Y aunque estaba renuente, a Priscille no le quedó más que acudir a esa reunión tan comentada, así que el día de compras fue todo un suceso pues no solo la acompañó la esposa del doctor Trembley sino tambien Casey y por supuesto Lindsey terminó colandosé por medios un poco cuestionables, practicamente atosigo a Jacques para que le diera permiso de acudir pues ella no quería perderse este evento así que al pobre hombre no le quedó más remedio que permitírselo si con eso lograba algo de paz.
Pero sin importar la excesiva emoción que para el séquito de Priscille esto representó, para ella en realidad fue algo incómodo y hasta doloroso, pues simplemente ver esos hermosos y elegantes vestidos le recordó lo repulsivo que era acudir a los eventos acompañada de Michael, el ver aquellos vestidos con escote exagerado, demasiado ajustados o con una innecesaria abertura en la pierna la hacia pensar en como su esposo solía usarla para conseguir el favor de esos hombres sin importarle que la exhibiera o incluso que prácticamente la ofreciera.
Y ni que decir del color blanco o rojo, para ella era algo que detestaba con toda su alma, el simple hecho de ver esos colores en un vestido le revolvía el estómago y la llevaba a cubrirse como un gesto de defensa para evitar usarlo, era algo naturalmente instintivo tanto por lo ocurrido la última vez que vistió de blanco como por lo mucho que Michael la obligaba a usar el maldito color rojo, desafortunadamente, fue el color en que más insistieron sus acompañantes, aunque había diseños bastante discretos y elegantes, para Priscille era un No rotundo y contundente que el resto de las mujeres no lograba comprender y fue hasta que finalmente la señora Eleanor entendió la situación que puso un alto a la exasperante e invasiva emoción de las dos jóvenes.
Así Priscille se decidió por un sobrio vestido largo de crepe en color n***o con escote de hombros descubiertos en tono blanco, ligeramente ceñido hasta la cadera con un falda suelta y aunque el diseño original tenía una abertura en la pierna izquierda, ella optó por el diseño completamente cerrado.
Algo bastante diferente a lo que a sus acompañantes, incluyendo a la esposa del doctor, les hubiera agradado sobre todo porque descubrieron que Priscille tenía un muy buen y proporcionado cuerpo, al que todo prácticamente se le veía bien y que gracias a su tono de piel apiñonado todos los colores también parecían sentarle, pero era muy pronto para ella así que tuvieron que conformarse con un ligeramente ajustado vestido, que si bien era simple comparado con otros, aún se le veía increíblemente bien, sin embargo, optaron por callarse todos los adjetivos que en realidad deseaban expresar para evitar que se arrepintiera si creía que era demasiado sexy o revelador para ella.
El arreglo lo hicieron en casa de Jacques, ahí el estilista personal y la maquillista se encargaron del resto de la preparación de Gabrielle y a Priscille, y la dinámica con el vestido se volvió a repetir, la entusiasmada maquillista estaba fascinada con los rasgos y facciones de la mujer y sugirió todo tipo de maquillajes que sabían la harían lucir despampanante pero de nuevo Priscille no estaba lista para usar algo muy excesivo, así que todo fue en tonos nude y dorados, a excepción del labial en el cual optó por un color berry mate; y en el peinado tampoco fue diferente, el estilista tuvo que hacer un peinado slick back suelto con ondas en la puntas y fue el mismo caso con los accesorios, los pequeños aretes de flores a juego con un collar de circonio junto con su bolsa clutch negra, fue todo lo que la acompaño.
Si se veía hermosa y elegante pero en definitiva no era deslumbrante, algo que todas las personas que estuvieron involucradas de una u otra forma en su arreglo comentaron, les parecía que Priscille tenía miedo de su propio potencial y que no fue capaz de sacarse todo el partido que debió y sin embargo, lucía muy diferente a su aspecto general cotidiano, su mirada parecía iluminada, su rostro había adquirido una sensación de serenidad y ya no se veía gris o melancólica, era sin duda una mujer hermosa.
