Narra Teo
Estoy en la galería mirando lo que nos viene cuando pongamos la exposición en Tarragona y después cuando lleguemos a Barcelona. Pero no sale de mi mente todo lo que ha pasado entre Arlette y yo ya que ella prácticamente vive conmigo algo que yo creí no me volvería pasar, yo vivir con otra persona en el piso donde viví por tanto tiempo con Karla. Aunque aún no puedo dormir en la habitación principal y seguimos en la de invitados Arli me ha enseñado a vivir el presente y no vivir en el pasado. Estoy concentrado en los papeles cuando mi teléfono suena encima de la mesa y cuando lo miro es un mensaje de Arli y dejo lo que estoy haciendo para leerlo y contestar.
*Amor, me imagino que ahora estás en la oficina y sólo quería decirte que te quiero y que me haces falta.*
Sonrió al leer lo que me dice en el mensaje.
*Mi reina hermosa, que ganas tengo de que estés aquí conmigo. Yo también te quiero y te extraño.*
*No te haces una idea de cuanto te extraño.*
*Si que me la hago porque yo te extraño igual o más.*
*Eso habrá que verse cuando nos veamos.*
*Entonces ya lo veremos.*
*Cuentame ¿Qué hacías?*
*Estaba mirando los papeles para saber que hace falta para abrir la galería en Tarragona.*
*Ya me imagino, pero si estando aquí en Madrid los dos no nos vemos más que el fin de semana ya me imagino cuando estés allí.*
*Tu no quieres venir conmigo.*
*Porque tengo un trabajo y una universidad a la que asistir.*
*Tienes razón y la verdad es que estoy orgulloso de ti.
*Gracias mi amor.*
*Vida mía, ¿Cuando dejaras que diga que somos novios? Solo lo saben tus hermanas, Alberto y mis hermanos ahora faltarían nuestros padres.*
*Podrías subir una foto de la que nos hemos tomado ¿Qué te parece?*
*¿Y si subo esa que te tomé cuando estabas acostada en mi cama sólo con una fina sábana cubriendote?
*¿Qué crees que pasaría?*
No dejó de reirme y mas por donde va tornando la conversación.
*¿Quieres comprobar?*
*Estas muy loco si lo haces jajajaja*
*Loco por ti*
- Hola, ¿Podemos hablar? - Pregunta Alberto al abrir la puerta.
- Claro pasa, espera a que termine la conversación con Arli.
- Si estás ocupado ya hablamos después.
- Tranquilo, ya tengo rato hablando con ella. - Le digo mientras le escribo un mensaje diciéndole que Alberto está y que quiere hablar y los dos creemos saber de que. - A ver, ¿De qué quiere hablar?
- Quiero decirte algo que me contó Dani hace poco.
- Soy todo oídos para ti hermano. - Le digo sonriendo.
- Teo. - Me dice algo nervioso. - Dani tiene una hija. - Me quedo mirándole y me hace sonreír la cara de tonto que tiene. - ¿Ya lo sabías?
- No te vayas a enfadar, lo supe hace nada y, siempre te veía con la intención de contarme pero nos interrumpian.
- Teo, tengo una hija, esto es de locos. - Dice más para sí mismo que para mí. - Y el caso es que, es que ya es una adolescente.
- Así es hermano. - Le digo sonriendo y dando unas palmadas en su rodilla. - ¿Sabes cuando se lo van a decir? Clau necesita saberlo. - Le digo y niega con la cabeza.
- Sólo me dijo que necesita tiempo.
- Me parece genial. Saben que siempre cuentan conmigo. - Le digo y me abraza.
- Tanto Amor me confunde.- Dice Dani al entrar haciendo que riamos junto a ella. - Chicos se acerca la hora de cerrar.
- ¿Qué hora es? - Le pregunto y acto seguido miro mi teléfono. - Ufff ya son casi las 8.
- Si, sólo queda media hora.
Otro dia mas y casi cerramos aquí para trasladar todo a Tarragona. Llegó a casa y después de darme una ducha me voy a la cama para descansar, con Arlette tengo días que no nos vemos, busco mi teléfono y le marco.
- Hola amor. - Me dice con los ojos un poco cerrados.
- Cariño ¿Ya estabas dormida? No debiste contestar. - Le digo sonriendo al ver la carita que tiene.
- ¿Y perderme de ver tu carita? No, no, no. - Me dice moviendo el dedo de un lado a otro.
- Yo ahí contigo, despiertas porque despiertas. - Le digo con picardía.
- Pero no estás. - Me dice sonriendo y sentándose me imagino que para no quedarse dormida. - ¿Qué tal el día? - Me pregunta llevando su pelo a un lado y bostezando cosa que me hace reír.
-Fue muy bien, Alberto ya se decidió a contarme.
-Me alegra que haya ido bien y que por fin Alberto se decidiera en contarte.
-Si, creí que nunca me lo contaría.
- Te dije que era cuestión de tiempo para que te lo dijera.
-Lo se pero me extrañó que no me lo dijera de una.
-Ahora a esperar que Dani decida decirle a Clau.
-No creo que tarde mucho.
- Ya y una cosa, ¿Has dibujado algo? - Le pregunto ya que conozco esa carita.
