Capítulo 17

1226 Palabras
Capítulo 17 Dex DeCostello Puerto Vallarta, Jalisco, México Me había quedado toda la mañana en la cama, sabía que me tenía que levantar para sorprender a Valeria, le quería llamar a Dom, para que me pasara unas de sus recetas, pero mejor entré a su página para bajar unas dos o tres recetas, él siempre se había destacado con las comidas, aunque yo sabía preparar muchos platillos, mi gemelo era experto. Salí para ir al supermercado a comprar todos los ingredientes que iba a necesitar para la comida y también compré para la despensa, pues no debía faltarnos comida en el departamento, esa era una regla que había aprendido de mis padres, siempre estar bien surtidos de alimentos. Hice una comida que nunca me falló a la hora de conquistar el corazón de una mujer y esperaba que esta vez no fuera a ser la excepción. Quería que Valeria, se sintiera impresionada por mis habilidades en la cocina, bendita seas Ava DeCostello que me enseñaste a cocinar así, pensé. Abracé a Valeria, apenas puso un pie dentro del departamento y le quité las cosas que venía cargando, su mochila y unas telas. —Hola, Valeria, espero que vengas con mucha hambre—Le dije—He preparado muchas cosas para que comas lo que más te agrade, pasa a lavarte las manos, por favor. Con todo esto preparado, Valeria, iba a quedar maravillada, no había mujer que se resistiera a mis artes culinarias, era mi especialidad cuando quería tener a una mujer a mi plena disposición, me gustaba Valeria, me gustaba mucho y la quería para mí, aunque durara lo que fuera. —Hola, Dex, muchas gracias y por cierto también por el lunch que me entregaste hoy—Ella me sonreía encantadoramente—Me encantó, creo que deberías de ser cocinero mejor. La acompañé y seguimos hablando en lo que ella se iba a lavar las manos para que nos pudiéramos sentar a comer, quería ver su reacción cuando se llevará a la boca la primera cucharada de la crema que había preparado, era una de las recetas que había aprendido de Dom. —La cocina me gusta mucho, pero lo mío es la comunicación—Declaré—Espero, que un día tengas tiempo y me acompañes a ver una Universidad dónde pueda terminar mis estudios aquí en México. Podría llevar un plan de estudio que se adaptará al trabajo, y a mi horario, y así poder continuar mi carrera, para demostrarles a todos que yo sí podía con eso y con todo lo que se me presentara. —Sí, Dex, después vamos, puede que en la misma universidad donde yo estudio, ahí me he adaptado los horarios a los del canal, y claro que voy a lavarme las manos, para comer porque me muero de hambre y todo huele delicioso. Desde luego que sí, no por nada decían que el amor entra por la panza, y por el olfato, y yo ya llevaba un punto a mi favor, todo olía de lo más atrapante, encontré los ingredientes más frescos, y una bebida que estoy seguro de que va a ser de su agrado, contiene un grado muy bajo de alcohol y en unos minutos pierde su efecto, así que no nos vamos a preocupar por llegar al canal con aliento alcohólico. —Claro, mientras iré trayendo la comida a la mesa. La dejé que se aseara y en lo que yo iba a poner todo en la mesa, tenía que salirme todo a la perfección, no tendría que salir de casa para ir a buscar a nadie más si ella aceptaba que tuviéramos algo casual. —Gracias. Valeria se fue a lavar las manos y yo, mientras tanto, acerqué todo lo que había preparado y lo coloqué en el centro de la mesa. Hoy la iba a conocer mejor, sabiendo lo que le gustaba de comida y eso me daría puntos extras con ella. Después de anoche, la única idea que cruzaba mi mente era la de hacerla mía en la primera oportunidad que tuviera. —Listo Dex, wow, no puedo creer que hicieras todo eso tú solo. Yo solo sé cocinar apenas lo más básico. —Sí, lo he hecho yo solo. Puedes tomar lo que gustes y lo que no, yo me lo como o lo guardo para cenar cuando volvamos de trabajar. —Gracias Dex, creo que después de todo no será tan malo el tenerte en mi departamento. —Eras tú la que no me quería recibir —Le recordé—Pero, espero que después de saber que te puedo ser muy útil ya no lo pienses así. —Provecho, Dex. —Gracias, Valeria, igualmente provecho. Nos pusimos a comer con calma y después, al terminar, Valeria recogió los platos y se puso a ordenar la cocina. Yo guardé en contenedores, lo que sobró de la comida y lo metí a refrigerar. Nos arreglamos para ir a trabajar y así fue, llegamos al canal y cada uno nos fuimos a nuestras respectivas áreas. Yo le estaba ayudando a mi amigo Luis, como me correspondía, cuando Alan me llegó a buscar. —Dex, necesito un favor—Me miró desesperado—Me ha dicho mi sobrino aquí presente, que tienes experiencia en el área de comunicación. No había terminado la carrera y precisamente en eso ya había pensado, pero por supuesto que yo me defendía en cualquier área de comunicación, por eso había elegido estudiarla, así que estaba listo para lo que le pudiera ayudar, estaba dispuesto a todo. —Sí, Alan, la tengo, aunque debo decirte la verdad—Me sinceré—Es poca, no terminé más que dos años de la universidad, pero si eso te ayuda en algo con todo gusto. —¿Sabes de conducción? Necesito que me digas que sí, Raymundo está resfriado y no podemos suspender el programa, necesito que lo suplas por hoy. Precisamente eso era en lo que yo me iba a especializar, quería ser conductor de algún programa o de algún noticiero y veía que esta era mi oportunidad para demostrarme a mí mismo, de que esto iba a ser mi punto fuerte. —Bien, yo puedo intentarlo. —Suerte, Dex—Me dijo Luis—Trátalo bien tío, no quiero que mi amigo renuncie tan pronto. —Qué sobrino tan gracioso tengo—Alan frunció el rostro. Fui con él y me llevó a dónde quería ir toda esa tarde a volver a ver a Valeria, seguramente le iba a pedir que arreglara algo de mi vestuario, para lo del programa. Yo no venía presentable para salir en televisión y nadie me había dicho lo que iba a tener que hacerla de conductor, pero eso no me asustaba para nada. Yo lo veía como una buena oportunidad, que Alan viera lo que sé hacer. —Hola, Valeria—Dijo Alan devorándosela con los ojos, se notaba que le gustaba Valeria—Por favor, necesito que le busques un buen vestuario a Dex, hoy él la hará de conductor en el programa de Ray. Le agradecía a mi buena fortuna, el que Alan me tomara en cuenta, no le iba a fallar e iba a poner todo mi empeño, tal vez en algún proyecto futuro me pueda colocar de conductor, sentía mucha euforia, estaba feliz por esta oportunidad, aunque fuera de suplente.
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