Priscille pasó sola los siguientes días, ni Michael o alguien de su familia acudió al hospital y de cierta manera lo agradecía pues la presencia de su esposo solo significaba miedo y la de sus padres era incómoda y hasta cierto punto molesta ya que de sobra sabía que Hilda iria solamente para recriminarle lo inútil que era y lo mucho que debía agradecer el haber conocido a su hijo, y su suegro, quizas, solo estaría ahi par intentar propasarse, asi que esta ausencia significaba un poco de paz.
Ella solo estuvo acompañada por la enfermera Elizabeth o su remplazo, ya que ni siquiera el médico encargado de su caso regresó a realizar el seguimiento, lo que le hacía pensar que Michael ya se había encargado de su diagnóstico y probablemente ni siquiera se había enterado que su último encuentro la había dejado estéril porque de lo contrario ya estaría ahí restregándole su condición o incluso golpeándola por eso.
Y por primera vez en muchos años, se sentía tranquila, por primera vez podía dormir en calma sin sobresaltos o temores, no tenía que replegarse contra una orilla de la cama para no incomodar a su esposo o no tenía que levantarse a media noche para cambiarse de habitación por alguna petición absurda del hombre, pero cuánto podía dudar eso?, y esa era la pregunta que la atormentaba a lo largo del día.
- Cómo te sientes?!- cuestionó la amable enfermera Elizabeth, quien había logrado alegrarle un poco la estancia, llevándole libros, prestándole su Tablet para que viera una que otra película, pues hasta eso Michael lo había restringido, comprándole algún dulce o haciéndole compañía aunque no hablaran de nada, simplemente permanecían en la misma habitación cada una en lo suyo.
- Cuándo cree que me pueda ir?!- era la pregunta que Priscille hacía cotidianamente aunque no porque tuviera muchas ganas de volver a casa.
- El médico dijo que quizas en tres o cuatro días- respondió la enfermera acercándole un vaso de jugo traido de la sala de enfermeras- tan mal te hemos tratado para que diario quieras saber lo mismo?
Pero a diferencia de lo que la enfermera pudiera pensar esa no era la razón, y ante la respuesta Priscille no pudo evitar sentir una mezcla de emociones por un lado se alegro saber que estaría un par de días más en el hospital de lo que inicialmente había pedido el médico, pero eso también significaba que su tranquilidad tenía fecha de vencimiento y ese era el verdadero martirio, saber que no había modo de evitar su regreso.
- Por qué?!- preguntó pues también necesitaba conocer las razones detrás de esa decisión y quizas averiguar si Michael estaba al tanto de eso.
- Al parecer entendieron que necesitas más tiempo para recuperate y tu esposo......parecia muy convencido que era lo mejor- pero esa ultima parte la dijo con cierto sarcasmo pues era evidente para cualquiera que prestara un poco de atención que a Michael no le importaba la salud de Priscille.
- Él lo pidió?!- incluso la propia mujer quedó sorprendida por la respuesta.
- Yo lo sugeri y a tu esposo pareció agradarle la idea- sentenció con duda, por lo poco que había convivido con él se dió cuenta que era un asco de persona.
Priscille asintió sumamente confundida, la decisión de Michael no parecía tener razón de ser y si ella hubiera sabido de la infidelidad con la sirvienta habría entendido las razones que lo gobernaron para aceptar, ya que sin ella en casa el hombre era libre para disfrutar su aventura y de la forma que a él le gustaba, sin las quejas o la poca cooperación de su esposa cuando no aceptaba el sexo rudo que tanto le gustaba.
- Querida, hoy el médico de urgencias nos autorizó a prepararte algo especial de comer.......hay algo que se te antoje?!- preguntó con dulzura, pero si alguien había estado al pendiente de su caso era el médico de urgencias y no el amigo de Michael quien se suponía debía hacerlo.
- Lo que sea esta bien- y la enfermera Elizabeth comprobó que era su manera habitual de responder cuando le daban la posibilidad de elegir, aparentemente el control de su esposo había llegado a tal punto que Priscille no era capaz de tomar una decisión por su cuenta.
- Por qué no mejor me dices que quieres!!!- exclamó la mujer intentando sacar un poco de ese valor que debía tener escondido en su interior.
