Olía a medicinas y había frío. Mucho frío. Mi garganta estaba seca y mi cuerpo pesado. Abría mis ojos con tanta dificultad que quise cerrarlos de nuevo, y así lo hice. ** Las voces eran lejanas, pero sabía que había alguien cerca porque sentía una calidez en mi mano. Le ordené a mis ojos abrirse, pero no cedieron y volví a caer en un sueño. ** Agua. Necesitaba agua y tenía hambre. Sí, hambre. Mi estómago estaba vacío. Esta vez, mis intentos de abrir los ojos dieron resultados. Miré el techo blanco con luces fluorescente blancas y mis ojos chillaron, pero aun así permanecieron abiertos. Escaneé mis lados y caí en la cuenta de que estaba en una habitación de hospital. No había nadie, estaba sola. Vi en la mesa a mi lado muchos peluches, flores y globos que decían algo sobre "mejórate" o

