Y a pesar de la reparadora noche que tuvo, Priscille se despertó muy temprano y al igual que la noche anterior su estado estaba bastante renovado, así que realizó sus tareas en la casa, se bañó, desayunó lo que amablemente la esposa del doctor le había enviado y se fue a la oficina.
Claro que su buen humor era tan grande que no se percató que llegó 45 minutos antes a la oficina, no fue sino hasta que vió que no había movimiento y que no había ni una sola persona que revisó su reloj dándose cuenta de la situación.
Sin embargo, ya estaba aquí y empezar a trabajar sus pendientes no haría daño, así que se dispuso a encender su estacion y mientras llegaba la primer llamada se dispuso a revisar sus reportes y en eso estaba cuando se percató que en la terraza había una mujer mayor, muy elegante que parecía bastante desesperada.
Obviamente no le prestó mucha atención, supuso que estaba esperando a alguien de más jerarquía o incluso al mismísimo Jacques por lo que decidió continuar con su labor, sin embargo, la desesperación en la mujer comenzó a aumentar a cada segundo y eso era más que evidente pues golpeaba el piso con su tacón y no hacía más que ver su reloj, soltando uno que otro bufido, Priscille la miró fijamente, no creía prudente intervenir o siquiera acercarse pero ya que no había nadie a su alrededor quizás ni siquiera le habían preguntado si deseaba algo de beber y decidió que al menos le brindaría esa atención.
Priscille se levantó muy decididamente y fue hasta la cocineta por un vaso de agua, lo preparó como solía hacer cuando Michael y ella recibian visitas, el cual colocó en una charola con un elegante portavasos debajo y a lado una jarra con agua fresca, por supuesto también coloco una elegante servilleta de tela doblada en forma de sobre en la que tuvo el tacto de poner una ramillete de lavanda, dándole un toque sofisticado a su preparación.
Y ya con todo dispuesto, se dirigió hasta la terraza dónde la mujer se estaba levantando de su asiento con toda la intención de irse, por lo que Priscille no tuvo más opción que apresurarse a su encuentro.
- Buenos dias- saludó Priscille parándose frente a la sorprendida mujer- no sé si ya le ofrecieron algo de beber mientras espera.
- No, pero no han hecho muchas cosas- increpo un poco fastidiada.
- Lo lamento.......pero aún falta un poco para que entren a trabajar.
- Mi esposo siempre tenía a gente atenta para atender a los votantes.
Priscille guardó silencio, esta mujer parecía ser muy importante y no necesitaba más para entender que ella también había formado parte de la política en algún momento y si estaba aquí, era porque había un interés en la campaña Jacques, y si ese era el caso, necesitaba atenderla o al menos brindarle algo de compañía mientras esperaban pero no podía seguir pasando tal desaire, seguramente ya le habrían avisado a Jacques y no tardaría en llegar.
- Está interesada en apoyar nuestra campaña?!- cuestionó para saber si había algún modo de brindarle alguna información como lo hacía con las personas que solían llamar a diario.
La elegante mujer suspiro profundo mientras veía la charola en las manos de Priscille y no podía negar que le llamó la atención tanta elegancia en un servicio tan básico pero eta una persona educada y sin importar que no desease seguir esperando, por consideración a su temporal anfitriona, regreso a su asiento, dispuesta a descubrir que pasaba.
- Quería conocer las propuestas personalmente...... pero a ellos parece no importarles- sentenció la mujer señalando la evidente terraza vacía mientras era seguida por Priscille.
- No lo culpe.....en realidad ayer se durmió muy tarde atendiendo algunos pendientes.....han sido días bastante ajetreados y casi no hemos dormido.
- Tú estás aquí.
- Pero yo no soy la candidata.
La mujer miró a Priscille con curiosidad mientras elevaba ligeramente la ceja izquierda.
- Y tú eres?!- preguntó la mujer con una tenue sonrisa de lado.
- Bree Porter......un gusto- y de inmediato dejó la charola en la mesa frente a ellas para corresponder al saludo como era debido.
