Micaela y Jamie se encuentran observando algunas revistas con temas sobre maternidad, lactancia y demás, desde que supieron el sexo del bebé la emoción y los preparativos se ha incrementado; Liesse no ha dejado de ver ropa y accesorios para la pequeña Daia Wirrpanda – sí, es una niña y vaya que su padre saltó de emoción el día de la ecografía- y ni hablar de su joven madre. ― Muero de emoción, ya quiero llenarla de besos ― Mica acomoda algunas mantitas en la que será la cuna de la bebé. ― También yo, espero todo salga bien el día del parto ― sonríe la morena. ― Claro que sí, ya lo verás ― la castaña revuelve en algunas bolsas. ― ¿Y esto? Creí que ya no necesitabas. ― Ríe. ― Oh, pues, sucede que compré varios el día que sospeché la situación ― niega recordando ― Tenía tanto

