Giancarlo
Siento como el corazón se me estruja del dolor que siento en este momento, Melly nos vio, esa maldita logro lo que quería, separarme de mi Melly.
Tengo que averiguar donde está, ella tiene que escucharme, las cosas no son como las vio.
Me duele que por culpa de una serpiente envidiosa, ella esté pasando por este dolor, yo jamás sería capaz de traicionar su amor.
Ella desde siempre ha sido el amor de mi vida, desde que nació, ella fue la luz de mis ojos
Para mi no existe nadie en la vida que pueda siquiera compararse con mi esposa, el amor de mi vida, la única mujer a la que yo podría amar.
Salgo corriendo al aeropuerto, tengo que llegar antes de que se marche, no puedo dejar que nuestra felicidad se escape entre mis dedos.
Mellisa
No me atreví a abordar el avión de la empresa por temor a que se dieran cuenta.
Compre un vuelo comercial de clase media, creo que es más seguro para poder abandonarme en mi propia miseria.
Tratare de descansar el tiempo que dura el vuelo, y digo tratar porque la verdad solo puedo cerrar los ojos más no dormir.
Apague mi móvil antes que cualquier otra cosa, no soportaría tener que desviar sus llamadas o mensajes, y mucho menos las de mi familia.
Tal vez esté equivocada al no haberles dicho a mis padres, pero primero debo intentar salir de esto sola.
No quiero arruinar la amistad de años que tienen con mis suegros. Solo quiero alejarme de todo por un tiempo.
He mandado solicitudes de empleo a varias empresas de tecnología en Europa, en lo que alguna me responde, trataré de sanar.
Cierro los ojos y se vienen a mi mente esas imágenes, las que me han desgarrado el alma, que trituran a cada segundo mi corazón.
Voy al baño y pongo agua en mi cara, llevo un par de horas de vuelo y la verdad me encuentro demasiado incomoda, algo oprime mi estómago, empiezo a sentirme mareada.
Siento que las paredes del sanitario se hacen cada vez más pequeñas y empiezo a hiperventilar.
Trato de salir pero la puerta no cede, empiezo a golpearla con las pocas fuerzas que me quedan.
El aire empieza a faltarme, todo se ha oscurecido y ya no puedo más, me recargo en la puerta y me dejo car sobre el suelo.
Joana
¡Maldita sea! no puede ser que la estupida mosca muerta de Mellisa siempre obtenga todo y yo me quede con las manos vacias.
Pero esta vez no, ella va a saber que su adorado Gian ahora es mio, se terminó su estupida vida feliz.
Tendré todo lo que ella desperdiciaba , un lindo hogar ,un marido rico y guapo, tendre la vida que merezco.
Cuando menos lo esperes Giani , estarás completamente enamorado de mi, seremos muy, muy felices.
Pronto no quedara ni el recuerdo de tu intento de amor por la ridícula de Mellisa, solo me toca esperar unas semanas y te dare la gran noticia.
Ya casi puedo respirar la tranquilidad que me dará tener una posicion mas comoda, y no tenerme que preocupar por pagar el arrendamiento de este apestoso lugar.
Ya no veré mas este miserable cuarto de azotea, ni tener que sentarme en este maldito sillon con los resortes saltados.
Tendre una enorme cama donde pueda hacer el amor cada noche con Giani, y despertar cada manana entre sus brazos.
Tendre mis tres comidas del día y jamás me volveré a preocupar por si un dia no tengo ni para unas nueces rancias.
He soñado tanto con este momento, pasé años imaginandolo, aun recuerdo el día que vi a Giani en mi primer día en la universidad.
Flasback
Acababa de pedir un prestamo universitario, trabajaba como camarera en una cafeteria cercana a la escuela.
El llegó con unos amigos y se sentaron justo en una de las mesas que me tocaban.
Fue el día mas feliz de mi vida, él me regalo una hermosa sonrisa , de inmediato quedé enamorada del calor que irradiaba de sus ojos.
Pero entonces llegó esa estupida con su cara de no rompo un plato, le dio un beso en los labios y yo senti que algo perforó mi estomago.
Ni siquiera se giro a verme, me ignoro por completo, como si yo no existiera. Lo peor de todo es que desde que ella llegó, él jamás volvio a dirigirme la mirada.
Asi que en cuanto llegó mi horario de entrada después de mi turno en la cafetería, me dispuse a averiguar quien era ese hermoso hombre de mirada tierna que se robo mi corazón en segundos.
Me dirigía a la oficina del director, pues tenía que ver lo de mi beca, pero choqué con alguien y mis cosas cayeron al suelo mezclandose con las suyas.
Me agache de inmediato para recogerlas y al levantar la vista me topé de frente con la estúpida esa que me robó la atención de mi enigmático caballero.
La muy perra ni siquiera me reconoció, se disculpo con su estúpida sonrisa y me ayudó a levantar mis pertenencias.
— Hola, hay disculpame, no vi por donde iba. — Estira su mano y se presenta, la odié de inmediato. — Que torpe , soy Mellisa , estudio ingenieria en sistemas , y ¿Tú?
— Amm, si , soy Joana , estudio ... Olvidalo.
— No ¿Porqué?
— Porque no tengo tiempo, ya es tarde.
— Esta bien, nos vemos después.
— Sabes, pensándolo bien ¿Me podrás ayudar en algo?
— Claro, con gusto.
Desde ese día no me separé nunca más de ella, me volví su sombra, sabía que a donde ella estuviera, el llegaría.