- Inès Gauthier- exclamó mirando con satisfacción a Priscille y sus exquisitos modales- tú preparaste esto?- cuestionó al ver lo cuidado que estuvo cada detalle en el servicio en tanto Priscille servía el primer vaso de agua.
- Si, es para usted........mientras espera.
- Y crees que debería seguir esperando?!- indagó Inès tomando el vaso que Priscille colocó frente a ella.
- Si desea apoyar al candidato Levesque......por supuesto, él es una gran opción creame!- sentenció tan convencida que solo generó más curiosidad en su acompañante.
- Y por qué crees que es una gran opción?, trabajas para él, no crees que eso vuelve tu opinión muy poco objetiva.
- Tal vez, pero conozco muchos politicos- y era cierto gracias a su familia y a la insensata necedad de Michael por codearse con importantes hombres no solo de negocios sino tambien de la politica, ella se había visto obligada a departir con ellos, de cuales no guarda muy buenos recuerdos- y Jacques es diferente- y de esa aseveración si estaba convencida.
- De dónde conoces tantos politicos?!, en tu país te codeaste con hombres importantes?!- indagó con mucha curiosidad Inès, desgraciadamente Priscille no debía mencionar aquello, había olvidado mantener un bajo perfil y no mencionar nada que pudiera delatar su verdadero origen o ponerla en riesgo, por lo que nuevamente se veía en la necesidad de inventar una mentira lo suficientemente creible.
- No, no.....no.....por supuesto que no......es solo que.....bueno......mi......mi.....yo.....mi papá trabajaba en una cadena importante de buffet y restaurantes, a veces.....bueno.....hombres de la politica llegaban........y yo.....mi mamá y yo lo apoyabamos en algunas ocasiones.......pero de eso ya hace muchos años.......era joven.....y como verá, esos años quedaron atrás- finalizó algo nerviosa.
- Tampoco pareces una anciana como yo.......pero ahora entiendo esto, es algo sutil, elegante y muy preciso, y eso solo se logra si trabajaste en servicios de alto rango o si eres una persona de la alta sociedad.......aunque esto último es un poco cuestionable- dijo señalando la charola que Priscille había llevado y con un tono de voz mucho más relajado, en realidad toda ella estaba más relajada- por qué no te sientas y me explicas por que Jacques es mi mejor opción- invitó tomando un sorbo de su vaso de agua.
Y aunque la invitación parecía bastante genuina, Priscille lo dudó, para ser honesta ella no creía ser la persona más adecuada para dar esta clase de discurso, sobre todo con alguien que lucía tan elegante y distinguida, además de que no tenía idea que tan importante era en la política local y dado lo que mencionó sobre su esposo supuso que de sobra sabía como se manejaba todo aquí y sería dificil de convencer pero Inès no tenía interés en que su acompañante siguiera dudando y de nuevo señalo el asiento frente a ella haciéndole saber que debía acompañarla.
Así que sin más remedio Priscille se sentó esperando que Jacques o alguien de su equipo llegase rápido y evitara que lo arruinara todo, y si estaba bastante nerviosa, la sensación de vació volvió a atacar su estómago mientras sus manos comenzaban a humedecerse más a cada segundo pero la mujer frente a ella tenía una mirada muy inquisitiva que era difícil eludir, lo que la obligó a tener esta conversación.
- Y entonces?!- reclamó Inès al ver que Priscille solamente se sentó sin decir una sola palabra.
- Agh.......- soltó en una ahogada expresión.
Y nuevamente volvió a guardar silencio pero dado que era muy tarde para arrepentirse por haber venido hasta aquí, tragó saliva mientras pensaba o mejor trataba de convencerse que esta era una simple llamada como las que recibía y que lo único que debía hacer era responder como lo hacía por teléfono, porque seguramente alguien más capacitado no tardaría en llegar o eso esperaba.
- Egh.....agh......bueno, en realidad Jacques tiene una campaña bastante completa, ha tratado de abarcar todas las problemáticas que Westmount- así empezó a platicar puntualmente sobre todas las propuestas que su jefe tenía contempladas y aunque empezó algo timida pronto y casi sin darse cuenta habló con tanta fluidez y entusiasmo que dejó sorprendida a Inès.
La mujer no podía negar que quedó maravillada por el elocuente y educado estilo que desbordaba Priscille en cada palabra, parecía tan segura pero a la vez delicada que era imposible no quedar impresionada, no hablaba con apasionamiento exacerbado ni trataba de exagerar las cualidades de Jacques o de sus propuestas, como solía ocurrir con las personas que se dedicaban a la política, no, ella mantenía una serenidad y elegancia que te cautivaba; y Inès, a pesar de su amplia experiencia en estos temas, la escuchó atentamente y con sumo interés, de algún modo era un cambio bastante refrescante para ella pues desde que iniciaron las campañas las personas de los diferentes candidatos se habían encaprichado en buscar su apoyo y no de manera agradable, la persiguieron de forma tan acérrima que solo consiguieron fastidiarla, sin embargo, por primera vez parecía que de verdad querían convencerla.
- Il semble que vous ayez tout compris!!!!- exclamó Inès con un inusual ánimo.
- Oui, il a tout réfléchi.
Inès clavo su mirada en Priscille, a ella no le tomó mucho darse cuenta que no era canadiense pero jamas creyó que pudiese hablar frances y con tanta fluidez, cosa que casi nadie hacía actualmente en Westmount.
- Tu parles très bien le francais.
- A suivi des cours au lycée- en realidad Priscille no aprendió a hablar francés en la preparatoria pero decir que pasó dos años en un internado en Francia no era una alternativa, despues de todo la hija de un trabajador común y corriente, como se suponía lo eran sus padres, no podía darse ese lujo así que como gran parte de su historia, esto tambien era mentira.
- Oh mon Dieu, c'est merveiulleux de nos jours presque personne n'en parle ici.
- J'essaye.
- Bravo pour ca- exclamó Inès levantando su vaso de agua en señal de brindis, ante lo que Priscille solo pudo sonreir.
Era increíble como el mal humor y los nervios habían desaparecido de la conversación, ambas mujeres parecían tan cómodas como dos viejas amigas en una reunión casual, casi habían olvidado el motivo principal de esta reunión o mejor dicho a quien habían estado esperando, pero justo en ese instante Jacques arribó, casi corriendo, hasta la terraza acompañado de una angustiada Gabrielle.
Ambos se apresuraron a la mesa de inmediato, donde parecía que su visitante mantenía una amena charla con alguien a quien no lograban reconocer y no fue hasta que estuvieron cerca de la mesa que se percataron de la presencia de Priscille, Gabrielle no sabía que tan bueno era esto y su ceño fruncido no dejo dudas de su incertidumbre, en cambio Jacques sonrió al verla ahí, y con un ligero y casi imperceptible gesto de cabeza agradeció su apoyo.
Y en cuanto ambas mujeres los observaron, descubrieron que el hombre traia el cabello mojado y el aroma a loción fresca no tardó en inundar sus narices, por lo que era evidente que su tardanza se debió a estarse preparando y su jefa de campaña no estaba en mejor situación, Gabrielle traía el cabello a penas recogido en un moño alto, un maquillaje bastante simple y venía haciendo malabares con varias bolsas, carpetas y la tablet y aunque se sintieron afortunados de que Inès estuviera acompañada no dejaba de inquietarles la poca cortesía que le brindaron al demorar en llegar.
Sin embargo, ahora lo que más les preocupaba era disculparse y tratar de restarle importancia al incidente para conseguir su tan necesario apoyo, despues de todo la decisión de esa mujer implicaba ganar o perder las elecciones y ambos lo sabían así que prestos se acercaron a saludarla con todas las cortesías posibles.