- No....no quiero molestar a nadie- y así surgió la verdadera razón del por qué no podía pedir o elegir como cualquier persona lo haría, y la enfermera sabía que eso era común en las mujeres que sufrian maltrato, una actitud opacada y timida era el común denominador y eso solo aumentaba su lastima hacía Priscille.
- No molestas a nadie.....eres VIP y esa es una de las ventajas que tienes sobre otros pacientes, dime hoy se te antoja algo diferente o quizas podrías bajar a la cafeteria.
- No!!!- grito increiblemente rapido y agitada.
Y no es como si no quisiera salir de la habitación, en realidad si le hubiera gustado andar por los jardines o ver algo más allá del mismo cuadro que enmarcaba la ventana de la habitación, pero Michael se lo tenía prohibido y aunque él no había venido en los ultimos días no quería correr el riesgo de que la viera rondando por aqui y por allá o peor aún que llegara y descubriera que no estaba, de por si le preocupaba lo que diría o haría cuando se enterase de su condición, no quería agravar más su molestia por andar haciendo algo que no debía.
- Uhu.....pero por qué?!......es un día soleado y seguramente en la cafeteria encontraras algo que sea de tu agrado.
- No....no.....no.
- Por qué no?!- aunque la enfermera no necesitaba ninguna explicación el miedo que había visto en las reacciones de Priscille bastaban para confirmar que sufría de violencia y por consecuencia esa era la razón de su negativa tan contundente.
- Por.....es.....porque....mi marido puede venir y no quiero que se preocupe sino me encuentra.
La enfermera Elizabeth sonrió de lado con cierta lastima, a Priscille nadie había venido a visitarla desde el día que despertó y ni siquiera alguien había llamado para conocer su estado, era ilógico que siguiera esperando una visita que evidentemente no iba a llegar.
- Los horarios de visita ya pasaron.......tu esposo no vendrá hoy- respondió haciendola consciente que en realidad no corría ningun riesgo.
- Pero es diferente para mí- indicó sabiendo que Michael era muy capaz de llamar a quien sea para salirse con la suya.
La enfermera soltó un hondo suspiro, Priscille era uno de los peores casos de violencia que había visto en más de 22 años de carrera, era increible ver el nivel de control y miedo que aquel hombre generaba en ella a tal grado que incluso tenía miedo de respirar, al menos en otros casos las mujeres intentaban salir pero ella no, ella prefería quedarse encerrada a desatar la furia de esa bestia y de algún modo debía ayudarla, como mujer y ser humano, debía brindarle algo de ayuda para evitar que se convirtiera en un número.
- Hablaré con el doctor Wallace y si él lo autoriza......iremos por a la cafetería así tu esposo no tendrá que buscarte si llegase al hospital- aunque eso último lo dijo con sarcasmo pues estaba segura que Michael no llegaría hasta el día que tuviera que recogerla y eso aún estaba en duda.
Y así la enfermera no le dió tiempo de responder, salió de inmediato a llamar al doctor y afortunadamente regreso con una respuesta afirmativa ya que Michael en teoría no se negó, al menos no le pidió algo así la última vez que se vieron, por lo que con ayuda de un camillero, Elizabeth la puso en una silla de ruedas para llegar a la elegante cafetería dispuesta en el piso para los pacientes VIP mientras Priscille se frotaba las manos con temor y miraba a su alrededor, asustada de que su esposo apareciera por algún lado.
Afortunadamente, el lugar no quedaba muy lejos de la habitación de Priscille, y aunque con algo de temor, para ella fue un alivio poder ver algo más que las mismas paredes, en la cafetería no había muchas personas y eso también era un alivio pues ella solo quería un poco de paz.
- Diablos!!!- exclamó la enfermera despues de un largo rato de estar sentadas sin nada que decir, sobresaltando a Priscille- ya se me hizo tarde!!!- repuso mirando su reloj- creo que tendrás que acompañarme- y acto seguido tomó la silla de ruedas y se enfiló hacia los elevadores.
- No.....no......a dónde..... pero que hace...... tengo que regresar, por favor.....no......tengo que volver, por favor!!!- pidió la asustada mujer intentando por todos los medios recuperar el control de la silla.