De algún modo podría llamar su atención y así poder tener una oportunidad con él. Al menos eso pensaba, pero la mosca muerta nunca lo dejaba solo.
Y así, pasaron los años y yo me quedé viendo desde las sombras como eran felices, viendo como ella se interponía entre el hombre que amaba y yo.
El colmo fue tener que hacerme pasar por su amiga, me pudría tener que escuchar todo lo que hacían.
En más de una ocasión le insinúe que lo dejara, que él no era suficiente para ella, la muy cretina jamás me hizo caso.
Hasta el día de su boda hice de todo para que me tomará en cuenta, llegué con un vestido rojo espectacular, llamando la atención de todos, menos de Giani.
¿Qué le veía a la desabrida de Mellisa? Era flacucha, no tenía grandes curvas y mucho menos algo que te llamara a verla.
Solo era su apellido y su dinero lo que la respaldaba , era arrogante, siempre echando en cara su posición por delante.
Lugar al que íbamos, me hacia sentir menos, todo el mundo se desvivía alargando a la hermosa hija de Samuelle Lizardi.
Y yo ¿Donde quedaba yo? En ningún lado, porque la hija de una pobre cajera de supermercado es nada en esta sociedad.
Tuve que conseguir una maldita beca para poder estudiar finanzas, me llenaba de prestamos y ese maldito trabajo como mesera que odiaba con todo mi ser.
Mientras yo me mataba estudiando y trabajando al mismo tiempo, ella se pavoneaba en las fiesta de la alta clase.
Presumiendo sus vacaciones en redes, de compras por las tiendas más costosas de París o en la semana de la moda en Italia.
Luciendo como una princesa, mientras yo tenía que buscar de donde sacar para pagar la renta de este horrible cuartucho.
Mis vestidos, todos eran de segunda mano, era para lo que me alcanzaba, pasando hambre y sueño, teniendo que bañarme con agua fría, porque ni para el gas me alcanzaba.
En cuanto terminamos la universidad, envié muchas solicitudes de empleo a grades empresas pero ninguna me aceptó.
Y ella, ella como siempre tratando de sobresalir, brillar a como diera lugar, aquel día llegó con una sonrisa enorme dibujada es su estúpido rostro.
Me tenía una sorpresa, su padre había aceptado hacerme una entrevista de trabajo, y aunque no quise que las cosas resultará así. No me quedo más remedio que aceptar su caridad.
Fin del flashback
Ahora llevó más de un año trabajando codo a codo con Giani, fui testigo de su crecimiento.
Ella solo jugaba a ser la hija de papi que no sabía hacer nada, él y yo éramos los que más nos matabamos en el trabajo.
Pero por ser hija del dueño, así ella se rascara la cara todo el día, siempre estaría como la preferida.
La muy idiota va a sufrir tanto cuando se entere que al fin Giani abrió los ojos y que ya no la ama.
Es hora de ir poniendo las cosas en su lugar, a pesar de que entre él y yo no pasó nada, nadie tiene porque saberlo.
El plan cambió un poquito, pues el imbécil que contraté, me consiguió una droga para dormir en lugar de una para elevar su libido.
Pero eso no tiene mucha importancia, con las imágenes que tengo será suficiente para destruirla y hacer que él se divorcie para casarse conmigo.
Tomo mi bolso y me dispongo a salir, antes de llegar a su mansión paso a imprimir las fotos. Y ahora si, ya veremos que cara pones cuando veas desplomarse tu mundo.
Giancarlo
Llego con el corazón queriendo salir por mi pecho, me dirijo al área que tenemos reservada para la familia.
No hace falta que pregunte por algún destino, el avión está en su lugar. Estoy seguro que se fue del país.
De camino acá, marque a varios conocidos para que averiguaran si por tierra había viajado pero no encontraron nada.
Tampoco me atrevo a llamar a mis padres, si ellos se enteran de la estupidez que hice, jamás me ayudarían a encontrarla.
Y mis suegros, ni hablar con ellos, me sacan los ojos vivo por haber lastimado a su hija. Hasta yo quisiera hacerlo.
Me dirijo al área de ventas y pregunto aerolínea por aerolinea, si ella ha comprado algún vuelo, nadie me da respuestas. Política de privacidad.
Estoy desesperado, no se a quien más recurrir, me siento mareado, asqueado, tomo asiento en una de las salas de espera.
Debo tener la cabeza fría para poder pensar, en este momento lo que más me importa es encontrarla.
Después me encargaré de la desgraciada de Joana, ella no me va a separar de mi esposa, no va a lograr su objetivo.
De repente algo, o mejor dicho, alguien viene a mi memoria, alguien que hace mucho tiempo no hemos contactado.
Sé que a papá Dante no le hará mucha gracia y que para papá Fede, será darle una patada en la cabeza.
Pero no tengo otra opción, es él o nadie, saco el móvil y empiezo a buscar el contacto.
– Pronto.
— Pronto, soy Giancarlo el h...
— Se quien eres, conozco a mi familia, nipote (Sobrino) ¿A qué debo el honor de tu llamada?
— Mi esposa, su supuesta amiga me drogó y ella nos encontró en la cama, se ha marchado y con mis medios no logro dar con su paradero.
— Tú sabías que ella no convenía, y no hiciste nada, mi ricordo (Yo recuerdo) aquella charla cuando aún estudiabas.
— Lo sé, pero por favor.
— No prometo nada.
— Solo búscala...