Y Jacques no pudo estar más de acuerdo, él ya había bajado y esperaba a sus acompañantes en la sala de su casa mientras revisaba las ultimas encuestas, en las que, si bien iba a la cabeza, la diferencia no era tranquilizante y el mayor problema para eso seguía siendo su estado civil pues frente a su contrincante con la perfecta familia feliz conformada por una hermosa y hogareña esposa con collar de perlas, dos hermosos niños y un lindo perro golden no había mucho que pudiera hacer; y nadie podía negar que al ver sus fotografías eran la postal prefecta para cualquier cuadro familiar ante lo cual un soltero como él no tenía mucho que hacer, así que soltó un ultimo suspiro esperando que la fiesta de esta noche en casa de Inès pudiera darle esa tan ansiada y necesitada ventaja.
- Listas!!!- exclamó Gabrielle para hacerle saber al hombre que habían llegado.
Jacques se levantó de inmediato, arreglándose su esmoquin n***o de dos piezas para recibir a las mujeres, la primera en llegar hasta él fue Gabrielle y no lucía muy diferente a otras ocasiones similares pero rápidamente la vista del hombre se clavó en Priscille, ella aún venía bajando los ultimos escalones cuando la iluminación de la casa lo dejó ver el más perfecto cuadro.
El hombre quedó completamente anonadado, sus ojos recorrieron el hermoso cuerpo de Priscille mientras su boca se abrió conforme su mirada descendía, quedando completamente mudo ante tales encantos, si, a todos los demás pudo parecerles que ella no se esmeró o que pudo lucir mejor pero para Jacques estaba más que perfecta.
- Espero que este bien para una cena tan elegante- indicó Priscille al ver que Jacques lucía tan elegante y perfecto en su arreglo, algo que a Michael siempre le costaba trabajo conseguir.
- Ah...eh....agh- balbuceó el hombre que seguía encantado con la belleza de Priscille.
Gabrielle volteó a verlo bastante confundida, él siempre había sido un hombre sumamente elocuente, capaz de mantener una conversación fluida y ahora , con esos extraños ruidos que salían de su boca, parecía un obtuso ser sin contacto social.
- Te ves muy bien- intervinó la mujer al ver que Jacques seguía sin poder articular palabra.
- Perfecta- exclamó de pronto el hombre dejando a sus acompañantes un tanto confundidas.
- Espero que así sea- respondió Priscille nerviosa al darse cuenta de la alegre mirada que recibía por parte de Jacques.
Y no es que no supiera que significaba esa mirada, sino que simplemente había olvidado lo que sentía que un hombre la viera de esa forma, una en la que parecía que era la unica mujer frente a él y su estómago comenzó a contraerse con una extraña emoción que decidió atribuirle a los nervios, aunque muy en el fondo supiera que esa no era la razón.
- Entonces nos vamos?!- cuestionó Gabrielle al notar que su amigo no hacía más que ver a Priscille mientras que ella se hacía más timida- Jacques, nos vamos?!- repitió cuando el hombre no movió ni un solo músculo- vámonos!!!- pidió jalándolo del saco.
- Agh...eh....ah.....si....si....por supuesto- repuso pero aún sin ser capaz de dejar de ver a Priscille.
- Ahhhh.....si caminas llegaremos más rápido- indicó con sarcasmo al notar su pasividad.
El hombre asintió y contrario a lo que regularmente hacía le ofreció su brazo a Priscille dejando a Gabrielle desencajada pero ya no confundida, la advertencia ya la había hecho y era evidente que la ignoraron magistralmente así que solo le queda ver que más ocurría.
Priscille observó el brazo de Jacques, esto era algo a lo que no estaba muy acostumbrada eso sin mencionar el hecho de que aún era una mujer casada y que, según ella, no debía actuar tan libremente, pero el hombre no le permitió dudar y de nuevo le ofreció su brazo acercándose más.
- Ah....no...yo no....- Priscille intentó excusarse pero Gabrielle ya se había cansado de esto y de lo mucho que estaban demorando así que tomó el brazo de la mujer para colocarlo en el de Jacques, dejándolos a ambos sorprendidos.
- Ahora si, nos vamos?!- pidió en cuanto el hombre cerró el agarre sobre Priscille para evitar que lo soltara.
- Estamos listos- sentenció Jacques exageradamente feliz y con una enorme sonrisa que lo constataba.
