14

1868 Palabras
Escucho el canto de los pájaros que tiene algunos minutos llenando mis oídos mientras me interno por las puertas traseras del palacio del que era mi pareja dada por la madre lunar, trato de que nadie me vea o de que minimo no se note mi presencia dentro de este lugar. Jack debe estar llegando a donde lo mandé, sólo espero, de verdad que lo espero, es que Alandher no tenga ni idea de que planeo hacer con él y con el poder que le di. No me está gustando que tenga esos poderes tan grandes que lo llevan a destruir el mundo cuando él era otro, quiero al Alandher del que me enamoré a pesar de recibir malos tratos, pero ese era por el que valía la pena el soportar ciertas cosas. Por él valía la pena, cada m*****o día lo valía. Traspaso el lugar sin ser vista y cuando llego a mi destino abro la puerta para entrar y suspirar antes de caminar al lugar donde están los libros que puede que necesite para quitar lo que Alandher tiene de poder o tal vez sólo quitarle la parte que me da miedo de su nuevo yo. No escucho nada mientras abro cada uno de los tomos que no me da la respuesta que necesito. —Me caracterizo por ser una bruja muy buena—trago antes de girarme a Manon que me mira con un gesto suave en el rostro—. ¿Ya no es él, verdad?—asiento despacio. —Quiero de regreso al hombre del que me enamoré—se acerca antes de mover la mano y hacer que un libro caiga y se abra en un encantamiento. Ella parece saber que es lo que está haciendo porque cuando pongo atención es una poción, comienza a agregar ingredientes sin decirme una palabra mientras el caldero va cambiando de color con cada cosa que le agrega. —Para tu buena suerte, sé como revertir lo que hiciste—sisea entre dientes. Creo que está molesta por lo que sucedió con Rhaysan, pero en mi defensa... no tengo forma de denfenderme, no de esta, sé que le cause daño, sé que él debió estar roto por lo que ocasione y no se diga el daño que he hecho con Alandher que ahora parece un hombre jodidamente distinto y del que no estoy muy segura de si puedo salvar de algo que yo le hice. Tal vez cuando recuperé su verdadero yo me odie por haberlo transformado y haberlo llevado hasta el fondo de su mente para soltar esa versión tan horrible de él. No hay día en el que no me sienta como la peor persona del mundo por lo que ha pasado con él y con todos los que nos rodean, principalmente con mis padres que deberían seguir muertos como todos en la aldea. No hay día en el que no desee estar muerta y haber sido quemada aquel día que mate a los lobos, pero así como me arrepiento de eso hay tantas otras cosas por las que no me siento culpable en lo absoluto, como es el hecho de haber sido capaz de destruir un lugar tan grande como lo es la aldea. —¿Cómo está él?—elevo la vista cuando avienta al caldero algo que parecen ser semillas de alguna planta—. Por tu cara no es bueno. —Se ha vuelto... —¿Le temes? Abro la boca despacio porque es una excelente pregunta. ¿Le temo a lo que es Alandher? Yo diría que sí. Y mucho. Bastante. Hay veces en las que tengo miedo que se vaya en mi contra y me encierre en ese castillo que salió de quien sabe donde, me da miedo que sepa que no soy lo que cree y me mate mientras duermo. Temo por mi vida y la de mi familia, la que ahra vive gracias a él aunque me diga que no me lastimara ni a ellos. Le creo la mitad de lo que me dice. He visto el trato que le hace a otros y eso es lo que me provoca pánico. Le asiento y suspira, creo que entiende porque acudí aquí para que me ayude a quitarle lo que le hice, a veces quiero llorar por ser una persona tan cruel capaz de hacerle eso a su propio esposo, al hombre que ama. —Es normal, se te salió de las manos—abre sus manos y la poción comienza a burbujear debido a lo que su dueña hace—. Debes darle la poción en licor, de otra forma no funcionará. Asiento viendola mover las manos y trabajando rápido mientras todo su poder se concentra en la pócima que está creando, al final se crea un estallido blanco que encandila un poco y es cuando Manon saca una mínima parte de la poción que acaba de crear. Me da el contenido y me advierte que bastará para quitarle la parte mala de su poder, pero que tal vez no le quite el poder que ya le dí. Le agradezco antes de caminar a la puerta para irme por donde vine, pero al dar un paso afuera veo a la persona que menos quería ver. Rhaysan me mira de arriba abajo y no repará en lo que guardo en mi bolsillo aún con su mirada en mi cuerpo, trago despacio cuando sus ojos y los míos chocan, fundiéndose en el otro. —Harper... —Ya me iba—respondo suave—. Gracias, Manon. No espero respuesta antes de comenzar a la salida, pero no duro mucho cuando su mano se cierra en torno a la mía para girarme a él. Trago cuando su mano sube a mi mejilla y me mira con tristeza y ese sentimiento de arrepentimiento que veo todos los días en mi espejo. —¿Vale la pena que vienes por un antídoto?