PARTE 1 El bosque seguía temblando con los últimos ecos del ataque. Las ramas crujían como huesos, la tierra exhalaba un vapor extraño, y la luna… la luna estaba más oscura que nunca. Como si hubiese bebido la luz del cielo para prepararse para algo terrible. Asha caminó delante de nosotros, su figura recortada contra un resplandor azul que todavía bailaba en sus dedos. No parecía humana. Ni loba. Ni espíritu. Era… otra cosa. Kai se mantenía a mi lado, respirando con dificultad por el golpe que había recibido. Yo podía sentir su cuerpo tenso, preparado para atacar a cualquiera que se acercara, incluso a Asha si era necesario. Pero Asha no mostraba intenciones de pelear. Solo se detuvo al pie de una roca cubierta de moho y giró hacia nosotros. Sus ojos brillaban con una luz helada