Y en cuanto el emprendió el camino a Priscille no le quedó más remedio que seguirlo, sin importar que estuviera renuente a este contacto por lo inadecuado que lo creía, continuo su andar, aunque en el fondo sintiera una extraño pero agradable nerviosismo.
Así la pareja se encaminó hasta la entrada en donde ya los esperaba toda una caravana de camionetas con sus respectivos guardaespaldas encabezada por el elegante Mercedes Benz s63 mgs color plata mate, Jacques se adelantó solo unos cuantos pasos soltando a Priscille del brazo quien continuó a su ritmo normal mientras eran seguidos por una preocupada Gabrielle que no sabía que hacer si la obvia situación que estaba presenciando se volvía más tangible, pero por ahora decidió solo observar antes de dejar que sus preocupaciones la llevarán a imaginar escenarios aún inexistentes.
Pero el comportamiento de Jacques estaba lejos de ser tranquilizador, el hombre se había adelantado con el único objetivo de abrirle la puerta personalmente a Priscille, apresurandose a tomarla de la mano para ayudarla a ingresar.
- Será....- exclamó Gabrielle con premura evitando que Priscille ingresara al vehículo- será mejor que viaje conmigo en la parte de atrás y tú vayas al frente...... necesitamos revisar algunos detalles que son importantes- y esa última frase provocó un gesto casi parecido a un puchero en Jacques, pero era cierto y sin importar que deseaba viajar a lado de Priscille era necesario revisar algunos detalles así que se limitó a observar a su deseada compañera esperando que fuese ella quien tomara la decisión.
Y como era de esperarse, Priscille accedió a ir con Gabrielle dejando a Jacques molesto y como un niño pequeño soltó una discreta patada al piso que notaron su coordinadora y par de guardaespaldas, causándoles una sutil sonrisa.
De ese modo emprendieron el camino hacia la fiesta, las dos mujeres viajaron en la parte de atrás conversando sobre algunas cordialidades y comportamientos que debian ser pertinentes y que Priscille ya conocía pero dejó que Gabrielle puntualizara mientras era observada discretamente a través del espejo retrovisor de tanto en tanto por Jacques, a quien le era imposible despegar su mirada de Priscille, pero es que ella lucía simplemente perfecta ante sus ojos.
Asi llegaron finalmente al evento, el valet parking de inmediato se aproximó a ellos para abrirles la puerta y en cuanto el grupo estuvo de pie frente a la entrada Jacques no desaprovechó su oportunidad y volvió a tomar del brazo a Priscille para ingresar con ella, pero de nuevo logro ponerla tensa.
- Tranquila.......esto no es nada del otro mundo, estarás bien mientras estes conmigo o Gabrielle- aclaro Jacques creyendo que el comportamiento de Priscille se debía a una situación desconocida, sin embargo, para ella esto era algo bien conocido y discretamente sonrió por pensar en lo absurdo del comentario de su acompañante.
Pero ella no pensaba ni debía decirle nada al respecto así que asintió dejándolo creer que era una mujer sin experiencia social tan elevada mientras se preocupaba por lo que podría encontrar ahí o lo que Jacques podría pedirle, su experiencia en este tipo de eventos no siempre fue muy agradable.
Y a primera vista, la fiesta parecía algo más tranquila de lo que había vivido, todo al interior lucía más sobrio y mucho más sereno, en realidad parecía una fiesta bastante antigua y de alguna forma eso hacia sentir bien a Priscille pues no tendría que enfrentarse a esos odiosos sujetos que tanto detestaba.
- Jacques- exclamó Inès feliz de ver al hombre acompañado de Priscille- Bree, bienvenidos......esperaba que entendieras mi sugerencia.
- En realidad creí que si alguien merecía estar aquí esa era Bree- indicó Jacques muy feliz y orgulloso por su acompañante.
- Debería ser así, despues de todo fue ella quien lo consiguio.......aunque por ahora necesito que me acompañes a conocer a un par de viejos amigos y por supuesto tomar un par de fotografías- indicó Inès tomando a Jaques del brazo para llevarselo.
- Te importa.....debo ir con él- Gabrielle rápidamente se apresuró unos pasos para seguirlos pero Priscille sabía lo necesario de esta reunión así que simplemente asintió- no estaremos muy lejos........ estarás bien?!- cuestionó con premura casi a punto de salir corriendo pues ella no venía a departir.
