Seamos libres.

1996 Palabras
Aquella noche en la que solo se podían oír el cantar de los grillos, Kill y Michael caminaron sigilosamente hacia el lugar donde provocarían el desastre para mantener la atención de los únicos dos tipos que supervisaban y vigilaban aquel lugar. -Michael, espera aquí, iré solo, cuando se escuche las rocas rodar ambos correremos hacia el lado izquierdo, luego saltaremos esa barda. Michael asintió quedándose inmóvil en aquel lugar, hasta que escuchó el gran estruendo, volteó a mirar a todos lados y pudo escuchar las pisadas y fogatas que se acercaban rápidamente en aquel lugar, su corazón latía fuertemente pues temía que fueran descubiertos y ser castigados de forma severa. -Rápido, es hora- dijo Kill quien corría. Michael se quedó congelado quien moverse si quiera -Apresúrate, no tenemos mucho tiempo- gritó jalando del brazo a Michael quien reaccionó al ser jaloneado. El desastre no solo había despertado a los guardias sino también a los esclavos quienes se despertaron y corrieron a ver aquel lugar, Kill aprovechó la multitud para fugarse con Michael. Corrieron apresuradamente con sus corazones agitados hacia la única entrada que los conducía al exterior, luego de unos minutos pudieron ver una luz a lo lejos que les ofendía los ojos ya que habían estado mucho tiempo trabajando bajo tierra, esa luz solo representaba una cosa y esa era la salida, una sonrisa iluminó el rostro de ambos al ver que poco a poco se acercaban por aquella gran puerta, cuando al fin pusieron sus pies fuera de aquel lugar, Michael miró con felicidad el cielo estrellado, por fin después de tanto tiempo podía ver de nuevo el cielo y el exterior, no podía evitar sentirse feliz en ese instante así que por unos segundos se olvidó del miedo. -Michael, por aquí, subamos esta gran barda, del otro lado de encuentra nuestra libertad. -Kill, te ayudaré a subir. -Primero te subiré a ti. -No, soy demasiado débil para poder jalarte, sube tú, de ahí puedes ayudarme a subir. -Esta bien- dijo Kill quien se esforzaba en subir aquella barda, realmente Kill estaba acostumbrado a escalar aquellas bardas desde pequeño, era una de las cosas que agradecía al haber nacido en una aldea donde tenias que correr o te lanzaban piedras por colarte en la casa de alguien a recoger el balón. Cuando al fin llego a la cima de la barda echó un vistazo más allá, luego extendió sus manos y dijo. -Ven, vamos Michael, la libertad no espera atravesando estos muros, seremos libres. Michael miró a Kill con el rostro sonriente y de pronto unas lagrimas rodaron en sus mejillas. -No, afuera se encuentra tu libertad, ve y búscala, yo me quedaré aquí El semblante de Kill se nubló -De que hablas, dijimos que iríamos los dos. -Kill, para ser honesto, desde un principio no tenía intención de salir de aquí, tengo la pierna rota, solo sería un estorbo para ti, retrasaría tu camino y eso haría que nos capturaran a ambos. -dejar de decir eso, ven, toma mi mano y huyamos. Michael negó con la cabeza. -Michael, toma mi mano- gritó Kill con la voz temblorosa- por favor, huyamos juntos, no puedo dejarte aquí solo, ¿No dijiste que querías ver el exterior? – agregó Kill quien dejaba caer unas lagrimas - ¿Y quién dice que no eh visto el exterior? Gracias a ti pude ver el cielo estrellado que solo veía en mis sueños, te estoy profundamente agradecido. -Ahí- gritó uno de los tipos quien se acercaba furiosamente. -Vete Kill- gritó Michael Kill se secó las lagrimas con el antebrazo y dijo. -De acuerdo, pero juro que vendré por ti, hasta entonces tienes prohíbo morir, si lo haces yo mismo iría a donde quiera que este tu alma y te asesinaría por completo. -eres un tipo obstinado, está bien, me