—se acerca despacio a mi boca y mis sentidos se alertan tanto que me da miedo que los pueda percibir—. No te merece, Harper, ni yo lo hacía. —Lo amo, Rhaysan—veo dolor en sus ojos. Uno que duele verlo de forma constante, no sé como termina con sus labios a escasos centímetros de los míos, trago tan lentamente que siento la saliba resbalar por mi garganta, todo mi mundo ruega porque no me besé y ahora si porvoque esa visión del futuro que me reuso que suceda. —Y yo te amaba a ti—niego con una sonrisa burlona en mis labios. —Tú me querías porque era tu pareja—un ligero rastro de dolor pasa por sus orbes—, eso no es amor. —¿De verdad lo amas?—asiento segura de mi decisión de amarlo. Tal vez el hombre que es me odie después de darle la poción, pero es un riesgo que estoy dispuesta a seguir—. ¿Merece el amor que le tienes?, dime, Harper, ¿vale la pena el amor que le tienes que me dejaste por un cazador? Parece que no entiende que al corazón no se le manda a quien es el que debe de amar, no hay forma de elegir a quien quieres amar, solamente es algo con lo que te dejas guiar, que sabes que puedes ser tú mismo y no habrá problemas en eso. El que te ama es aquel que sabe que eres y quien eres y no te juzga por ello, si no que te apoya y te apolla para volar tan alto como quieras. —Vale la pena cada momento a su lado—me suelta y me deja ir. Me transporto ahí mismo que no quiero problemas con que me detengan, aparezco en mi cabaña donde Jack me espera. —¿Te lo dieron?—elevo el frasco con elexir morado. Asiente porque él sabe lo que pretendo hacer. Suspiro antes de sonreírle y hacerle la mueca de que debemos irnos antes de que Alandher tenga un infarto de coraje porque me perdí y lo mande a la m****a según él. /// En la cena le sonrío a Alandher que se mira molesto por lo que sucedió hoy con el traer de regreso a Jack que reposa sobre mi respaldo, Alandher mira a mi cuervo antes de bufar y regresar su atención al plato de comida que hay frente a él. Jack grazna para indicarme que es el momento de curar a mi compañero de cena diaría, me pongo de pie para camina a donde están los vinos, tomo dos copas y de entre mis capas saco el líquido que mezclo con el vino tinto que llevo en una copa hasta él, me mira con ese gesto frío antes de mirar la copa con descontento. —Debí decirte a donde iba—eleva sus ojos y es cuando arquea una ceja—. Lo siento. —Debería mandarte al diablo—trago despacio por el tono con el que me lo dice—. Pero no lo haré, toma asiento—dejo caer mi cuerpo con cuidado sobre la silla—. Quiero que no me hagas esto de nuevo. —¿Brindamos?—tomo mi copa y le sonrío. Se recuesta en su asiento para mirarme sin dejarme claro que dice con su gesto. —¿Por qué quisieras brindar, Harper? —Porque al fin me tratas bien—sonríe de forma ladeada antes de tomar la copa y brindar conmigo. —Brindo por el amor que te tengo y por el futuro que estamos por hacer juntos. Se bebe el vino de golpe y tal vez no debería sentirme contenta porque lo haya hecho, deja la copa en la mesa antes de ponerse de pie y comenzar a caminar a donde están los vinos, lo veo en cada paso que da. En un punto comienza a sostener su cabeza antes de decirme nada... sólo... sólo... se deja caer a la mitad del camino y grita en un punto antes de que la magia que puse en él busque salidas de su cuerpo. Todo a su alrededor es una mezcla de una nube negra y densa que me hace temblar en mi lugar porque la cantidad de magia que arroja es bastante intimidante. Trago haciéndome hacia la pared mientras toda esa fuerza oscura lo abandona. Llega un punto en el que la magia y la oscuridad se quedan quietas antes de crujir como si fuera madera quemándose y tal vez eso sea lo que huele en el aire creando algo que no me agrada oler con cada minuto que pasa. Pasan al menos unos diez minutos cuando de la nada todo se elimina y la figura de Alandher queda en el suelo con las manos en su cabeza, se pone de pie despacio, antes de suspirar y mover los dedos para que un bastón aparezca y así poderse sostener y no irse de bruces contra el suelo que es lo que parece que está haciendo. —¿Alandher? Me ignora y sale por la puerta principal. Sólo espero que no salga nada mal de aquí a mañana o puedo despedirme de este lugar.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR