Alice... Llegar a este lugar me traía recuerdos, unos buenos y otros no tan buenos, si bien aquí había vivido muchas cosas buena también estaban cosas malas, eran muchas las buenas pero una solo me marco, y eso hace que no me guste estar aquí, pero tenía que ser fuerte y más por Francisco, ese hombre siempre busca lo mejor para mí y creo que es el momento de apoyarlo, si bien lo he hecho anteriormente, ahora es diferente, el prácticamente está sufriendo y se está enfrentando a sus más grandes miedos. - Hermano que bueno que llegas -a penas bajamos y Camila ya estaba junto a nosotros. - No tenía muchas opciones -dijo de mala gana. - No seas cruel -hizo un puchero. - Sabes bien que los únicos crueles son ellos -no pensó mucho para decir eso. - Ok -intervengo- ¿Mi primo dónde anda? -pre

