya agendé tu número correctamente Ayrin, agenda el mío también, te llamaré y nos vemos mañana a las 4 am, asegúrate de que la señora haya dejado algo para ti con Magda, lo necesitarás para mañana — dice y yo asiento con una sonrisa
— Gracias por lo de hoy, ¡cuídate! nos veremos mañana — digo dando media vuelta en dirección a la puerta de la casa y escucho su auto salir a la vez que el de Ayrton entra a la propiedad, suspiro y me acerco a la puerta, un par de segundos más tarde escucho pisadas en la grava antes de que de dos zancadas subiera las escaleras de la entrada.
— ¡Llegamos! — exclama, empujando la puerta de la casa, la cual se haya a oscuras — Parece que estaremos solos otra vez — añade
— Eso parece, aunque no creo que tu tengas algún problema con ello — digo entrando al lobby de la casa
El suelta una risotada grave que resuena en la casa — Bueno, no me gusta decepcionar ya lo sabes las cosas como son, además tengo planes para nosotros — dice y yo me giro de frente a él
— Escucha Ayrton, antes de que procedas con ello debemos hablar — digo y él suspira frustrado — Si, ya sé que no debería pensar tanto, pero debo hacerlo, mira esto de ser FOLLAMIGOS es genial, pero si esto va a seguir sucediendo debo tener un médico, además debemos ser honesto el uno con el otro, tú me atraes, pero yo soy solo una NOVEDAD para ti, así que es mejor prevenir que curar — digo
Él abre sus ojos extrañado ante lo que le digo — Ayrin, sea lo que sea no deberías de hablar por mi, NO me conoces y no sabes nada, nada más que lo que YO quiero que tu sepas — dice y ahora es mi turno de suspirar y rodar los ojos
— ¿Qué es lo quieres de mi? NO pretendo enamorarme de ti, así que no te preocupes por eso — digo y él se acerca rápidamente, sujeta con una mano la parte de atrás de mi cuello y estampa sus labios gruesos en los míos.
« Que injusto, pero ya no importa, igual sé que esto no durará» pienso fundiéndome en su beso.
Bien, mañana era mañana y hoy era hoy, ambos éramos distintos al resto, con temores, con expectativas de la vida y lo que está puede enseñarnos, a lo mejor y esto era solo otro escenario para aprender a través del cuerpo de alguien más.
Tocar, besar, chupar, morder, golpear o simplemente mirar, observar con atención y luego reaccionar, SIEMPRE pensé que quería el TODO o NADA de una persona, pero ahora parecía estar dando TODO, sin esperar NADA.
No lo juzgaba, pero tener sexo con alguien no es una promesa de algo, a menos de que él lo viera así, la verdad es que yo solía pensar que el sexo era cuestión de amor y cuando lo hice por AMOR, no sentí nada, cuando lo hice por una atracción más que física puedo decir que emocional, mental y magnética
fue mágico, como si fuegos artificiales hubiesen explotado al interior de mí, así que ahora dudaba mucho que la clave del buen sexo estuviera en el Amor, solo éramos él y yo, el chico de la moto y la
chica de la bicicleta, dos mundos diferentes, dos personas tan extrañas como similares, compartiendo su energía a través de sus mentes y cuerpos, NO es malo, al menos no como yo lo veo, a él le gusta esto y a mí también, lo compartimos y lo hacemos es todo, y por ahora el que lo que había comenzado a suceder no tuviera nombre lo hace muy, pero muy divertido.
— Ah, el, el material de tus pantalones me está estorbando — digo tocándolo
— Bájalos — dice
Me gustaba está parte cuando se ponía todo tipo jefe y no está a discusión o lo haces o no hay nada para ti.
Bien, bajo sus pantalones y puedo tocarlo libremente — Incluso tocarte se siente tan bien — digo
Y en medio de eso me quedo dormida, lo sé mate la pasión del momento, mis ganas estaban pero mi cuerpo no.
Me despierto, con Ayrton al lado de mi cama o era su cama.
La alarma suena y me levanto con cuidado de no despertarlo, después de todo él no debe saber lo que estoy haciendo, voy al baño y luego me pongo un conjunto deportivo, salgo de la habitación una vez estoy lista y bajo las escaleras en busca de Magda, la encuentro en el jardín de la casa y esta me entrega lo que parece una glock G17 generación 5 en un elegante estuche, me despido de Magda con una sonrisa y finalmente salgo de la casa, contando con una riñonera para mi teléfono y el que Ayrton me había dado, abro la puerta y tomo mi copia de llaves y hago la llamada.
— Anca, ya estoy fuera traje el arma que dijiste — digo
—Suenas muy emocionada— dice
— Lo estoy, aunque también algo nerviosa, nunca he usado un Arma en mi vida y menos con el cuerpo dolorido — digo
— Bueno, si quieres comprender mejor al jefe, tendrás que hacerlo, aún en medio de dolores más grandes que el físico se esforzó y eso, lo hizo el MEJOR — dice
— Lo sé, pero tal vez ese tipo de fortaleza solo lo tiene él — digo
— Todos tenemos fortaleza, unos a un nivel diferente de los otros, no se trata de compararte, se trata de retarte y ver a lo que llegas — dice
— Tienes razón — digo
— Sal de la casa, te espero en el mismo auto de ayer — dice y entonces dejo la propiedad a mis espaldas, dispuesta a probar que era más que una chica adorno y es que a fin de cuentas físicamente no lleno ese papel.
Finalmente encuentro el auto y al subir me encuentro una sorpresa . . .
Anca va acompañada de ¿Bayron?
— Bayron, Anca Buenos días — digo sorprendida
Anca me mira igual d sorprendida — ¿Conoces a mi novio? — pregunta
— Bayron, ¿Cuándo pensabas contarnos eso? — pregunto y subo al auto en la parte trasera
Las calles aún están oscuras pero es la hora perfecta para todo, el auto se aleja de la casa y llegamos al sitio de entrenamientos cuando el sol ya está subiendo en el cielo.
Anca y Bayron bajan del auto se dan un beso apasionado y yo Solo puedo verlos desde un lado del auto, tal vez debería haberlo besado antes de marcharme...
“No, no debiste, las cosas como son, no puedes dar todo de una querida” pienso regañándome, miro a la feliz pareja.
A decir verdad envidio a Anca, ella puede decir con seguridad lo que son y lo que hay entre ellos, hace cuatro meses cuando no conocía a Ayrton pensé que mi vida estaba bien como estaba, de pronto, ahora, estaba llena de emociones y cambios y aunque me gusta, también me asusta, me di cuenta gracias a él que mis deseos y fantasías podían ser aceptados por alguien y que más que ser aceptados también ese alguien los podía disfrutar, solo tenía miedo, miedo de que lo que empezó en aquella playa, comenzará a ser algo más para mí.