Pero Elizabeth no se detuvo, continuó su camino sin darle la posibilidad de hacer algo para cambiar la situación, y ni siquiera parecía importarle lo asustada que estaba Priscille.
Afortunadamente, no bajaron más de 2 pisos y la enfermera se enfiló hacia un salón de reuniones donde estaban reunidas muchas personas, la mayoría mujeres y uno que otro hombre, sentadas en círculo, Elizabeth colocó a Priscille a un costado de la entrada mientras ella se iba a sentar a lado de una mujer muy bien arreglada que tenía un gafete del hospital y en sus piernas cargaba una libreta.
Priscille parecía confundida además de bastante nerviosa, pero no sabía que más hacer, definitivamente quería regresar a su habitación pero a ella sola le resultaría complicado debido a las vías que aún llevaba puestas, así que decidió permanecer en silencio esperando que la enfermera se compadeciera de ella y la regresara a su habitación.
- Bienvenidos, muchos de nosotros ya nos conocemos pero hoy hay rostros nuevos y eso significa nuevas historias........ así que empezaremos por escuchar las historias de nuestros nuevos integrantes, esperando que su testimonio sea de ayuda para todos......quien desea comenzar?- cuestionó la elegante mujer que presidía la junta aparentemente.
Priscille notó que todos se veian entre si, con algo de nerviosismo, aparentemente nadie tenía intenciones hablar, es más era probable que desearan pasar desaparecidos.
- Recuerden que este es un lugar seguro y que todo lo que se diga aquí es confidencial...... nadie va a juzgarlos- indicó de nuevo la mujer y después de un hondo suspiro la voz suave de una joven se dejó escuchar.
- Mi nombre es Lisa, tengo 24 años......y sufri violencia en mi noviazgo- Priscille clavó sus ojos en la pobre chica que comenzaba a narrar su historia y de pronto se dió cuenta del objetivo de la sesión- y mi caso no es diferente al de muchas.......al principio la relación era muy buena, demasiado buena para ser verdad, pero poco a poco cambió y con el tiempo fue saliendo su verdadera personalidad....yo no me dí cuenta que estaba viviendo un caso de violencia porque eran actos muy sutiles........ya saben, no me dejaba vestir como yo quería, porque decía que era muy provocativo, no me dejaba hablar con otros chicos porque decía que estaban coqueteando conmigo, revisaba constantemente mi celular y me hacía sentir como que él era un premio para mí y que yo debería estar agradecida de estar a su lado- la voz de joven poco a poco comenzó a quebrase y las lágrimas empezaron a mojar sus mejillas, sin embargo, nadie la juzgaba, Priscille volteó a verlos a todos y como parecian compartir su dolor- uhumm.....y todo parecía funcionar, hasta que durante una discusión me cacheteó y empezaron los golpes, jaloneos, empujones.....era muy agresivo, ni siquiera le importaba dejar marcas en mi cuerpo.......desde luego que algunas personas cercanas se daban cuenta, sobre todo cuando yo intentaba justificar lo que me pasaba, incluso mi mejor amiga me pidió que lo denunciará y que ella me iba a ayudar.....uhu.....pero yo siempre le daba peros, lo justificaba, porque de verdad creía que era mi culpa, y gracias a eso me obligue a vivir así, hasta que me dí cuenta que le tenia miedo, que su sola presencia me aterraba, y fue ahí que entendí que tarde o temprano iba a matarme.........y mi única opción era cortar la relación, poniendo una gran distancia física pues de lo contrario me buscaria...... así que no tuve más opción que irme de mi país........fue una decisión difícil pero era necesaria por mi bien......y aunque ya no sé nada de él......hasta el día de hoy tengo secuelas, ahora soy la que ejerce cierta violencia con mis nuevas parejas, hago lo mismo que él me hacía, soy yo la controladora, la insegura; pero poco a poco busco eliminar eso de mi vida, por eso estoy aquí, porque necesito no repetir el patrón.....- admitió la Lisa con el llanto a flor de piel.
