Ya no había vuelta atrás, estaba locamente enamorada de Patricio. Cada charla que teníamos nos acercaba un poco más. Hablábamos de todo, sin miedo, sin pudor.
Una noche, en una de nuestras tantas y constantes charlas, fuimos subiendo el tono, y cuando me di cuenta, estábamos en un diálogo caliente.
Valeria: me encantaría tenerte acá conmigo, abrazarte y dormir con vos. Aunque creo que lo que menos haríamos sería dormir, tengo la necesidad de sentir tu cuerpo.
Patricio: no me digas esas cosas porque me pongo loco. Quiero tocarte cada parte de tu cuerpo, besarte, acariciarte, sentirte, y la verdad… hacerte el amor toda la noche de todas las maneras posibles.
Valeria: podríamos…
Patricio: te animas?
Valeria: con vos me animo a todo.
Quizás haya sido el anonimato de la pantalla y la distancia, la verdad que no lo sé, pero lo único que quería en ese momento, era tocarme pensando en él. Y que él haga lo mismo…
Y así fue…
Patricio: imagínate que empiezo por besarte, suave… que mis manos recorren tu cuerpo de a poco, con una leve presión a medida que te voy recorriendo… ahora te beso el cuello, te huelo…
Valeria: y mis manos se aferran a tu espalda… te devuelvo los besos tan ricos que recibo… siento el calor de tu cuerpo y me estás generando mucho más en el mío.
Patricio: ya estoy arriba tuyo, tengo la respiración agitada y te reconozco que estás sintiendo mi erección por encima de la ropa. Si fuese por mí, te arranco todo y te hago mía ya!
Valeria: y yo abajo tuyo, me muevo a propósito para sentir tu erección, porque ya estoy mojada, y me encanta. Lo disfruto. Quiero que me acaricies los pechos, que me vayas desnudando. Ya te saqué la remera, y no puedo dejar de besarte.
Patricio: ay mi vida… decime que te estas tocando, porque yo lo estoy haciendo, me estás volviendo loco. Nunca hice esto, pero me fascina. Me fascinas vos, me calentas mucho. Te voy a comer a besos esos pechos preciosos que tenes. Te voy a pegar unos mordiscones suaves en los pezones, hinchados y duros…
Valeria: tengo mi mano empapada, y no puedo dejar de tocarme. Quiero que me hagas acabar, que me hagas llegar al orgasmo. Mis pechos son todos tuyos, todo mi cuerpo es para vos, para que me hagas lo que quieras.
Patricio: te quiero llamar.
Valeria: no se si me puedo aguantar…
LLAMADA ENTRANTE DE PATRICIO…