- Estaré bien- aseguró Priscille con una tenue sonrisa permitiendole a Gabrielle continuar con su trabajo.
Y tan pronto habían llegado ella quedó sola, casi a escasos pasos de la entrada, no conocía a nadie aquí y nadie parecía conocerla o siquiera querer prestarle atención, por lo que comenzó a caminar hacia el interior del salón, esperando permanecer en un rincón hasta que Jacques o Gabrielle le indicaran que era momento de irse, afortunadamente, la enorme casa tenía un gran jardín y el aire fresco podría caerle bien.
Afuera, desde luego, había más personas, y justo ahí estaba Jacques acompañado de Gabrielle y la señora Inès junto con un par de hombres bastante grandes y poco elegantes, a pesar de su fino y costoso atuendo se notaba la poca clase que tenían y no hacía falta más que ver sus sonrisas para comprobarlo, pues uno de ellos portaba un diente de oro con un diamante incrustado y parecía muy interesado en mostrarlo mientras que el otro lucía oro en los dientes frontales y en los colmillos donde tambien colocó un diamante rosado.
Jacques parecía más obligado a departir porque era claro que esa clase de hombres dificilmente tendrían algo que ver con el circulo de su jefe, ya Priscille lo había visto antes, esos hombres eran algo habitual en las fiestas importantes y no por su estatus sino básicamente porque lograron escalar socialmente gracias a métodos poco convencionales y la fingida sonrisa del candidato lo dejaba en claro.
Priscille no sabía que conversación mantenían pero era evidente que para Jaques, Inès y Gabrielle no resultaba nada agradable, sus muecas que apenas y podía decirse que era una sonrisa bastante forzada no dejaban lugar a dudas además de que asentían y bebían dirigiendose miradas entre si cuando sus acompañantes soltaban unas de sus estruendosas carcajadas.
Pero entre todos esos gestos Jacques parecía buscar algo o alguien, el hombre volteaba constantemente a su alrededor mirando fijamente por aquí y por allá, hasta que finalmente descubrió a la persona que estaba buscando y no era otra que Priscille, en cuanto la diviso una enorme sonrisa apareció en su rostro y sus ojos parecieron iluminarse, o al menos eso fue lo que ella creyo ver, haciendola sentir ligeramente emocionada.
Y efectivamente, era a ella a quien estaba buscando, Jacques levantó la cejas para hacerle saber lo patético que eran los hombres que estaban con él y más cuando soltaban tremendas carcajadas, Priscille apretó los labios ocultando la sonrisa burlona cuando Jacques reaccionó con sobresalto para que en respuesta él volteara los ojos y señalara con su mandibula hacia esos hombres haciendo que ella asintiera con lástima por su pobre jefe y él brindó por esa amable condescendencia haciendola reir, era increible como podían comunicarse con simples gestos a tal grado que parecía que ambos tenían demasiado tiempo de conocerse y cualquiera que supiera el verdadero estado de su relación se negaría a aceptar esta aparente y natural complicidad.
Y la misma Priscille pudo notar como Jacques la veía, lo sentía como si fuese un viejo amigo al que llevaba tiempo de tratar, a tal punto que se sentía tranquila y cómoda con eso, la mujer se perdió pensando en ello cuando vió el constante manoteo que el hombre estaba haciendo, lo que la obligó a prestar más atención dándose cuenta que la estaba llamando, no sabía si en realidad debía ir con el grupo pues Inès no la requirio al momento de llegar pero no iba a desairar a Jacques así que con algo de pena comenzó a caminar hacia ellos.
Sin embargo, no parecía muy convencida y no porque sintiera que no era correcto sino porque comenzó a ver la asquerosa sonrisa que los dos hombres que estaban con Jacques comenzaron a poner, era un gesto que ya conocía y que no le agradaba pues lejos de ser por amabilidad había un dejo lascivo que la incomodaba bastante.
- Ohhhh pero quién es esta hermosa mujer?!- cuestionó el hombre que llevaba más diamantes en los dientes acercándose a Priscille para tomarla de la mano y besarla.
- Ella es una amiga y colaboradora- increpo Jacques tomándola de la cintura para alejarla de aquellos cerdos.