mantendré vivo hasta entonces, no lo olvides, aquí esperaré y no te tardes- respondió sonriente Michael -hasta pronto- se despidió Kill quien saltó de aquella barda. El único guardia que se apresuraba ignoró l hecho de que Michael de encontraba ahí y fue detrás de Kill. Kill cayó de parado, lastimándose una pierna, ignoró su dolor y siguió adelante pues sabía que lo perseguirían, se adentró al bosque, desorientado deambuló hasta que tropezó con una rama y rodó por el bosque, al dejar de rodar golpeó la frente con un tronco seco, en ese instante la vista se le comenzó a nublar, se levantó mareado y vio una silueta frente a él, dudaba si comenzaba a alucinar o si realmente había alguien -princesa, ¿acaso no es él un esclavo que trata de escaparse? - se oyó una voz masculina Con gran dificultad Kill se centró en la imagen que tenía enfrente, el rostro ante él se le hacia conocido, hasta que pudo ver claramente aquel rostro que había arruinado su existencia, estaba acabado, sin duda la princesa Nivian lo ejecutaría. -por allá chico- dijo mientras apuntaba con el dedo hacia su izquierda. (¿Qué?) pensó Kill confundido, porque Nivian le señalaba aquel lugar, pensaba que se trataba de una trampa -Princesa Nevil, ¿acaso piensa dejarlo escapar? – comentaban varias voces haciendo la misma pregunta sin obtener respuesta (¿Nevil?) Kill observó aquel rostro similar al de Nivian, pudo notar la cicatriz en aquel rostro y el pelo rubio que le llegaba encima de los hombros con el traje de caballería (ya veo, esa loca no mentía) -sálvelo- dijo mientras tomaba se dirigía al lugar donde la princesa Nevil apuntaba con el dedo. - ¿Lo dejará la libertad princesa? -Solo le devolveré la libertad que le fue arrebatada- diciendo esto montó su blanco corcel. -Vayamos rápido a las minas, debe estar sucediendo tragedias allá ahora mismo. -princesa, si le preocupa tanto, ¿Por qué no solo los libera? -Lamentablemente ni yo misma puedo dar dicha orden, eso seria ir en contra del emperador y me llevaría hacia la muerte. Diciendo esto apresuró a sus caballeros. -solo encontré a este tratando de huir- dijo el guardia arrojando a Michael quien rodó en el suelo. - ¿Qué hay del otro chico? - preguntó molesto el encargado de la mina. -Huyó -como te atreves a decir eso como si nada, sabes que tendremos que pagar por esto ¿verdad? Y tú- dijo con furia dirigiendo su mirada a Michael- lástima que carezcamos de más esclavos de lo contrario te ejecutaría ahora mismo, pero no creas que esto de quedará sin castigo Miró al guardia y dijo: -córtale un brazo así aprenderá a no querer huir jamás y tendrá que trabajar con un solo brazo horas extras sin descanso. El guardia obedecía y tomó un hacha, tomo al chico y alzo aquella arma mientras que Michael cerraba fuertemente los ojos y cuando estaba dispuesto a dejar hacer aquella hacha en el brazo de Michael apareció la princesa Nevil. -Alto ¿Qué creen que están haciendo? Los tipos se miraron unos a otros hasta que por fin habló uno de ellos -trataba de escapar así que solo queríamos darle una lección, princesa. - ¿Quién les dio tal orden? Ante esa pregunta ambos se quedaron callados -suelten aquel chico y vallan afuera, necesito poner esto en orden- dijo firmemente Nevil. - ¿con que ordenes? Preguntó el encargado de la mina - ¿Qué? Repítelo de nuevo- dijo Nivian - ¿con que ordenes ha venido aquí la princesa? Solo su majestad puede ordenarnos, ¿Qué sabe de esto una niña de 16 años como tú? -ten cuidado de como te diriges a la princesa. Dijo uno de los caballeros desvainando su espada. Nivian le hizo una seña dándole a entender que se detuviera. -Esta niña de 16 años ah dirigido tropas para ir a la guerra contra el país enemigo