Me sentí terrible por el comentario que hice antes, la cara de Sassil había quedado un poco molesta o mejor dicho, incómoda. Me mordí los labios para no decir más nada, pero ella empezó a reír de nuevo. —Deberías ver tu cara en este momento, eres muy gracioso —irrumpió mofándose la actriz, por alguna razón me sentía peor al escucharla actuar de esa manera. —Perdón, en verdad yo no quería... —Ya te dije que no hay problema, mejor, enséñame ¿Dónde voy a dormir? Le conduje por la casa hasta una habitación de invitados, era donde dormía mi hermano, por lo que tenía todas las comodidades, incluso un baño para ella sola, si es que lo necesitaba, seguro estaría tranquila ahí. Le extendí un par de cobijas y una almohada nueva, por si quería cambiarlas. Me asombraba la capacidad de esta muje