- Si todas tus colaboradoras son tan hermosas creo que nuestro sindicato debería apoyarte.......la recompensa parece muyyyy........ agradable!- exclamó el otro hombre tensando a Jacques.
- Ahhh, me alegra que Bree te parezca tan hermosa.......así estara muy bien acompañada mientras Jacques y yo continuamos nuestro recorrido- intervinó Inès aparentemente muy interesada en alejar a Jaques de la mujer.
Gabrielle y Jacques se miraron con confusión, ella había sido la principal interesada en que Priscille viniera acompañandolo a esta reunión y ahora pretendía mantenerlo alejado, aparentemente tenía otros intereses más allá de su apoyo político, sin embargo, Inès no le dió oportunidad de cuestionar al respecto, simplemente tomó a Jacques del brazo y apresuradamente lo llevó de regreso al salón principal.
- Podrías......- fue lo ultimo que el hombre pudo pedirle a Gabrielle para evitar que Priscille se quedara sola con aquellos hombres que no dejaban de verla de arriba a abajo con esa obvia lujuria.
Desde luego que Gabrielle no tenía intención de abandonarla, sobre todo porque su deber era evitar que la poca experiencia que Priscille tenía en esta clase de eventos pudiera afectar las relaciones de la campaña, así que ambas mujeres permanecieron ahí de pie mientras aquellos hombres intentaban hacerlas beber.
- No sabía que Jacques estaba tan bien acompañado- repuso uno de esos sujetos- creo que podríamos brindarle nuestro apoyo si vamos a tener el privilegio de esta compañía- sentenció mientras levantaba su copa esperando que las mujeres lo secundaran pero ambas se limitaron a medio sonreír.
- Yo necesito comprobar que mi apoyo sea bien apreciado- intervino el otro hombre mirando a Priscille fijamente con esa asquerosa sonrisa mostrando los diamantes en sus colmillos- si nosotros somos generosos......tal vez tú podrías demostrar que tan generosa puedes ser- concluyó con un crudo y obvio doble sentido que solo terminó por incomodarlas pero el hombre parecía muy dispuesto a lograr algo así que le extendió la mano a Priscille invitandola a bailar.
Gabrielle se limitó a observar ese gesto mientras Priscille consideraba seriamente la invitación, esta era una situación muy bien conocida para ella y sabía perfectamente que durante el baile ese hombre trataría de aprovechar la cercanía de algún modo pero estaba acostumbrada a hacerlo, la imagen de Michael obligándola con la mirada a aceptar llegó simplemente a su memoria y casi como obligada por un extraño hechizo aceptó dejando descolocada a su compañera.
En cambio, el hombre sonrió feliz por haber conseguido ese baile y en cuanto llegaron al centro de la pista, la tomó de la cintura intentando acercarse demasiado, sin embargo, Priscille estaba excesivamente rígida así que tuvo que conformarse con la inexistente cercanía pero eso no lo desmotivaba de su objetivo y mientras comenzaban a balancearse ligeramente, el hombre creyó que era el momento para intentar seducir a su compañera de baile.
- Escuché que convenciste a la vieja Inès de apoyar a Jacques......no es algo fácil de conseguir así que quizás podrías intentar convencerme a mi, el hombre ha estado buscando el apoyo de mi sindicato y si tú eres buena y amable conmigo, podría considerarlo- y de inmediato le mostró su asquerosa sonrisa como si creyese que los diamantes serían un argumento suficientemente convincente para conseguir sus favores.
Pero Priscille no respondió en lo absoluto, simplemente se limitó a mantener un rostro inexpresivo y evitar cruzar la mirada con ese tipo.
- No me digas que no te trajo aqui para eso?!, si él no suele trae mujeres a estos eventos....además, claro de su asistente.....si te trajo es porque te quiere usar y yo no me molestaría si lo intentara conmigo.
- Vine por petición de la señora Inès, nada más- aclaró Priscille muy seriamente.
- No creo que Levesque te haya traído solo por eso.......pero podríamos averiguarlo ya que estas aquí- y sin dejarla reaccionar, la jaló de la mano llevándosela lejos de la reunión, Priscille no peleó porque no estaba en condiciones de hacerlo, estaba tan acostumbrada a ser tratada de esa manera que lo único que podía hacer su cuerpo era comenzara a temblar por el miedo sin que nadie pudiera ayudarla.