- Inès lamento mucho hacerla esperar......pero estaba preparandome, no creo que le hubiera agradado verme en pijama- sentenció Jacques tratando de mostrarse calmo y un poco jugueton mientras le extendía la mano a modo de saludo.
- Si quieres estar en este negocio deberías levantarte más temprano......mi esposo siempre estuvo listo y puntual para recibir a quien llegara a buscarlo- increpó con una sarcástica sonrisa pero más tranquila de lo que él imaginó respondiendo al saludo.
- Tiene razón y yo espero ser algún día como él- exclamó mientras se sentaba a lado de Inès.
- Aún te falta mucho por recorrer pero tienes un buen equipo......al menos ella es un encanto y sabe de lo que habla- repuso Inès observando muy complacida a Priscille.
Gabrielle y Jacques voltearon a verla, en realidad poco conocían a la mujer como para asegurar que Inès tenía razón pero ya habian cometido demasiados errores como para llevarle la contraria así que ambos asintieron, ella con una sonrisa más de compromiso que genuina y él demasiado feliz para el gusto de Gabrielle.
- Bree ha sido todo un orgullo para nosotros...... según sus informes tiene muy buenos récords y nuestro analista esta encantado con su desempeño así que sin duda te dió la debida información- exclamó Jacques mientras Priscille volteaba a verlo con cierta confusión, en realidad no sabía si creer en sus palabras, pues si bien resultaban halagadoras, bien podrían ser el resultado del obvio compromiso frente a Inès- pero creo que nada mejor que escucharlo de primera mano, no crees?!- sentenció tomando rápidamente la carpeta que Gabrielle le extendió para poder finalmente tener esta reunión por la que había peleado por casi 3 meses.
- No- respondió tajante Inès, comenzando a levantarse de su asiento.
Y aunque estaban conscientes de su demora, Gabrielle y Jacques no creyeron que la mujer terminaría tomando esta postura por lo que de inmediato se levantaron de sus asientos mientras su cara se transformaba con preocupación.
- Inès......- Jacques se apresuró para no perder el tan ansiado apoyo.
Pero Inès no tenía más interés, y con un solo gesto de mano lo hizo callar.
- No.
- Pero...- de nuevo el hombre buscaba el modo de no perderlo todo.
- Esta reunión fue muy enriquecedora y reveladora......ya sé todo lo que debo saber- sentenció mientras se estilizaba su elegante traje de dos piezas.
- Pero Inès, aún debes conocer nuestra plataf.....- y de nuevo lo hizo callar con la mano, por lo que la desesperación comenzó a ser palpable en ambos, de esto dependía el éxito de su campaña pues a pesar de estar fuera de la política actual, la presencia de Inès seguía pesando en la comunidad y con ella eligiendo un candidato, las propuestas pasaban a un segundo plano.
- Mi reunión anual será este fin de semana, ya sabes la dirección......solo espero que llegues puntual- indicó comenzando a enfilarse rumbo a la entrada, logrando que Jacques y Gabrielle se mirasen con increíble asombro- ahhh.....y lleva acompañante, Bree es una excelente opción, a mi parecer- fue lo último que dijo antes de tomar el pomo de la puerta.
- Si....si....por supuesto, Gabrielle podrías- exclamó el hombre con una contenida emoción.
- Desde luego- respondió ella con una enorme sonrisa adelantándose hacia Inès con toda la intención de acompañarla.
La elegante mujer sonrió con beneplácito y salió de la terraza sin más, en tanto Jaques se dejaba caer en su asiento soltando un hondo suspiro, la única que no comprendía muy bien que había pasado era Priscille, ellos parecían tan angustiados y de pronto simplemente dejaron de insistir que parecía todo había terminado y eso la hizo creer que debía disculparse, Inès se había ido sin siquiera escuchar lo que Jacques pudiera decir lo que la hizo pensar, que quizás, ella tuvo algo que ver.
- Ah....yo.....no quise.....
- Sabes cuánto esperamos por esta reunión?!- interrumpió Jacques- y sabes cuánto aún más esperamos esa invitación?!
