Capítulo 16
Valeria Peña Madrigal
Puerto Vallarta, Jalisco, México
No lo iba a negar, Dex me gustó desde la primera vez que lo había visto, pero eso no iba a decir que iba a tener algo con él, por qué mi intención no era acostarme con el primer hombre que me gustaba, yo tenía mis metas.
—Y él me gusta a mí, desde que lo vimos en el centro comercial. Es amigo de Luis, el chico que te quiero presentar, viene de otro lugar, pero está muy guapo y besa como no tienes idea, ayer, estuve a punto de pedirle que me hiciera suya.
Estuve a punto de caer en la tentación, ese hombre me hizo ver estrellas con tan solo darme un beso, no me quería imaginar qué podía hacer con el resto de mi cuerpo, pero como había dicho antes, no iba a tener algo con él, mi objetivo ya estaba trazado.
—Pues se lo hubieras pedido—Larissa estaba irreconocible—Sí, yo he sido tú, me había quedado encamada con Dex, todo el día, no hubiera desperdiciado esa gran oportunidad.
Larissa, a pesar de venir de una familia de ricos, era de una personalidad arriesgada, divertida y alocada. Por eso nos llevábamos a las mil maravillas y me daba gusto que ella, pensara cosas buenas de Dex, porque yo también las pensaba.
—Estuve a punto de hacerlo, pero tengo miedo Larissa—Confesé—Nunca he estado con un hombre y no quiero decepcionarlo, él se ve que es un todas mías.
Se veía que era un hombre experimentado y de seguro esa señora que tenía como amante la tal Ava, le habrá enseñado todo sobre cómo complacer a una mujer en la cama, y sé que era mi primera vez y por eso no quería parecerle lo que era, una virgen asustada.
—Pues mejor para ti, así tu primera vez, te la da alguien con experiencia y no un tonto, como me pasó a mí—Recordó mi amiga— ¿Te acuerdas? Esa ocasión yo hubiera deseado, no haberme acostado con ese tonto. Y, además, no puedes ser virgen para siempre, tienes que hacerlo ya o te vas a oxidar.
Esas palabras me dieron demasiada risa cómo se le ocurría decir que si no se usaba se me iba a oxidar simplemente estaba destinada para otra cosa, en este momento no podía perder mi virginidad con alguien que de seguro tenía un montón de mujeres regadas por donde iba.
—Por eso me gusta platicar contigo, amiga. Pero, no lo sé, Dex está lleno de secretos y creo que anda con una señora llamada Ava, muy guapa por cierto y yo, no pienso ser una más en su lista y además no quiero enamorarme de nuevo, si acaso tengo algo con Dex, sería algo casual.
Cuando uno de verdad se enamora pueden hacer lo que les dé la gana porque el que sufre siempre en una relación es siempre el que ama demasiado, es el que sale perdiendo cuando se acaba una relación.
—Bueno, tendrías que saber primero, lo que él tiene realmente con esa señora Ava—Me aconsejó mi amiga—Pero, por ahora te llevaré al canal y te invitaré a ti y a Dex a celebrar mi cumpleaños la semana próxima.
Se me había olvidado por completo, pues con tantas cosas que tengo que hacer entre la universidad y el trabajo, no me acordaba que ya era para la próxima semana y ya así aprovecharía en ponerme algo del guardarropa que tenía de prendas sin estrenar.
—Cierto, es tu fiesta anual. Al menos ahí, podré estrenar mi vestido—Dije muy feliz—No morirá en el armario, después de todo.
Por fin uno de esos diseños de vestido que me había regalado Larissa iba a ver la luz del sol, iba a salir por fin de su bolsa y me daba gusto haberlos guardado y no venderlos, porque ahora sí iba a poder usarlos.
—Por algo te los había regalado Val, porque debes lucir todo lo que tienes en esos armarios, tienes un cuerpo excelente, no sé por qué vas a tu trabajo o a la universidad vestida así, teniendo tanta ropa guardada, de la que te has confeccionado y la de las tiendas.
Pueda que Larissa tuviera razón, pero ahora que tenía la oportunidad de poder asistir a todos los eventos en lo que ella me invitara, no los iba a desperdiciar enseñándolos en la universidad, esos tenían que ser para fiestas y eventos especiales y esperando que también Alan me invitara a salir un día de estos.
—Ahora sí que me los voy a poner Larissa, pero no para ir a la universidad o al trabajo cuando tenga una fiesta o un evento donde me puedan invitar, los voy a lucir porque en realidad sí me encantan.
Ya no me iba a negar a donde me invitara Larissa, ya que ahí podía hasta encontrar al hombre que me iba a sacar de mi pobreza, si no podía conquistar a Alan, vería hacia otra dirección.
—Desde luego amiga que van a salir muchas fiestas y un montón de eventos, tenlo por seguro y de ahí es donde efectivamente vas a aprovechar todo tu potencial y me da gusto que podamos invitar a Dex, para que sea tu pareja.
Larissa, me llevó a mi departamento y después ella, se fue con su chofer. Yo me sentía en las nubes, no podía dejar de pensar en Dex y en lo que pasó anoche y apenas abrí la puerta del departamento, él me estaba esperando con la mesa puesta para comer.
Jamás me hubiera imaginado que alguien en mi vida me iba a estar esperando en el departamento con todo y comida incluida. Dex, era un buen compañero, creo que se quería congraciar conmigo de esa forma, todo estaba impecable, se notaba que sus padres lo habían educado en todo, así no tendría que preocuparse cuando se independizara, mis respetos para esos señores.
En cuanto di un paso dentro del departamento, Dex me recibió con un caluroso abrazo de bienvenida, que me encantó y correspondí de inmediato. Era un chico demasiado atento, así me gustaría que me recibieran siempre, pero la persona que yo ya había elegido como mi futuro esposo, pero mientras me conformaría con lo que me pudiera ofrecer Dex.
—Hola, Valeria, espero que vengas con mucha hambre—Me dijo Dex—He preparado muchas cosas para que comas lo que más te agrade.
Se veía que le había echado muchas ganas a la preparación de los alimentos, porque en verdad había diferentes platillos que a simple vista me habían llamado la atención y como ya había comido de lunch que me había preparado, estaba segura de que todo iba a estar delicioso.
—Hola, Dex, muchas gracias y por cierto también por el lunch que me mandaste—Le dije sonriendo—Me encantó, creo que deberías de ser cocinero mejor.
Todo olía delicioso, la verdad era que Dex, se estaba luciendo con esta cena que debería ser al revés, que yo debería estar dándole la bienvenida al nuevo integrante del departamento, no al revés, pero ni modo así era la vida y él era el que me estaba recibiendo a mí con una excelente comida.