- Ese es un gran paso..... admitir que necesitamos ayuda y que ese tipo de relaciones no son sanas, hay veces que por inseguridad de ser la agredida preferimos volvernos el agresor, así podemos ser quienes tienen el control......pero tu reconoces tus acciones y sabes que son dañinas y se necesita mucho valor para admitirlo..... Gracias- indicó la terapeuta y todos aplaudieron mientras un par de mujeres le tomaban la mano a la joven- quién más?
- Soy Molly......y mi historia duró más de 18 años, casi todo mi matrimonio.......yo jamás pude ver las señales, como muchos preguntan, te repiten una y otra vez, por qué no te diste cuenta antes?, por qué te casate con alguien asi?......pero no es algo que puedes ver tan fácilmente.....Tom jamás me dijo una mala palabra durante el noviazgo, él siempre se mostró muy bueno conmigo, hasta que nos casamos.... él era una persona bastante temperamental, yo lo sabía pero era algo manejable- exclamó con burla hacia si misma- sin embargo, su mal humor comenzó a escalar, al principio eran solo malas contestaciones pero poco a poco se agravó, empezaron los golpes, las humillaciones, los insultos..... me golpeaba si llegaba tarde y me insultaba a diario, me decía que era fea, que era una cerda, que era tonta y que no sabía nada..... llegó a tal extremo que un día tuve que cortar mi pelo y lo mantuvo así durante más de 8 años, porque si lo arreglaba, Tom se enojaba y me golpeaba, al contrario de muchas mujeres, mi arreglo personal ya no era un símbolo de confianza ni amor propio, mi esposo lo transformó en un peligro, en una herramienta de maltrato.....y como muchas mujeres, aguante por la familia- admitió con reproche- por los hijos, por el temor de enfrentar al mundo sola......y quisiera decir que salí de ahí porque entendí el peligro que corría pero no.......probablemente yo seguiria en esa relación o tal vez hubiera acabado muerta, sin embargo, hace menos de un año a Tom le dio una trombosis, y durante el día falleció, fue muy rápido....... aunque yo no pude llorar su muerte, ni siquiera podía sentir tristeza o dolor......a mi lo único que me preocupaba era cómo iba a sacar adelante a mis dos hijos, pero a la vez sentí tranquilidad y paz, porque por fin me sentía libre- sentenció cerrando los ojos como volviendo a vivir esa calma- y aún con el miedo a cuestas tuve que enfrentar la realidad.......en casa, los gastos seguían obligandome a trabajar, a “ejercer como persona” por primera vez en casi veinte años y me di cuenta que era más que suficiente para darle felicidad a mis hijos, desgraciadamente.....esa experiencia me dejó muy marcada, no quiero volver a tener una relación, me he negado..... el miedo de volver a encontrar a alguien así no me deja...... sé que a mis 43 años aún puedo encontrar una pareja pero el miedo es más fuerte que ese anhelo- concluyó con una sonrisa de vergüenza.
- No tienes de que avergonzarte, el miedo es de lo más normal.....fueron muchos años de abuso doméstico y lógicamente aún tienes que sanar esas heridas que te dejaron...... pero estás aquí- indicó la terapeuta con una amable sonrisa.
Priscille observó con detenimiento a las personas reunidas, todas parecían afligidas, todas parecía que habían perdido algo, algunos mostraban dolor, otros enojo, algunos más parecían reprocharse algo pero sus miradas eran vacias y llenas de dolor, y extrañamente para ella, esos semblantes y esas palabras comenzaban a clavarse en su mente y en su corazón, ella jamás consideró que vivia violencia doméstica, creyó que su matrimonio era así por su culpa, que de alguna manera había provocado algo en Michael que lo volvió irracional pero escuchar esas historias la hizo sentir incómoda y pensativa, quizas era muy pronto para que lo admitiera pero al menos las palabras ahí dichas empezaron a hacer eco en su interior.
- Quién más desea compartir su historia?