Priscille negó con la cabeza pero reprochandose su imprudente comportamiento al pensar que Jacques le estaba recriminando, pues al parecer un simple gesto de amabilidad terminó destruyendo las esperanzas del hombre así que se levantó rápidamente con toda la intención de alcanzar a Inès y tratar de reparar su error.
- Y gracias a ti....... lo conseguimos- concluyó Jacques deteniendo sus movimientos y provocandole más confusión.
- Qué?!- Priscille parecía muy confundida.
- No sé qué le dijiste pero conseguiste su apoyo!!!- exclamó el hombre con una satisfecha sonrisa.
- Qué?!- repitió aún sin comprender qué había pasado.
- Lograste conseguir el apoyo de Inès Gauthier......y sabes que es lo más gracioso?!- Priscille negó mientras volvía a tomar asiento- que te tomó 15 minutos lograr algo que nosotros llevábamos más de 3 meses intentando!
Pero Priscille no supo que decir, miró a Jacques esperando que soltara una estruendosa carcajada para comprobar que todo ésto no se trataba más que de una burla.
- No sé que le dijiste......pero lo conseguiste!!!!- admitió Jacques más que feliz.
- Yo solo traté de ayudar......pero quizás no deberías adelantarte......ella no dijo nada al respecto- refutó Priscille creyendo que su entusiasmo resultaba precipitado.
- Inès tiene una fiesta cada año, es una reunión muy exclusiva y no invita a cualquier persona, hay una lista de personas muy selectas y toda la gente importante se pelea por estar en ella......pues ser invitado significa que tienes su bendición y apoyo......y ahora nosotros, gracias a ti, lo tenemos- dijo feliz inclinándose un poco hacia su confundida acompañante.
- No es cierto!!!- refutó muy seria y hasta cierto punto enojada pues seguía pensando que se estaban burlando de ella y era algo demasiado cruel para simplemente dejarlo pasar.
- Creelo, acabas de conseguir el apoyo de Inès- afirmó sinceramente pero Priscille no podía fiarse de sus palabras, y acaso podían culparla?, después de ocho años creyendo en las palabras de alguien que la hizo pensar que era una inútil y tonta, era difícil asumir lo contrario.
- De verdad?!
Jacques la miró con ternura, Priscille seguía sorprendiéndolo, había sido capaz de hablar con Inès, una mujer bastante intimidante y aparentemente lo había hecho con bastante éxito y justo ahora parecía una niña inocente temiendo confiar en alguien.
- Si- exclamó acompañando esa expresión con un gesto de cabeza- lo hiciste muy bien.......deberías sentirte muy orgullosa Inès no es una mujer fácil y al parecer le caíste muy bien, así que por lo que sea que hayas hecho.......Gracias!!!
Priscille lo miró fijamente solo para corroborar que no estuviera burlándose de ella pero él lucía tan satisfecho y feliz que al parecer si había hecho algo bien y una extraña sensación comenzó a asentarse en su corazón, para ser franca no sabía como describirla, pues era una extraña mezcla de felicidad, satisfacción, orgullo pero también había un sentimiento de incredulidad y negación, en el fondo creía que no había hecho nada tan absurdamente admirable, como Jacques parecía creer, y que simplemente cumplió con un deber, sin embargo, sus emociones comenzaron a desbordarla y sin querer las lagrimas abandonaron sus ojos.
- De verdad?!- cuestionó aún un tanto incrédula y con un nudo en la garganta.
- Si- respondió Jacques con dulzura y con ternura secó la primera lágrima que rodó por la mejilla de Priscille mientras le guiñaba el ojo.
Pero ella solo agachó la cabeza mirando sus manos que no paraban de frotarse entre si, aceptar este cumplido tan fácilmente le resultaba complicado y más cuando seguía claramente confundida por esa nueva sensación que invadió su cuerpo de forma tan abrupta y aunque quería creer en las palabras de Jacques, había un parte de su cerebro que la hacía sentir que en realidad no merecía ese agradecimiento provocando que su estado solo empeorara, de pronto su llanto comenzó a hacerse más evidente y su respiración más agitada, ese era un estado que había vivido con anterioridad y creyendo que se trataba de uno de los habituales ataques de ansiedad que solían agobiarla, se obligó a salir corriendo de la terraza.
