LOS TÚNELES

1418 Palabras
Esta noche después de que todos se fueron a dormir dejé mi cuerpo en mi forma corpórea en la cama, me encanta cómo me veo de pequeña e indefensa, acostada de lado echa una bola con las sábanas, mi parte corpórea empieza a investigar todo lo que nos rodea, lo primero que encuentro al salir al oscuro pasillo es la habitación que está al lado de la mía se que está ocupando por Fey, al entrar en ella veo que está de rodillas con los codos sobre el colchón y un pequeño objeto en la mano, me acerco un poco y sigilosamente para ver que puede ser, me sorprendo viendo un pequeño Rosario de madera con pequeños trozos de piedritas diminutas, también puedo escucharte lo que balbucea, es una oración, el pobre hombre está rezando. lo dejó, siempre la fe trae su recompensa. La siguiente habitación estaba abandonada igual que las dos que la siguen, estaba lado está muy solitario, mi habitación es la última en el pasillo, sigo caminando y encuentro que el túnel se divide en dos, uno baja sigilosamente, supongo que va a la planta baja y el otro continúa al lado izquierdo, primero voy a recorrer este piso y luego mirar que más sorpresas encuentre. Estoy entusiasmada por ver qué encuentro en este túnel, camino más y encontró otra habitación, en esta hay uno de los chicos preferidos del señor lombardini, está durmiendo, ronca en un volumen demasiado alto, pero cuando me acerco a el y se mueve de repente, abre muy grande sus ojos y en la oscuridad gira hasta donde yo estoy, casi como si pudiera verme, no puede ver nada, pero es inquietante cómo sabe dónde me encuentro, antes de que pueda levantarse y prender la luz salgo de allí, está es una habitación que debo revisar muchísimo más tarde, cuando esté solo, la siguiente habitación es un reflejo de la anterior porque no cambia mucho, solo que este chico que duerme es su conductor este no se levanta abruptamente como el de la habitación anterior, este simplemente arroja dos cuchillos en mi dirección y al ver que no hay cuerpo, se gira y sin reacción vuelve acomodarse a si mismo y sigue durmiendo, la tercera habitación no es algo tan diferente simplemente otro tipo rudo durmiendo, esto se repite cuatro habitaciones más allá, son los hombres en los que el señor lombardi pone su vida y seguridad Subo a sus habitaciones, son igual de modestos que la mía y no me detengo a mirar que más pueden tener la siguiente habitación, la número 8 número de la suerte es la habitación de mi Legol, esta hermoso, dormido con un brazo sobre la cara, la boca un poco abierta y el sonido de su respiración pesada, así que todo mi ser quiere tocar su pecho que sube y baja en un compás de tranquilidad qué no quiero molestar, se ve también tan guapo, aún no puedo creer que tenga sentimientos fuertes como los que dice tener por mí, así que rápido me doy vuelta y salgo de su habitación no sin antes escucharlo susurrar — Liz —y girarse abrazar una almohada que tiene un lado, no sé si siente mi presencia o si simplemente está soñando conmigo, pero esto me emociona mucho, la siguiente habitación después de la de legol está totalmente vacía y la que le sigue está llena, llena de todo tipo de herramientas, armas y todo tipo de dispositivos, es una gran armería, solo que muy desordenada, la persona que está a cargo no está haciendo un buen trabajo, tiene todo hecho un desastre. La última habitación de este piso es una gran sorpresa, esperaba tener que subir un piso más para encontrar las habitaciones del Gran señor lombardini, ya que esperaba la tercera planta fuera todo su dormitorio, pero me equivoqué en la última habitación era enorme en esta ala, con unos colores apagados, igual que el resto de las habitaciones, el señor lombardía igual que todos esta durmiendo, en un enorme cama donde su cuerpo se pierde, a un lado de la cama hay un gran perro que vigila su dormir, las ventanas están firmemente cerrada