CAPÍTULO 19.
XAMIRA
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Dejo el juego un lado y sigo con lo que estaba haciendo en mi computadora. La escena es bastante dramática ya que es el final y requiere de bastante atención para no enredarme con los tiempos verbales, como siempre suelo hacer.
De vez en cuando echo un ojo a la pantalla de mi celular, donde tengo el juego abierto, y noto que Nación ha iniciado un regimiento. Se me hace raro que no me haya escrito antes, como siempre suele hacer, entonces voy directo al regimiento y me uno.
Cambio la pantalla de mi celular y abro w******p, le dejo un mensaje preguntándole cómo está y cómo ha sido su día; y vuelvo al juego de inmediato.
Como él nunca demora en contestar —siempre que estamos en el juego nos comunicamos a través de w******p porque si no se nos traba el chat interno y de ese modo, también aprovechamos de hacer las diferentes tareas requeridas—, me sorprende que no me responda.
¿Saben qué es lo peor? Que veo que está en línea, mira mi mensaje y sale, así que voy al chat privado que tengo con él y le dejo un texto, el cual tampoco responde.
La verdad es que no sé qué le pasa a este chico, pero más tarde le escribiré de nuevo.
Continúo trabajando mi novela, dejó la pantalla del juego abierta y a los minutos me encuentro con que el ícono del 1 parpadea, indicándome que tengo un mensaje sin leer.
Esta vez es Bang quién me escribe, preguntándome cómo estoy...
Bang: Hola, amiga, ¿cómo estás hoy?
Xamira: Hola, ¿qué tal tu día?
Bang: Mi día un tanto raro. Sabes, te quería comentar una cosa que me sucedió anoche. Yo estaba jugando en la madrugada y el chico que siempre está jugando contigo, Nación, me escribió. La verdad me dijo algo que me dejó un poco incómodo.
Xamira: ¿Qué te dijo?
Bang: Me preguntó qué tanto hablábamos nosotros y me dijo que ya no lo hiciera más porque que tú eres su mujer; y que yo no tenía nada que hacer hablando contigo, ni siquiera del juego.
Ay no, yo no sé cómo se le ocurre hacer una cosa de esas, no sé qué es lo que está pensando. Voy a tener una charla muy seria con él. Nación no puede estar haciendo este tipo de comentarios.
Xamira: Te pido una disculpa, de verdad no sabía nada, pero te prometo que voy a hablar con él para que no vuelva a hacer algo así.
Bang: ¿Sabes qué es lo más gracioso? Se está equivocando.
Xamira: ¿En qué sentido?
Bang: ¿No se te hace conocido mi nombre? Bang Yedam…
Xamira: No, no se me hace conocido. Ese es tu nombre real, ¿o no?
Bang: Ese nombre le pertenece a un cantante de k-pop. Yo en realidad ni siquiera soy un hombre.
Xamira: ¿Qué? Jajajajajajajajaja, ¿eres una chica?
Bang: Sí, te pido una disculpa enorme y espero que no dejes de hablarme ahora mismo.
Xamira: ¿Porque te voy a dejar de hablar? A mí no me interesa si eres hombre, mujer o extraterrestre. Tengo un dèjá vu en este preciso momento.
Lo mismo me pasó con Maika.
Bang: Creí que me comenzaste a hablar por ser hombre. En mi anterior alianza tenía otro nombre y cuando se enteraron de que era mujer, no me hablaron más, ni jugaron conmigo; nada. No me incluían en los eventos y me terminé saliendo porque no podía hacer puntos; tú sabes que en este juego en la mayoría de los mismos necesitas de los otros jugadores.
Xamira: Entiendo, pero yo también soy mujer. Y no, no te hablé porque fueras hombre, si tuvieras tu nombre verdadero te habría hablado de todas maneras.
Bang: Comencemos nuevamente. Hola, soy Bernadet, un gusto.
Xamira: Hola, Bernadet, me gusta tu nombre. Es un placer conocerte y presiento que seremos buenas amigas.
Bernadet y yo continuamos hablando por un buen rato. La verdad es que me alegra que sea una chica, no me molestaba tampoco que fuera hombre. La gente es tan idiota, ¿cómo se les ocurre excluir a alguien de donde sea solo por su género? Ahora entiendo un poco más por qué hay varios jugadores con nombres que no son los reales. Esa alianza de la que salió debe estar llena de machistas.
Para cuando termino de hablar con ella, Nación me envía un mensaje muy estúpido.
Nación: Estás en línea en el juego, con quién estarás hablando, ¿no?
No voy a hablar de estas cosas por mensajes que se mal entienden, así que presiono el icono de llamada y de inmediato me atiende.
—De seguro que contigo no es. En este momento estoy hablando con Bang, con Elías y… —tartamudeo porque estoy mintiendo descaradamente y eso es algo que no se hacer—, no importa.
—Seguro ya estás hablando con el Tsunami ese.
—También con él, sí. Mira, te lo voy a decir porque no me gusta para nada lo que estás haciendo. No vuelvas a hablar con nadie para que no interactúe conmigo porque se supone que soy tu mujer. Eso no es correcto. Así estés en lo cierto, yo no soy de tu propiedad y no vas a venir a decidir quién habla y quién no, conmigo. Eso es tóxico e inmaduro de tu parte.
—Y tú, ¿por qué tienes que estar hablando con ellos todo el tiempo? ¿Qué, acaso andas con ellos también?
—Esto es ridículo, hablar con alguien más no significa que esté en plan romántico con esa persona. Eres un adulto, creo que ya deberías de saber cuál es la diferencia entre tener una amistad y algo más. El mismo planteo me hiciste con Maika y así no fuera gay, es mi amigo y siempre lo será. Ah, te informo que Bang es Bernadet… Es una mujer como yo y, a menos que me vengas con la pendejada de que también puedo estar en plan romántico con ella, te sugiero que empieces a comportarte y no estar escribiéndole a más nadie de esa manera.
—¿Estás molesta conmigo?
—Y a ti qué te parece...
—Que sí…
—Es que es ilógico lo que hiciste. ¿Yo te digo a ti con quién puedes hablar? No, ¿verdad? No me interesa con quién lo haces, cada uno tiene su privacidad siempre que sea con respeto hacia el otro.
—Está bien, perdóname. Es que tengo miedo de que te guste alguien más y me quede solito.
—Así me gustara alguien más, yo sé respetar. Quédate tranquilo que voy a decírtelo antes de hacer cualquier otra cosa.
—Ya, no peleemos…
—No estoy peleando, estoy hablando contigo para que ya no cometas este tipo de errores que no me agradan para nada. No me gusta que se estén metiendo en mi vida, yo puedo tener mis amigos, así como tú puedes tener amigas.
—Sí, está bien. ¿Cómo te está yendo con lo de tu libro en el concurso ese?
Me cambia de tema y ya no tengo ganas de hablar, pero me cuesta bastante ser demasiado cortante.
—Bien, está posicionado en el puesto 3.
—¿Entonces, eso significa que ya tiene premio?
—Sí, pero aún no sé, en unos días termina y darán la confirmación de los ganadores.
—Y si te quedas en el tercero, ¿cuánto ganas?
—2000 dólares, pero no será publicada en físico ni nada.
—Está bien, es una buena cantidad de dinero.
Parece que de todo lo que le digo, solo capta la parte del dinero y no sé por qué, pero me da mala impresión. Me excuso con alguna estupidez y termino con nuestra llamada.
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—Entonces, el tal Tsunami le dijo a Scar que tenía unos melones pequeños, pero sabrosos, y la chica nueva que entró ayer, Melons, cambió su foto de perfil y todos la felicitaron porque parecía estar embarazada. En su foto aparece ella en una piscina, muy bonita, pero se apreciaba una hermosa pancita.
La pobre dijo que no estaba embarazada y los mensajes siguientes fueron risas por el error de todos. No ha vuelto a aparecer hasta ahora —comenta Maika mientras que él toma un té y yo mate.
—Me he perdido de mucho material para mi próximo libro por estar discutiendo con Nación.
—AH… Eso. ¿Qué ocurrió esta vez?
—Estuvo haciendo escenas de celos con Bang y resulta que no es él, sino ella.
—¿WTF?
—Así como lo oyes, se llama Bernadet y se ha hecho pasar por hombre porque la discriminaron en su anterior alianza.
—Qué idiotas.
—Lo mismo digo. A veces no entiendo al ser humano, hoy en día hay marchas defendiendo los derechos, marchas de la diversidad, de feminismo, y aun así seguimos siendo hipócritas.
—Tú deberías de ser presidenta mundial.
—No digas bobadas, lo que sí es cierto, es que todos deberíamos de ser un poco más empáticos con el de al lado y en vez de criticar, deberíamos aceptar y ayudar.