INICIO DE UN DIA LARGO

1239 Palabras
Los dos días siguientes pasaron sin novedad , el señor Tchaikovsky no ha aparecido y parece que me quiere aquí para ser vigilada por el insufrible Bahak, es muy perturbador verlo seguirme cuando me digno a salir de mi habitación, su descarada mirada me sigue y me recuerda a kavan a veces cuando me observaba como una serpiente lista para atacar a su presa mientras la pobre víctima simplemente desconoce el peligro, además de eso nada ya cambiado, Wyatt me trae las comidas todos los días ( ya estoy harta de comer, no me gusta mucho lo que hacen en esta casa y menos con mi estado de ánimo en declive por mi otro apetito insatisfecho), después de comer pasamos un rato juntos ya sea con uno de los muy aburridos juegos de mesa o con un libro ( que obviamente no leo) o con una conversación casual. Las conversaciones casuales me han dado más información de la que necesitaba para saber a dónde mandarlo y no ser encontrado, se que tiene una tía en Perú que solo visito una vez de chico ( más chico) y que se ha comunicado con ella con el paso de los años a escondidas por medio de cartas que son enviadas a una dirección y redirigidas a la casa de su tía, él dice que puede ir con ella donde estará alejado pero el sabe que eso no sucederá, su vida está armada a Don Luca Lombardini y no sabe que eso se acabará hoy exactamente. Compre los pasajes para el vuelo de Wyatt que saldrá exactamente a las 4 pm con el nombre de Sebastián Caro y los documentos y todo lo que él va a necesitar está en mis manos ( la tecnología es excelente en estos tiempos y todo se puede comprar con dinero) todo ha llegado a mi por la ventana, es algo super loco que un dron te entregué los productos en una ventana así nadie se entera que te entregan. También he enviado a Wyatt por varias cosas a la tienda ya que no son nada sospechosas un tinte para el cabello de un color castaño oscuro solo uno o dos tonos más oscuros que el natural de Wyatt y un par de lentes de contacto marrones, ya que los de Wyatt son color caramelo claro, solo quiero que se vea diferente pero no extrañisimo, hace ya un tiempo se ha dejado crecer una insignificante barba que solo tiene unos cuantos cabellos esparcidos por sus mejillas y menton que hace que tenga un aspecto de tener el rostro sucio todo el tiempo así que hoy jugaré a la peluquería con mi joven secuaz. Salgo de mi habitación y como si tuviese un sensor de movimiento Bahak aparece en mi vista con su sonrisa sucia y sus ojos asquerosos —Buenos días señora,¿ despierta tan temprano?,¿ Algo le está molestando?— su sonrisa desagradable no se despega de su rostro —La verdad no me siento muy cómoda siendo solo una invitada, esperaba trabajar en esta semana, pero veo que no es para lo que me trajeron aquí, estoy esperando que mi semana se termine, ya que solo quedan dos días para mí regreso— puse una sonrisa inocente —Tranquila señora, todo a su tiempo— sin decir más solo se da vuelta y se fue, me lleno de irá y quisiera pasar mi afilado dedo por sus huesos de la columna y desprender la columna de su cráneo y ver cómo su vida se va, el es un ser desagradable. Sigo mi camino y tocó la puerta continúa a la mía, de ella sale un casi dormido Wyatt que al verme palidece, su ya clara piel se pone más blanca. —Señora no sabía…no está tarde ¿ O si? —sus ojos parpadean aún con sueño —No Wyatt está muy temprano pero quiero que apenas estés presentable vengas a mi habitación hoy tenemos mucho que hacer, necesito mucha ayuda ya que hoy voy a arreglar mi cabello y necesito a alguien que me ayude con eso y como solo confío en ti eres el elegido— le doy una sonrisa y regreso a mi habitación dejando el chico en un estado de alarma y shock increíble, creo que está más conmocionado que el día que me vio salir cubierta de sangre de pies a cabeza y subirme a el auto sin inmutarme . Es divertido saber que a algunos hombres los desconcierta tanto ayudar a arreglar a una mujer. Vuelvo a mi habitación ordenó el tinte del cabello y los lentes, una máquina de afeitar y la espuma pertinente, además de una buena máquina de peluquería lista para un corte casual de cabello ( obviamente no será el mío) tengo el traje de bombero con las especificaciones de la estación más cercana además de un cuerpo de balística y un jamón grande, ya que pienso seguir fomentando reputación como caníbal, va a ser divertido ya que Wyatt cuando lo conocí siempre me pidió que no me lo comiera. Mi conejillo de indias llega a mi habitación perfectamente vestido y listo ya despierto y con una taza en las manos llena de un té tibio para mí. —Señora, hoy la cocina está muy atareada, dicen que se estropeó una de las válvulas del gas que se dirige a la cocina y que está teniendo una pequeña fuga así que solo pude hacerle el te en el microondas de la sala de empleados, espero no sea muy desagradable para usted— me ofrece la taza con una sonrisa tímida —Gracias Wyatt es perfecto — tomo la taza y le doy un gran trago, creo que primero tengo que hablar con él para que pueda seguir mis indicaciones y que esto salga bien. —Wyatt se que me prometiste que harías todo lo que yo te pidiera, así que tengo varias peticiones que hacerte, vas a escuchar y cuando termine vas a decirme si estás de acuerdo o si por el contrario vas a ir con el chisme a nuestro jefe y hacer que me castiguen— sus ojos se abren mucho y empieza a negar con la cabeza. —Señora yo soy fiel a usted, tengo claro que el señor Lombardini me entrego a usted y que yo soy de su propiedad así que todo y lo digo enserio todo lo que usted me pida lo haré, incluso su usted me pidiera que contara mi garganta y me ahogara con mi propia sangre lo haría— me conmueve su lealtad pero me aterra su sangrienta forma de expresarse —Bueno Wyatt básicamente te vas de viaje el día de hoy y te voy a hacer salir de esto pero solo si prometes seguir los pasos que te dé y que jamás volverás a este mundo, que salgas de esta miserable vida y seas un hombre de bien, quiero que me lo prometas— estoy siendo intensa lo sé pero necesito que el entienda esto —Señora a mí me encantaría salir de esto pero no sé que tan fácil sea, pero por usted lo intentaré todo— lo tomo de la mano y lo guío a la silla frente al gran espejo del tocador que está en mi cuarto y mirándolo al espejo paso mis dedos por su cabello y sonrío al decirle —Entonces ¡Adiós Wyatt, hola Sebastián!—.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR