Mi regreso al trabajo no fue nada divertido, mi noche con Legol terminó muy pronto para mi gusto y venir a torturar a un pobre hombre no es algo que me apetezca hoy, creo que estoy empezando a ser sensible a lo que me rodea y esto va afectar mi trabajo, tengo que sacar la información a un pobre joven, que realmente no creo que tenga lo que necesito. puedo hacer muchas cosas, tengo muchos poderes, pero no tengo la capacidad de salir con él sin ningún problema sin torturaron ni sacarle la información, así que pienso claramente lo que voy a hacer, pongo mi música como siempre, mis juguetes ordenados, toda mi rutina ya está programada y calculada.
La música sale por los parlantes y el pobre chico me mira con ojos que rebosan de líquido, una lágrima lentamente rueda por su rostro y me hace pensar que en este momento estoy en el lugar equivocado, después de haber conocido tanto amor en Legol no puedo desperdiciar la posibilidad de vivir en un mundo lleno de amor ¿pero qué voy a hacer? necesito mi trabajo, sé que está asustado Y este sentimiento también me alimenta, así que me quedaré con hambre el día de hoy ¿pero como lograré sacarlo de aquí? No tengo tiempo como con los otros chicos para “eliminarlo” ni tengo la posibilidad de hacer un plan largo y elaborado, Solo tengo minutos, así que me dispongo a buscar un área lo suficientemente grande para que el pueda escapar por todos lados… hay una pequeña ventana bien, bien, bien, está ventana tendrá que servir, me acerco rápidamente y compruebo que abre y se desplega lo suficiente por fuera y llega al primer piso del edificio, el sótano es uno de los más profundos de la ciudad por lo que es fácil escapar, me acerco a él todo su cuerpo se estremece y el surco en su rostro que dibujó su lágrima me hace sentir inquieta
— mira te lo pondré fácil, hoy no quiero hacerte daño, tú me das la información que tengas y yo te ayudo a salir de aquí — el chico me mira expectante
—¿esto es un juego?¿ es un truco para darme esperanzas?— lo miro y pongo los ojos en blanco, es obvio que un chico como este debe estar desconfiando de mí
—Yo no juego ¿entonces quieres morir o quieres ayudarme?— rápidamente el chico se lo pienso en el segundo, solo unos segundos y luego responde rápidamente dice
— ayudaré, diré todo lo que necesitas saber, pero cómo vas a hacer para sacarme, apenas ponga un pie afuera me van a buscar y me van a matar de una forma más horrible— nuestras miradas se unen
— mira te doy mi palabra de que si tú escapa es lo suficientemente rápido nadie te va a encontrar— el chico me mira y asiente
—quédate ahí no te muevas— camino rápidamente abro camino hacia puerta donde uno de los chicos de confianza del señor lombardini está parado, lo miro y le sonrío
—puedes traerme por favor una taza, es que la mía… se quebró —me mira con suficiente fastidio como para ignorar mi petición, pero después de que lombardini dejó claro de que yo era su jefa hasta que dijera lo contrario no tiene más qué hacer que obedecerme, simplemente se da vuelta y empieza a caminar por el pasillo, estuve unos minutos observando que si saliera de mi campo de visión, caminó rápidamente hacia el joven y lo desató de la silla
—dime ¿tienes a dónde ir?— me pregunte rápidamente sí tendré que viajar muy lejos, pero antes de que pueda decir cualquier cosa lo sujeto fuertemente del brazo y lo miro con mis penetrantes ojos, saco uno de los poderes que no me gusta mostrar, la intimidación, algo para que la persona sienta tanto miedo que me diga lo que necesito o simplemente no vuelva a molestarme, necesito ambas en este momento
—necesito saber dónde está el informante de la policía que el señor lombardini está buscando— él me mira y parpadea
—señora el informante de la policía qué tiene jodido a su señor… y al mío es el hermano del señor lombardini…hermano ilegítimo pero aún así hermano, según tengo entendido está… haciendo todo lo posible para derrocar del poder a los cabecillas de las bandas…para él tomar el control de la ciudad— su voz se quiebra varias veces mientras me habla por lo cual se que esta confesión es cierto, con un poco más de empuje en mi poder de intimidación
