Christine Toco la puerta frente a mi y espero paciente a que mi mejor amiga me abra, pues desde que había vuelto a casa no había tenido tiempo para hablar con ella y necesitaba poder contarle con lujo de detalles lo que había sido mi viaje a Auckland con Alexander. Luego de unos segundos, cuando Lindsay abre la puerta la noto muy despeinada y con el maquillaje corrido, lo que no era usual en ella, por lo que la observo con curiosidad. —Hola, amiga —saludo al torcer una sonrisa y alzar una ceja en su dirección—. ¿Te fuiste de fiesta anoche o…? —¿Amor? Mi pregunta queda en suspenso cuando detrás de mi mejor amiga aparece Peter, luciendo igual de despeinado que ella. Sonrío con picardía al entender lo que estaba ocurriendo allí entre ambos, y de pronto me siento como una intrusa al n