- Si, pero se los voy a enseñar cuando este terminado por completo. - Me mira a través de la pantalla del móvil y muerde su labio.
- ¿Qué haces? - Le pregunto sintiendo como mi cuerpo reacciona a ese gesto que hizo.
- Tengo ganas de tí, de besarte, de tocarte. - Me dice mientras juega con su cabello.
- Cariño. - Le digo tratando de que la boca no se reseque más de lo que ya está.
- Tu me has despertado, ahora te aguantas y me dices palabras bonitas. - Me quedo mirándola con la boca abierta sin creer lo que va a ser y tengo que beber agua de la que hay en la mesita de noche.
En cada lugar donde ella ponía su mano sentía que era a mí a quien tocaba y donde yo ponía mi mano sentía que era a ella a quien tocaba.
¿Quién dice que nuestra relación es aburrida? No nos importa la distancia y siempre nos la arreglamos para sentirnos cerca el uno del otro.
Suena el despertador y me quejo aún sabiendo que estoy solo en la habitación y que de igual manera me tengo que levantar por fin es viernes y hoy veré a Arli, parezco un adolescente esperando que llegue el fin de semana para ver a su novia.
Ella me dijo que por la tarde pasaría por mi piso para dejar una sorpresa y le dije dónde encontrar la llave para entrar y que después vendría a la galería para volver juntos ya que se quedara este finde conmigo.
Al llegar me encuentro con la noticia de que Clau vendrá por este fin de semana y probablemente le digan la verdad de su origen, en ese caso no tengo porque estar ahí y cuando ellas vayan a hablar con ella yo me iré para que estén más tranquilas,
Después de la comida yo me voy a la oficina para trazar mi nueva ruta fotográfica donde me encantaría que Arlette venga conmigo y por qué no, también que haga de modelo en algunas instantáneas, aunque no creo que ella esté de acuerdo en eso, lo que ella no se imagina que soy un experto en tomar fotos sin que se den cuenta.
Estoy tan entretenido escribiendo en la libreta los lugares donde quiero ir cuando entran Alberto y Dani.
-¿Que haces? - Pregunta Alberto sentandose en la silla frente a mi.
-Anotando lugares donde quiero ir. - Alberto quita la agenda y empieza a leerla.
-¿Ciudades? - Me pregunta con duda.
-¿Que tienen de malo las ciudades? - Pregunta Dani.
-No es que tengan algo de malo, pero este. - Dice mientras me apunta con el dedo. - No es de estar entre las personas.
-Un nuevo concepto. - Digo alzando los hombros. - Aunque también estoy considerando algunas montañas ¿Ya sabes?
-Ahora si esta hablando el Teo de siempre. - Dice Alberto haciendonos reir cuando la puerta se abre y entra Clau casi corriendo.
-Dani. - La abraza con mucho cariño siendo correspondido por Dani, Alberto y yo nos miramos con una sonrisa ya que sabemos todo.
- Mis cuñados preferidos. - Dice Clau soltando a Dani para abrazar a Alberto y luego a mi.
- ¿Pero que haces aquí? - Creí que vendrías más tarde.
- Vine unas horas antes. - Dijo sonriendo a lo grande.
- Creo que Arlette te tiene muy consentida. - Le dice Dani. - Pero ven aquí. - Dice después de segundos para abrazarla y todos reímos.
- ¿Nos vamos? O aun les falta mucho aquí - Pregunta Arlette.
- Si. - Respondemos todos a la vez.
- Iremos a casa y les daremos una sorpresa. -Dice mirando a Clau con complicidad.
- ¿A mi casa? Pregunta Dani haciendo que Arli y yo nos miremos.
- Si, sino, a cual otra. - Le dice Arlette mientras vamos caminando agarrados de la mano y Clau con Alberto y Dani.
- No me hagas hablar de los fines de semana. - Dice Dani riéndose.
- Mejor vamos. - Dice Arli sin dejar de reír.
Subimos a los coches para dirigirnos al piso de Dani a ver que sorpresa nos tienen preparada ya que Arlette no quiso que la acompañara a ningún lugar y prácticamente no hablamos por teléfono ya que decía que la interrumpía mucho y no le daría tiempo a nada.
Al llegar a su casa cuando Arlette abre la puerta lo primero que se ve es un dibujo enmarcado de Alberto y yo y hago memoria de en que momento lo pudo hacer y es cuando recuerdo aquel fin de semana que estaba con su libreta en la galería.
- Sopresa. - Dicen Arlette y Claudia a la vez.
- Es precioso. -Dice Alberto abrazándola. - Gracias.
- Lo pueden colgar donde les apetezcan. - Les dice a Dani y a Alberto. Y, el tuyo está en tu piso. - Me dice haciendo que la abrace y le de un tierno beso.
- ¿Nos vamos? - Le pregunto.
- Si. - Dice sin más buscando su bolso para despedirnos de ellos para luego ir al que ahora considero muestro piso aunque ella no viva aquí del todo.
Tenía más de un año que no me sentía tan feliz como lo estoy ahora, es una felicidad que no se puede comparar con la de hace años, antes me sentía pleno y totalmente agradecido por la felicidad que me había tocado junto a Karla, pero ahora es una felicidad llena de promesa para un futuro que espero y no sea tan lejano.