Jacques no hizo más, comprendió que probablemente necesitaba estar sola para poder desahogarse, sin embargo, el extraño comportamiento de Priscille no hacía más que aumentar su curiosidad hacía ella; por su parte la mujer corrió a encerrarse en el baño, había aprendido a vivir estas emociones en aislamiento y en total silencio pues sabía lo mucho que le incomodaba a Michael y lo que terminaba provocando para ella, así que simplemente se encerró en el único lugar que podía sentirse medianamente a salvo, esperando que su ataque pasara lo más pronto posible.
Pero en esta ocasión no era un ataque de ansiedad producto de su nerviosismo, en medio de su llanto Priscille se dio cuenta que estaba sonriendo, era un gesto bastante sutil y casi imperceptible pero el reflejo del espejo no parecía mentir, había una tenue sonrisa que iluminaba sus llorosos ojos.
Era, sin duda, una nueva sensación para ella, el orgullo y la satisfacción de sentirse útil y capaz por primera vez en tanto tiempo fue tan fuerte que simplemente se dejo llevar por una incontenible emoción y el nerviosismo de no saber qué hacer o cómo responder la obligó a reprimirse, pero no iba a negar que sintió muy complacida.
Era la primera vez en tanto tiempo que aún sentía no debía festejar, parecía algo tan frágil y efímero que podría perderlo en cualquier momento pero en su ser quedaba algo que Michael no pudo aniquilar, no sabía qué era o cómo nombrarlo, pero ahí estaba y seguía peleando en su interior y al fin pudo dejarse llevar por esa sensación.
Priscille soltó un hondo y alegre suspiro mientras se movía nerviosamente por el baño sin saber exactamente que más hacer para festejar, juntó sus manos frente a su boca, escondiendo esa enorme sonrisa de satisfacción y mirando hacía todos lados, y simplemente comenzó a reírse, dejando que las lágrimas siguieran rodando por mejillas libremente.
- Lo hice bien.....- susurró- lo hice bien- dijo en un tono más fuerte- lo hice bien!!!!!- gritó elevando sus brazos por encima de su cabeza, lo había hecho bien y finalmente lo aceptó para si misma.
Le costó un poco recomponerse pero cuando se sentio medianamente tranquila y aún con esa satisfacción reflejada en el rostro, se secó las lágrimas, se arregló su cabello y salió del baño, dispuesta a seguir adelante.
- Bree!!!!- se escuchó el fuerte grito de una ansiosa Lindsey que corría hacia ella con una premura que parecía acababan de dar el fallo de las elecciones- es cierto qué lograste convencer a la vieja Inès Gauthier de apoyar la campaña?!- cuestionó con un tono de voz tan elevado que no pudo evitar llamar la atención de las personas a su alrededor quienes de inmediato clavaron su asombrada mirada en Priscille.
La pobre mujer no sabía que hacer pero inconscientemente asintió con una sonrisa.
- No me jodas!!!!- grito Lindsey muy sorprendida.
- Al menos fue lo que me dijo Jacques- apuntó para que no pensaran que fue ella quien lo andaba divulgando.
- No me jodas!!!!......cómo lo conseguiste?!......ósea es el rumor de la mañana pero cómo lo lograste?!- y aunque todos a su alrededor fingían haber regresado a sus actividades, discretamente seguían muy atentos para conocer más detalles de la que, en efecto, fue la noticia de la mañana.
Y a pesar de su felicidad, contar los pormenores para que todos se enteraran todavía le resultaba algo dificil así que sonrió mientras tomaba a Lindsey por el brazo y ambas caminaron hasta la oficina, sin embargo, en el camino fueron interceptadas por Casey, quien las jaló rápidamente hacia el interior de su oficina, ella tambien quería los detalles de este impresionante logro.
