Al fin. El día para salir de este lugar llegó. –Bien, Sonny. Tuviste una recuperación un poco lenta, pero satisfactoria –decía Aaron, "mi médico". Mi sexy y ardiente médico, que por cierto era el hermano de Bryan. ¡MI NOVIO! Lo sé, aun me costaba creerlo. Hablo de que estos dos hombres sean familia. Difícilmente podrías decir que eran hermanos. Si, tenían rasgos iguales, pero Aaron tenía el cabello teñido de rubio, las orejas perforadas con todo tipo de piercings y hoy, llevaba las mangas de su bata blanca dobladas, dando a luz sus brazos tatuados. Era todo un chico rebelde, con una camiseta amarilla que tenía un dibujo de un muñequito... ¿Vomitando arco–iris? En cambio Bryan era... Sexy en todo el aspecto de chico malo. Con su cabello café despeinado, ojos verde mar penetrante, sonri