y a pocos centímetros de la cama puedo ver unos pequeños sensores de movimiento, es un poco más paranoico que los otros chicos, ya que mi presencia, solo mi presencia hace que se levante de golpe y hace que accione el gatillo de la pistola que tiene en la mano varias veces, en varias direcciones, su mascota solo levanta la cabeza y lo mira, el pobre animal debe estar ya familiarizado con el despertar este hombre, está muy trastornado, por eso creo que va a ser fácil de darle un poco vueltas a su cabeza, entonces cuando prende la luz no huyo, como en las otras habitaciones en esta me quedo y dejó que mi lado incorpóreo se vea más, que muestra una imagen tétrica y terrible de mí, es algo que no muestro mucho, ya que mi pecho está abierto, mi cara un poco desfigurado por los golpes que recibía antes, tengo un ojo demasiado hinchado para abrirlo, pero lo más horripilante es que mi pecho, está totalmente expuesto, si logras ver bien mi corazón se ve más grande y en movimiento y mi caja torácica totalmente abierto, huesos y todo. Los ojos de él se agrandan, no sé si en pánico o es sorpresa, pero inmediatamente saca un arma de su almohada y dispara dos veces, estos disparos si tienen proyectiles que se incrustan en la pared, con esta forma nada puede tocarme, incluso la mascota del señor lombardini se puso de pie y ladra en mi dirección, la puerta se abre de inmediato y dos de los hombres que estaban durmiendo en las habitaciones continuas llegan, levantando grandes armas antes de que ellos, antes de que puedan verme salgo por en el lado de todos más invisible en mi forma, nadie me puede ver a menos de que seas uno de los nuestros, un Nislam, o tengas un extremadamente bueno ojo Y ninguno de esos dos hombres que acaban de entrar lo tienen, los hombres miran a todos lados y lombardini enseñar a una pared donde yo estaba parada — ¡está ahí!¿ no la ven?—lo dice como si eso no fuera una total locura, es la voz de un hombre desesperado, se voltean pero sé que no pueden ver nada, esto es demasiado divertido, él no puede explicarlo, pero inmediatamente grita —¡ busquen y tráeme a Liz! —Así que esa es la señal de que tengo que salir, tengo que llegar a mi cuerpo antes de que los hombres me encuentren y que no puedan despertarme, Así que pasó la puerta del pasillo hacia los túneles, llegó rápidamente a mi cuerpo y me incorporó en el, cuando arrojan la puerta a mitad de mi habitación, me levanto con un abrupto —¿que sucede?— y mi propia arma en la mano, los dos chicos no miran y uno de ellos dice — el señor lombardini exige su presidencia inmediatamente— Así que como una chica complaciente me levanto y pongo sobre mí una bata y luego mis sandalias y camino lente y perezosamente por el pasillo, cuando llego a la habitación el rostro del señor lombardini es muchísimos más desencajado, espera ver mi forma incorpóreo, así que simplemente me mira, sin ninguna palabra se levanta y se acerca, de un tiron hace que mi bata caiga al piso — señor con todo respeto esto no es un comportamiento adecuado —Él sigue mirando mi cuerpo, mis brazos intactos, mi pecho que se ve poco por el escote del pijama, pero que está intacto, mi rostro, escanea mi rostro en un intento por descubrir como puedo ser el monstruo golpeado que estaba en su habitación, solo puede ver la chica somnolienta con los ojos hinchados y cabello revuelto, si más se acerca y dice —vuelve a dormir, pues solo un malentendido—con esto hace señas para que me retiré, así lo hago, tomando del suelo me bata desechada, camino lentamente por el pasillo nuevamente y veo que todas las puertas de las habitaciones están abiertas, incluso la de ni Legol, por lo cual puedo dar un vistazo a esa imagen masculina somnolienta sin camisa, es todo una delicia para la vista, olvido mi recorrido y regreso a mi cama empezando a planear Cómo volver loco a mi jefe.
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