—mira tienes que irte muy lejos y no volverá jamás, si en algún momento de tu vida, comentas a alguien que yo te ayude iré y te comeré vivo, entonces espero que si conoces mi reputación debes creerme la carne humana es un placer que no pienso dejar —mi mirada penetra rectamente en sus ojos y el simplemente asiente con la cabeza, así que me apresuró nuevamente, abro la ventana antes de que el chico pueda pasar por ella, saco de mi bolsillo todo el dinero que tengo sé que es suficiente para que llegue al extremo del país, también le entrego mi nuevo celular, este simplemente es uno de repuestos, cambio rápidamente el chips para dejarlo en mi bolsillo y se lo entrego
— ese celular tiene suficiente carga para que pueda llegar a los límites de este país, cuando llegues allá llámame, número es el que tiene una muñeca de cabello verde y dice LL, esperaré tu llamada y si eres bueno y no me has traicionado te daré dinero suficiente para que llegues a donde tú quieras —el aún me mira con sorpresa
—señora¿ usted está segura de que esto no es una trampa y que me están esperando a la vuelta de la esquina para hacerme sufrir?— lo miro y dejó que toda la tranquilidad que no tenía antes se refleje en mi mirada
—te lo prometo, nada te va a suceder desde que tengas la boca cerrada— antes de que pueda salir por la ventana tocan la puerta vigorosamente, sé quién es, el guardaespaldas ogro, troglodita qué estado siguiendo mis pasos por órdenes de lombardini, Así que simplemente empujó al chico y grito
—¡un momento!— antes de que salga lo miro y al traspasar el umbral de la ventana
—Has lo que te dije, no hables y no te desvíes—corro rápidamente hasta la puerta y la abro solo un poco para que pueda deslizar la tasa por las aberturas, esto tendrá que ser muy creativo de mi parte ¿cómo voy a explicar que perdí un cadáver completo? Miro toda la mazmorra es un lugar lúgubre pero en el fondo hay un pequeño refrigerado, sé que lo han puesto ahí para mi creatividad, de aquí hay muchas cosas que se pueden hacer, así que me dirijo cuento en mi mente todo lo que necesito, encuentro varios tipos de jugos incluyendo uno de mora, al igual que mermelada ¿quien deja mermelada en el refrigerador de una sala de tortura? Tómo las cosas y rocío un poco en mi ropa y me acerco al pequeño lavado qué tenemos en la sala de tortura, es un lugar tan grande donde puedes meter a una persona partida en dos o un joven como el que acaba de correr por la calle bien doblado, pongo varios químicos en el agua de lavado y permito que la reacción haga humo y burbujee algo lentamente. Me encuentro con mi guardaespaldas después de preparar la sangrienta escena, al mirar hacia el fondo empieza a toser reprimiendo el reflejo de vomitar
—¿ término señora?— me miras con interrogación en su palido rostro
—No, debo desaguar el lavado en una hora, creo que estará derretido— entonces el hombre simplemente me mira de arriba abajo, haciendo arqueadas
—Espero me des entonces una hora y luego nos vamos —es lo único que respondo antes de volver a la sala y me siento junto al lavabo, ya que tengo una hora para descansar, anoche no puedo dormir ni un poco, me imagino en qué estado está mi pobre Legol, ya que el trabajo muchísimo más duro que yo, recuesto un poco mi cabeza y dejo que mi ser incorporado se levante, tengo que revisar el área circundante, para que este chico no esté cerca. Efectivamente doy varios círculos en la manzana y no encuentro rastros de él, espero que me llame, este sería uno más que dejo ir de esta horrible vida. Dejó que mi cuerpo descanse todo lo que pueda de esta hora, entonces vuelvo a mi cuerpo me pongo de pie vuelvo y tiro el líquido por el desagüe, después de que todo el líquido se va, vierto una gran cantidad de lejía, no solo para eliminar evidencia sino para que no se pueda ver ni investigar nada, camino rápidamente para salir del sótano, encuentro qué el hombre que me cuida no está parado en la puerta, Así que camina unos metros más hasta que soy interceptada por el saliendo de una de las puertas
—¿ señora ya nos vamos?— pregunta respetuosamente
— sí— sigo caminando con esta respuesta dejándolo que me sigua, vigilando atentamente mi parte de atrás mientras, yo tiro de mi pequeña maleta de juguetes, tuve tanto tiempo libre que incluso pude seleccionarlos y mirarlo todo, creo reemplazar un par de cosas, está no era la forma en la que pensé que regresaría mi labor, espero que el señor lombardini no se estrese mucho y se enfada cuando se dé cuenta la información que poseo.