Corto y tiño su cabello, su aspecto cambia y se empieza a parecer más a la fotografía que tienen sus nuevos documentos, sus ojos son los siguientes, le pongo unos lentes y ya es un hombre casi nuevo, solo tengo que poner un poco de encantó masculino por aquí y por allá, cuando estoy satisfecha con mi experimento pongo manos a la obra para seguir con mi plan, el uniforme de bombero fue robado hace unos días en la estación ( tener amigos en los mundos más bajos siempre es una fortuna ) y se mezclara perfectamente en este incendio.
La cara de Wyatt es todo un poema, sus ojos me miran por el espejo, le sonrió para infundirle valentía y empiezo a explicar
—Mira Wyatt, tengo unos documentos con los que podrás salir de el país, harás una parada en Canadá y de hay otra en México, de México pasas dos días en un hotel y de ahí tomas un vuelo hasta Perú, tu tía está avisada y te estará esperando en el aeropuerto, si sigues todas las indicaciones que te he dejado seguro no tendrás inconvenientes, cuando escuches las alarmas de incendio no sales hasta que todos estén dentro, necesitas esperar a que todos los bomberos estén aquí y empiecen a evacuar las personas de este lugar, en ese momento tú me sacarás de aquí fingiendo ser uno de los rescatistas, al salir de aquí pasas a la calle del frente sin que nadie te vea, se cuidadoso, en este lugar hay oculto todo lo que necesitarás, incluso hay una cuenta con dinero suficiente para que puedas moverte,¿ me entiendes?— él me mira sin titubear, su expresión se convirtió en la de un hombre decidido, y comienza a responder rápidamente.
—Usar el disfraz y esperar a que los bomberos entren, salir contigo y escabullirme a la casa de al lado, encontrar lo que dejaste ahí para mí y llegar al aeropuerto y solo viajar, mi nombre cambiará pero mi tía me recogerá en Perú y jamás volveré a ver a Luca Lombardini — solo sonrió y asiento, él tiene mucho por que vivir y se que lejos podrá hacerlo, si puedo darle las herramientas lo haré, el cadáver por el que lo haré pasar ya está bajo mi cama desde la madrugada, todo está calculado y se que esto va a salir bien.
Me levanto y voy hasta la puerta y la cierro, me giro hacia Wyatt y le sonrió.
—Bien mi querido Wyatt nos vamos a incendiar un poco, ¿que te parece?—