CAPÍTULO 18...
XAMIRA
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Estoy re jodida.
Desde aquella noche, en la que terminé masturbándome por culpa del relato de aquel sueño de Nación, sumado a las compras calientes que realizamos con Maika cuando visitamos aquella tienda erótica, hacen que no pare de pensar en sexo.
Estoy más hormonal que nunca y todo lo desvío para ese rumbo. De hecho, hasta se ve reflejado en mi libro. Y de nuevo, estoy escribiendo otro totalmente erótico.
Este se va a tratar de una mujer que es madre de dos hijos y está casada con un tipo que la abandona. Ella no es una santa y su esposo se entera de que ninguno de los niños es de él, ambos han sido producto de sus infidelidades. Se divorcian y él la deja en la calle y… bueno, va más o menos por ahí.
También, estoy escribiendo el tercer libro de la saga que tiene como protagonistas a una boyband de k-pop. Sé que hago muchas cosas al mismo tiempo, pero bueno, así es la vida de una persona que se dedica a esto. Creo que se trata de quemarse el cerebro hasta que uno de tus libros llegue a ser tan popular como para que sea publicado en físico. Aunque ese nunca fue mi sueño, más bien prefiero llegar a la serie o película.
En este momento estoy a punto de terminar de publicar los últimos capítulos del libro que está en el concurso, es uno con un premio muy importante; publicación en físico y 6000 dólares. ¿Quién no quiere ese dinero?
Me solucionaría muchas cosas hoy en día.
Las convivencia con mi compañero de casa y vida van de maravilla, nunca un sí o un no, tampoco una discusión. Nos llevamos súper bien en todo sentido.
Les quiero hablar de Ebba, si ustedes vieran a esa mujer, por Dios. ¿Cómo a veces nos dejamos guiar por las apariencias?
Yo esperaba encontrarme con una chica que, si bien es muy joven, creí que me iba a topar con alguien destrozada, avejentada y súper amargada. Terminé llevándome una gran sorpresa.
Ebba, es una chica demasiado hermosa, su vitalidad es admirable y, en muchas ocasiones, nos contagia a mí y a mi amigo con su alegría interminable. Ella ha pasado de todo. Es una madre excelente, de esas que son todo terreno y no se detiene nunca. A la niña no le falta nada, mucho menos amor y atención, y eso es lo más importante.
También es excelente amiga y Maika tuvo mucha razón, aparentemente mis palabras tienen algo que ayuda demasiado; ojalá funcionara conmigo también.
El juego es algo que se ha convertido en adicción, todos los días tengo la misma rutina. Me levanto, voy al baño para asearme, me preparo el mate y entro al juego mientras enciendo la computadora. Escribo y juego.
Obviamente se me ha ocurrido hacer una historia un tanto picante y he comenzado a pedir permiso para utilizar las identidades de los diferentes jugadores con los que tengo más feeling.
Scar es una de ellas, además de ser la líder de nuestra alianza, es una mujer muy simpática. Me cae súper genial y las dos hablamos bastante.
Tsunami es otro, en este casooo, ¿recuerdan que un día Maika me habló que se corría el rumor de que él venía a nuestra alianza y estaban todas enloquecidas?
Bueno, el rumor era verdadero y cuando el tal Tsunami apareció con su asentamiento 4 estrellas todo despampanante, entendí por qué tanto alboroto. Es un hombre sumamente hermoso.
También hablé con él.
En estos días no he podido conversar mucho con Bang, él ha estado muy cansado y entra menos tiempo al juego.
Volviendo a Tsunami y nuestras conversaciones en la mañana, le he pedido permiso para utilizarlo en el libro y creo que va a ser uno de los protagonistas.
Tsunami: Entonces, ¿de qué se va a tratar el libro?
Xamira: No lo tengo muy pensado, pero va a ser sobre el juego y, como plus, un encuentro gamer donde todos nos conocemos y van a suceder muchas cosas.
Tsunami: ¿Qué tipo de cosas?
Xamira: Tsu, soy escritora de género erótico.
Tsunami: Omg, ¿entones va a tener mucho sexo?
Xamira: Seguramente.
Tsunami: No se traduce esa palabra.
Sí, en el chat del juego cada quien escribe en su idioma y un bot nos traduce.
Xamira: Probablemente…
Tsunami: En ese caso, has las 50 sombras de Tsunami y déjame como el Dios del sexo, bebé.
Xamira: Jajajajajaja, tranquilo te dejaré como el mejor.
Tsunami: No tengo la menor duda.
Xamira: Bueno, necesito saber tus datos, o en el caso de que no quieras, puedo inventarlos. Siendo sincera me gusta trabajar con lo real.
Tsunami: Por mí está bien. ¿Qué quieres saber?
Xamira: Nombre, edad, de dónde eres…
Tsunami: De Alemania, tengo 40 años y me llamo Pavel; pero prefiero Tsunami. ¿De dónde eres?
¿Qué edad tienes?
Xamira: Ok, solo Tsunami. Yo soy de Uruguay, pero en este momento estoy acomodándome en Londres.
Tsunami: ¿Acomodándome? ¿Qué quiere decir?
Xamira: Mmmm, me estoy instalando, me he mudado hace 3 meses.
Tsunami: Ya, entiendo.
Xamira: Tengo 34 años.
Tsunami: Linda edad y hermosos ojos.
Jajajajajajaja, eso último me ha dado pena. Pero, aun así, agradezco por el cumplido.
Xamira: También necesito una foto tuya. No solo para mi inspiración, si no que me encantaría utilizar tu imagen para hacer la portada. Eres el tipo de hombre que suele gustar en el mundo de las lectoras y…
Tsunami: Quieres una foto mía, ¿desnudo? —¿Qué? Me está entendiendo cualquier cosa. ¿Cómo se le ocurre que le voy a estar pidiendo una foto desnudo?—. No lo creo, para que después terminaré en alguna página porno…
Xamira: No, me estás entendiendo mal, yo necesito una foto tuya estando vestido. Con ropa, desnudo no.
Tsunami: ¿Y yo obtengo una tuya?
Jajajajajajaja, eso seguro que no va a suceder.
Xamira: No, tú no necesitas inspiración, no eres quién va a escribir. Además, soy gordita y feita.
Tsunami: Todos tenemos algo hermoso que mostrar. Tú no eres fea, eres hermosa.
Tsunami se retira del chat, me aparece como desconectado y es algo que me resulta extraño. Tal vez se ha quedado sin internet.