- Necesitó saber cómo es que asistiras a la fiesta Gauthier?- fue lo primero que Casey dijo dejando a Priscille totalmente desencajada.
- Qué?!- gritaron Priscille y Lindsey al unisono.
- De qué estás hablando?!- cuestionó una muy confundida Priscille- qué fiesta?!
- De elegante y muy exclusiva reunión de Inès Gauthier...... Jacques dijo que irías.
- No, no, no, no.......yo no sé nada al respecto- aseguró Priscille con mucha vehemencia, pensando que esto era tal vez el resultado de un rumor que corrió y creció tan rápido que sin más se salió de control.
- Pues Jacques dijo que irías- aclaro Casey mostrándole el mensaje que recibió apenas llegó al trabajo, logrando que sus acompañantes contrajeran el ceño.
Priscille y Lindsey se acercaron, bastante confundidas, a Casey, una de cada lado sosteniendo entre las tres el teléfono, y efectivamente, el mensaje de Jacques era demasiado claro al respecto.
"Bree acudirá a la fiesta Gauthier conmigo el fin de semana, encárgate de que tenga lo necesario......usa el fondo destinado y gestionalo con Gabrielle"
Y ante esas lineas, no quedó la menor duda de que
aparentemente iría a la reunión, la pobre Priscille miró a sus acompañantes que estaban igual de perplejas que ella, pero poco recordaba de lo dicho en aquella reunión, quizás fueron los nervios o la emoción contenida los que la hicieron olvidar si hubo o no una invitación.
- Cómo lo lograste?!- para Lindsey este desesperante silencio era demasiado así que necesitaba respuestas y con urgencia.
- No lo sé- y honestamente Priscille no lo sabía.
- Aha......acudiras a la fiesta más exclusiva del año y no sabes por qué?!- Lindsey en verdad no iba a desistir hasta conseguir todas aquellas respuestas que lograran satisfacer su curiosidad y la aparente confusión de Priscille no la dejaba satisfecha.
- Acudir a la fiesta Gauthier no es algo tan simple, es la primera vez que un Levesque acude en más de 15 años, así que debes haber hecho algo realmente sorprendente- intervino Casey con más calma aunque igual de interesada que Lindsey en conocer los pormenores.
- Pues no lo hice......solo hablé con ella- y Priscille no podía decir nada diferente pues al fin y al cabo fue todo lo que hizo.
- Eso lo dudo..... seguramente hiciste algo muy bueno para que solicitara tu presencia.
- Pero ella no lo solicito- dijo Priscille olvidando totalmente la última sugerencia que hizo Inès antes de marcharse.
- Pues Jacques piensa lo contrario......- sentenció Lindsey arrebatándole el teléfono a sus acompañantes para releer el mensaje esperando descifrar algo más entre esas escuetas lineas.
- Y debo ir?!
- Ahp....si!!- indicó Casey con sarcasmo.
- Es necesario?!
- Inès Gauthier no es una persona a la que debas desairar....... así que tú mi querida Bree Porter irás a esa fiesta y lo harás con el mejor atuendo.......que nuestro limitado presupuesto pueda pagar- exclamó Casey tomándola de la mano para ayudarla a levantarse del asiento y fungiendo como su pareja de baile comenzó a danzar algo que en su mente sonaba como un vals.
Y aunque Priscille estaba un poco renuente accedió, así que llevo su mano libre al hombro de Casey y siguió sus pasos, mientras que Lindsey bailaba a su alrededor como una torpe e inexperta bailarina de ballet, dejándose llevar por la alegría de sus acompañantes pues ese pequeño baile era una perfecta forma de darle libertad a todas las emociones que comprimian su pecho y que no sabía como aliviar, pero ella misma se sentía tan feliz que lo estaba disfrutando como si fuese todo un evento y para ella lo era, y solo esperaba que fuera el inicio de muchas otras sonrisas.