- Mi nombre es Gene.......y mi historia es un poco diferente, en mi caso la violencia aunque fue escalando estuvo presente desde el día uno.... mi matrimonio empezó con bofetadas de las que luego se disculpaba, diciendo que no quiso hacerlo, que si yo no lo hubiera echo enojar no me habría pegado, y de algún modo lograba convencerme con promesas de que no volvería a ocurrir......pero siempre ocurria y siempre le creía.....incluso cuando quede embarazada él continuó golpeándome brutalmente y se profundizó el abuso verbal...... él no dejaba de humillarme, llamándome gorda, inútil, perra asquerosa, burlandose de algún insignificante defecto físico....... mientras yo aguantaba en silencio porque me amenazaba con quitarme a mi hijo, intenté dejarlo un par de veces pero me arrepentia por miedo......y la última vez que lo intenté........ agarró un cuchillo y me lo puso cerca de la cara....... me dijo ‘hasta aquí vas a llegar’ y creí que así seria, pero mi hijo comenzó a llorar y eso lo obligó a soltarme......sin embargo, esa tarde no se detuvo ahí, volvió a estallar en cólera al perder en un juego de video, esa fue su excusa para volver a golpearme......se descargó conmigo, golpeándome con los puños en la cara, en la cabeza.......después me golpeó la espalda con un palo mientras yo intentaba protegerme, me pegó muy fuerte en la cara, muy fuerte, tanto que incluso perdí el conocimiento.....y cuando desperté, gracias a Dios, él estaba afuera del departamento con los policías- relató con la voz entrecortada y conteniendo el llanto- los vecinos llamaron a la policía por los gritos, supongo, pero él comenzó a discutir con los agentes para evitar que me vieran y ante la insistencia de las autoridades me buscó y me amenazó de nuevo para que no contara nada......desde luego que al inicio dije que estaba bien aún cuando mi cara mostraba las secuelas de los golpes......pero ver a mi hijo parado, detrás de la puerta, escondido y asustado me dió el valor y decidí vencer el miedo.....dije la verdad....a pesar de que estaba muy asustada, hablé, dije que me había golpeado......y eso bastó para que lo arrestaran y a mi me llevarán al hospital para hacerme radiografías en la cabeza y en la cara, afortunadamente eso ayudó a mi caso...... pero ha sido un largo proceso...... aún hay noches que me levanto asustada y sin poder respirar, mirando a mi alrededor para comprobar que no este ahí, aunque sé que esta en la cárcel....las heridas siguen ahí.
Priscille miró directo a esa mujer que acababa de hablar, su semblante a diferencia del de los demás era sereno y confiado, había una ferrea esperanza en su mirada, y de algún modo sintió envidia, porque para ella ya no quedaba nada, al menos así se sentía.
- Estas avanzando, tuviste el valor de hablar y denunciarlo y aún más importante no diste un paso atrás.....pero eso no significa que todo va a desaparecer, la recuperación es un camino largo y difícil, después de tantos años es normal vivir esas secuelas..... quién más?- cuestionó la terapeuta mirando al grupo.
- Soy Dean......- ahora fue el turno de un hombre medianamente joven que simplemente habló sin levantar la mirada- estuve en una relación abusiva......mi ex esposa, desde siempre, incluso desde nuestro noviazgo, era bastante controladora, siempre quería saber dónde estaba y a qué hora salía del trabajo, quería que le enviara mensajes a todas horas y crei que era normal, que lo hacía porque se preocupaba por mi.....pero sin darme cuenta la situación se fue saliendo de control, poco a poco me fue alejando de compañeros de trabajo.....de mis amigos, con el pretexto de que eran malas compañías o que eran mujeres que estaban interesadas en mi, al principio traté de hacerle ver su error pero ella sabía chantajearme, ya saben lo habitual....solía llorar, hacerme berrinche, dejaba de contestarme las llamadas y mensajes, decía que no me importaba, se negaba a tener relaciones sexuales conmigo hasta que le prometiera que haría lo que ella quería y yo por verla feliz terminaba aceptando......la amaba, realmente la amaba y me imaginaba un futuro con ella asi que cualquier cosa que me pidiera parecía poco, y empecé a complacerla indiscriminadamente al punto de ignorar todas las señales y pedirle matrimonio.....ja.....a pesar de que mi familia no estuvo de acuerdo y mis amigos, los pocos que aún tenia, me dijeron que no lo hiciera, que ella estaba loca....... aún asi lo hice, y ya casados la.....la....la.....situacion solo empeoró, ahora si se aseguró de alejarme completamente de mi familia por 10 largos años, y solos ella y yo pues.....le facilitó las cosas, todo tenía que verlo ella y autorizarlo, todo.... sacaba dinero de mi cuenta cuando recibía mi sueldo y lo manejaba a su