Gabrielle tampoco pudo darse cuenta del peligro que estaba viviendo, habían llegado un par de personas bastante importantes a conversar con ella distrayéndola de la constante vigilancia que mantuvo, tanto, que incluso el otro hombre también se alejó discretamente cuando notó que su amigo logró llevarse a Priscille, esperando poder compartir un poco de la suerte que aparentemente había conseguido.
Y no fue hasta que Jacques regresó que notó que Gabrielle estaba sola platicando con dos extraños mientras que aquellos hombres habían desaparecido al igual que Priscille, haciéndolo sospechar lo peor.
- Gabrielle....- comenzó a hablar pero la pareja que acompañaba a su amiga estaba demasiado interesada en él.
- Jacques, teníamos muchas ganas de verte, escuchamos que visitaras el centro comunitario para su remodelación......espero que si ganas consideres darle la licitación a mi empresa- sentenció el hombre.
- Es muy pronto para eso......primero debo ganar- respondió mirando a su alrededor, esperando encontrar a Priscille en algún rincón.
- Nunca es pronto para discutir el futuro.
- El futuro es incierto- exclamó bastante preocupado al ver que no había rastro de aquellos hombres y rapidamente tomó a Gabrielle del brazo para alejarse de ese sitio.
Desgraciadamente, en cuanto dió un par de pasos, la pareja se interpuso en su camino, esta era una oportunidad unica que desde luego no pensaban desaprovechar.
- Bueno, al menos podrías acceder a escuchar los planes que tengo.....creo que podrían interesarte.
- Aquí no es el lugar para eso- indicó nuevamente dando un par de pasos hacia su costado pero otra vez fueron imitados.
- Qué mejor lugar que una reunión como esta?!.....si no es aquí, en donde?!- cuestionó el hombre.
Jacques lo miró tratando de contener su desesperación por la falta de prudencia de sus acompañantes, pero algo en su interior no estaba tranquilo, desde el momento que llegó al jardín y no vio a Priscille un terrible presentimiento comenzó a agobiarlo.
- No es el momento- sentenció muy firme y olvidando todas las cortesías, tomó a Gabrielle del brazo y prácticamente atravesaron en medio de la pareja, alejandose a paso veloz- dónde está Bree?!- cuestionó apenas entraron de nuevo al salón.
- Estaba en el jardín.....bailando con uno de esos hombres- respondió ella tranquilamente pues en efecto, no se había dado cuenta que ahí ya no estaban.
- No está en en el jardín.
- Ahí estaba.
- Y dónde están esos hombres?!- cuestionó un poco molesto por la falta de atención.
- Están.....- Gabrielle volteó hacia el jardín cayendo en cuenta finalmente que no los había visto.
- Dondé estan?!- preguntó un poco más fuerte.
- No....no....no lo sé- admitió comenzando a preocuparse.
- Carajo!!!!- Jacques exclamó sumamente molesto, llamando la atención de las pocas personas a su alrededor- al menos viste por dónde se fueron?!- pero en respuesta obtuvo una negativa- mierda!!!!
Y sin más comenzó a recorrer el lugar esperando encontrarlos o al menos saber que Priscille había ido a algún otro lado intentando escapar de sus obvias miradas, sin embargo, no había rastro de ellos, por lo que en compañía de Gabrielle comenzaron a buscar por todo el área donde se llevaba a cabo la fiesta.
Recorrieron el salón, se adentraron en los baños, de nuevo revisaron el jardín, el área acondicionada como bar, la zona de lounge, incluso Gabrielle se metió a la cocina donde se preparaban los canapés, y no hubo suerte, así que empezaron a revisar los lugares más aislados, hasta que finalmente Jacques paso a lado de un elegante cuarto exterior a lado de la cocina, la cava de la residencia, el lugar parecía oscuro y algo alejado que solo tenía un área habilitada para que los meseros pudieran sacar el vino necesario para agasajar a los invitados, así que no le prestó atención al hecho de escuchar a un par de hombres riéndose desde el interior.