antojo, apenas y me daba lo necesario para moverme ni siquiera para comer a veces.....uhum.......pero no paró ahi, si algo no le gustaba o me tardaba más en llegar o incluso si no recibía la misma cantidad de salario se enojaba y me tiraba cosas a la cabeza, platos, el celular o lo que tuviera a la mano.....jah....de hecho, tengo una marca que muestra lo que me hizo.......y cuando al fin me cansé e intenté dejarla, se golpeó en los brazos y el abdomen, se hizo hasta rasguños en las piernas, hubieran visto con que frialdad me aseguro que si me marchaba iba a acusarme de violencia, me restregó en la cara que a ella le creerían aún sin pruebas, tontamente creí que de algun modo podría hacerle entender la situación, y trate de explicarle lo tóxico de nuestra relación pero ella solo siguió lastimandose hasta que consiguió que le prometiera que no me iria, y de ahí en más todo fue peor......en una ocasión, fuimos de paseó a una cabaña y solo porque le dí una propina a la mesera ella se enojó y me persiguió para "castigarme" como solia decir....me golpeó las manos y el rostro con su tacón, y al volver a la cabaña me pegó en la cabeza con una botella de cerveza, lo que causó que me desvaneciera y obviamente tuve que ser tratado en el hospital......desde luego por la gravedad de mis heridas la policía intervino, pero realmente no creo que hubiera mucho interés......digo podía ver los gestos y muecas que hacian los oficiales y supe qué estaban pensando......si era más grande y fuerte que ella podia defenderme, pero no lo hice por cobarde.....podia deducirlo por sus risas y por las preguntas que me hicieron sobre mi estatura y peso, lo que yo había hecho antes de que ocurriera todo, sobre si la había engañado, saben......buscando razones para decir que lo merecía.......eso sin mencionar el nulo interes en mi caso......soy hombre.......- exclamó encogiéndose de hombros- y me hicieron creer que de verdad había hecho algo mal así que volví a casa con ella.......todo marchó bien un par de semanas, pero un domingo subió a la recámara muy contrariada, para decirme que su madre le llamó para avisarle que había recibido un mensaje que decía que mi abuelo había muerto..... él había sido muy importante para mi y cuando me vió tan preocupado, me dijo: '¿Quieres hablar con mi mamá sobre eso?', pensé que era una buena idea y decidí llamarle para saber más...... pero cuando estuve a punto de tomar el teléfono, llorando desconsolado, me reveló que mi abuelo no había muerto mientras se reia de mi.......ella sabía lo importante que era, lo mucho que lo quería y creyó que era buena idea bromear con algo así......todo un juego psicológico.......me molesté y le dejé de hablar por dias, pero ella sintió que era una afrenta y me dejó sin comer, no me dejaba comer ni beber agua en casa y llegue a sufrir una deshidratación aguda que me llevó otra vez al hospital pero otra vez nadie hizo nada al respecto.....y yo seguía, sabes.....sé que suena estúpido, pero si tu mujer te hace daño simplemente te dices a ti mismo que tienes que ser un hombre y superarlo- indicó con vergüenza agachando aún más la cabeza-.....el abuso terminó finalmente dos semanas después, cuando en una noche un vecino llamó a la policía tras escuchar nuestros gritos, y a pesar de que ella trató de eludir la situación, los oficiales no tardaron en darse cuenta de las heridas que tenía y las quemaduras en brazos y piernas, las cuales trate de curar con papel film.....hum....- el hombre miró sus brazos escondidos tras una camisa de leñador- yo no pensé que alguien quisiera ayudarme.....digo, soy hombre, pero el personal médico en esta ocasión me convenció para levantar una denuncia, hubo mujeres que me apoyaron a continuar mi caso aunque todavía hay personas que me siguen juzgando y sin importar las pruebas las autoridades no pueden dar una condena, lo más que pudieron hacer por mi es una orden de alejamiento......soy hombre y ella una mujer...... cómo podría vivir violencia?!- concluyó el hombre con la mirada completamente fija en el piso
- Gracias, pero como siempre les digo, la violencia que sufriste no es tu culpa.......y no tienes que avergonzarte, los hombres también sufren violencia y no eres el único......hoy en día uno de cada seis hombres sufre abuso doméstico durante su vida, pero muy pocos lo denuncian por miedo a se juzgados y burlados y también porque regularmente esos actos son tomados como un berrinche sin importancia normal entre las mujeres, son acciones tan sutiles que los hombres no se dan cuenta de cuando están siendo víctima y de cuándo buscar ayuda...... pero admitirlo sin vergüenza te hace muy valiente .....- indicó la terapeuta y el resto de los presentes le sonrió al avergonzado hombre- alguien más?