Aquello no parecía algo inusual y por un instante Jacques pensó que se trataba de los meseros haciéndolo continuar con su camino pero antes de alejarse, cruzando por la pequeña ventanilla alcanzó a escuchar la voz de una mujer lo que lo obligó a detenerse.
- No quiero, por favor, necesito irme!!- fue lo que escuchó y efectivamente era la voz suave y asustada de Priscille así que regresó sobre sus pasos, entrando sin contemplaciones al lugar.
Y efectivamente, uno de esos hombres la sostenía de la cintura tratando de hacerla beber de la copa mientras ella forcejeaba para que la soltara, en tanto el otro tipo solo se reía, Jacques ni siquiera supo qué paso o qué lo gobernó para actuar como lo hizo, probablemente perdió toda conciencia en un instante pero al ver aquella imagen, una furia incontrolable se apoderó de su cuerpo, llevándolo a tomar al tipo que la sujetaba para golpearlo sin aviso.
El hombre cayó al suelo mientras Jacques volvía a arremeter contra él, una y otra y otra vez, golpe tras golpe se estrellaba contra la cara de aquel tipo hasta que su compañero intento intervenir, sin embargo, estaba enardecido y pudo perfectamente defenderse del intento de ataque soltando un derechazo que se estrelló contra la mandíbula del otro sujeto arrojándolo contra un estante de vinos que cayó junto con él.
El estruendo de las botellas estrellándose contra el piso fue tan fuerte que no tardó en llamar la atención de los meseros que de inmediato trataron de intervenir, desgraciadamente Jacques estaba tan molestó que golpeó sin tregua a aquellos hombres que trataron de aprovecharse de Priscille sin que pudieran detenerlo.
Así que tuvieron que llamar al personal de seguridad para que detuvieran aquella golpiza, llegaron tantos hombres vestidos de n***o acompañados de Inès y Gabrielle que parecía que aquello era una brutal pelea de pandillas.
- Qué esta ocurriendo aquí?!- cuestionó Inès mientras un par de guardias tomaban a Jacques por la espalda para separarlo de los pobres diablos que yacían en el piso.
El hombre parecía un toro salvaje, las fosas nasales estaban totalmente ensanchadas, su rostro estaba increíblemente rojo y su cuerpo estaba tan tenso que aún mantenía los puños apretados.
- Qué esta ocurriendo?!- repitió Inès mientras Gabrielle corria hacia Priscille que se mantenía arrinconada abrazándose a si misma y sollozando.
- Nunca tendrás...... nuestro apoyo- sentenció uno de los hombres mientras escupía sangre de la boca, en tanto el otro solo se quedó recostado y parecía incapaz de moverse.
- No quiero tu puto apoyo!!!- increpo Jaques soltándose violentamente de los guardias.
Pero ya no lo hizo con el afán de golpearlos ahora lo único que le preocupaba era Priscille y lo alterada que estaba así que caminó hasta ella y tomándola con mucha suavidad, le levantó el rostro pues había algo que necesitaba saber.
- Se atrevieron a hacerte algo?!.......te lastimaron?!
Priscille apenas y levantó sus húmedos ojos, parecía bastante ausente y aún así trató de enfocar el rostro de Jacques, estaba asustada por lo que casi vivió y a pesar de ello sintió una abrupta calma al tenerlo frente a ella permitiéndole negar con la cabeza como respuesta a la interrogante.
Y tan solo con eso logró que el hombre se calmara, desde luego también revisó que su ropa estuviera en su lugar y que no hubiera el mínimo rastro de que intentaron llegar más lejos y dado que fue asi ahora su prioridad era sacarla de ahí y sin pensarlo se quitó el saco colocándolo suavemente sobre los hombros de Priscille y con su brazo la rodeó, sin prestar más atención a esos patéticos hombres que soltaban blasfemias sin ton ni son en medio de sus lastimeros quejidos.
- Pero Jaques que ocurrió?!- intervino Inès impidiéndole que se marchará.
- No vine a hacer tratos con violadores!!!- fue la contundente respuesta que dió el hombre antes de salir de la cava.
Inès quedó bastante desencajada mirando a su alrededor con exagerada confusión pero Jacques no estaba en condiciones de dar o exigir más explicaciones, sin más solo se fue de la reunión porque lo único que importaba era hacerle saber a Priscille que estaba a salvo.