- Hola soy Mary.......y yo no fuí víctima directa, pero mi hija sí......hoy mi pequeña Rose cumple 6 años de muerta- la mujer empezó a relatar su historia con la voz quebrada y las lágrimas recorriendo sus mejillas- mi hija era.......ella era una gran mujer, sé que todos dicen lo mismo cuando alguien cercano muere pero ella de verdad era una buena persona......mi Rose era amable, compasiva, divertida, inteligente.....llego a ser doctora y tenía una gran carrera...... consiguió un gran empleo en un hospital muy famoso, desgraciadamente tuvo la mala fortuna de conocer a ese horrible hombre.......a pesar de que nunca demostró ser malo había algo en él que no me gustaba, y trate de que mi Rose lo viera pero me decia: 'Ay mamá, es un buen hombre, confía en mi', yo no quería ser la suegra moleta así que no hice más y dejé que se casarán pero poco a poco fue alejandola de nosotros, casi no hablábamos con ella, no nos respondia los mensajes, hasta que finalmente le perdimos el rastro.......solo supimos de ella cuando nos llamó la policía para informar....informar que...... mi hija había muerto....- la mujer soltó la terrible noticia envuelta en llanto mientras las personas a su lado trataban de brindarle algún consuelo- ese hombre no solo la anuló como persona........ sino que la mató entre golpes y estrangulamiento, por celos....por celos..... mientras mi nieto dormía en la habitación contigua.......y no conforme con eso alteró la escena antes de llamar a la policía......para que pareciera que había muerto tras una caída........no sé si decir que afortunadamente ellos pudieron notar los golpes en el cuerpo de mi hija y los rasguños en ese hombre, porque empezaron a investigar, los testimonios de la violencia que sufrió mi hija surgieron........fue difícil escuchar a la trabajadora social confirmar ......la violencia......escuchar a sus amigos hablar de como la llamaba diario para saber con quién estaba o a qué hora iba a salir...... saber que ese tipo ni siquiera trabajaba, Rose era quien mantenía la casa pero era él quien lo “administraba” y le daba diariamente cierta cantidad de su propio dinero.....y aún así se atrevió a culparla de todo, dijo que todo fue su culpa...... fue su culpa por no comportarse......me quito a mi niña y se atrevió a llamarla zorra......la golpeaba y se atreve a culparla y yo no pude hacer nada!!!- exclamó la pobre mujer abrazándose a si misma tratando de contenerse pero el llanto ya era insostenible, no solo para ella, sino para casi todos lo que la rodeaban.
Elizabeth no perdió ni un solo momento las reacciones de Priscille, la pobre mujer observaba con dolor a los participantes mientras trataba de comprender las historias que narraban, sin embargo, aún se sentía tan ajena a todo eso, como si lo que acababa de escuchar fuera parte de algo que ella jamás pudiera vivir, a pesar de vivirlo.
Pero sentía ese dolor oprimiendo su pecho, sus lágrimas habían rodado por sus mejillas casi inconscientemente y eso era algo que Elizabeth buscaba, no podía hablar con ella de frente sobre el evidente abuso que sufría pero si al menos podía brindarle la experiencia de escuchar a quienes habían pasado por eso quizás de algún modo podría salvarla y quizás evitar así que Priscille se convertiría en un número que recordar.