y esta misma niña será la que corte tu cabeza y la coloque en una estaca para que sea comida por los cuervos Ante tales palabras frías el encargado de la mina tembló. -perdone mi atrevimiento princesa, estaba muy enojado y no sabía lo que decía- suplicó el tipo -No hay perdón, porque soy la Princesa Nevil de Nord y yo no perdono ni tolero a tipos como tú. La princesa Nevil era amable, pero se le podía admirar su determinación y coraje al liderar las batallas y no mostraba piedad alguna por aquellos que le faltaban el respeto. -Princesa, permítame cortarle la cabeza. -aquí no, vallamos afuera, no quiero salpicar de sangre el lugar de trabajo de aquellos esclavos, llévenselo. El encargado fue llevado a rastras y junto a él el guardia. Estando fuera Nevil se paró frente a ellos. -su majestad me dio órdenes de venir aquí, tal parece que los esclavos en la mina no mueren sino los comercializan en el mercado n***o ¿no es así? Los subastan obteniendo una suma de dinero con ellos, parecía raro que los esclavos duraran poco en estas minas, por eso su majestad decidió enviarme personalmente, nadie traiciona al imperio y sale ileso. -princesa eso no es verdad- dijo el guardia preocupado. -tranquilos, no acuso sin ninguna prueba. -que bueno, la princesa es justa- suspiró el guardia. -Caballero Denisse, tráeme los comprobantes. El caballero Denisse le pasó inmediatamente los papeles a la princesa. -estos son los comprobantes del mercado n***o que atestiguan que vendieron a 137 esclavos este año. -Princesa, eso no es verdad, le doy mi palabra de que no es así. -tu palabra no vale nada ala igual que tú, es hora de deshacerse se estas basuras, Denisse encárgate, estoy cansada. -a la orden princesa- obedeció el caballero Denisse quien agitó su espada cortándole la cabeza a ambos. -bien, ahora deberíamos llamar a nuevos trabajadores que no abusen de su autoridad, por ahora hagamos campaña y quedémonos aquí esta noche, es tarde como para volver. -princesa…- -ahora no Denisse. El caballero Denisse era un caballero leal al imperio, anteriormente era el caballero personal de la princesa Roxana quien la irse relevó de su cargo a Denisse devolviéndolo a su pesto de sub comandante  de la cuarta división pero este rechazó su antiguo cargo al querer unirse a la división de la princesa Nevil convirtiéndose así en su caballero de confianza, lo que Nivian no sabia era que Denisse sentía una cierta admiración y un profundo sentimiento hacia ella, aunque lo sospechaba ya que su comportamiento hacia ella era muy delicado y solía recibir rosas de él, así que puso una barrera entre ellos. ********* -aquí está el polvo para preparar el mejor té. Fue difícil de hallar, espero que la Princesa Nivian no trate de envenenar a la pequeña princesa Emily. La chica quien había sido engañado por Nivian salió a la defensa de esta. -la princesa Nivian no es así, ella en verdad es una buena persona, hasta nos conoce a todas y cada una de nosotras. - ¿Acaso te has caído de la cama en la noche? Porque solo alguien mal de la cabeza pensaría así, la princesa Nivian es cruel y manipuladora, no te dejes engañar. - ¿Cómo pueden juzgarla sin siquiera conocerla? - dijo alterada aquella chica quien no le parecía que hablaran así de su “inocente” princesa- ella es Una persona buena, solo la juzgan sin conocerla, había escuchado rumores de que rea cruel pero al entrar en aquella habitación me habló dulcemente, tomo mis manos y me llamó por mi nombre, yo que soy una simple sirviente mas en este gran palacio pidió mi ayuda, ¿Por qué pedir la ayuda de alguien tan común como yo y no la de un chef? creo que es porque ella entiende mas que nadie lo cruel que se siente ser discriminados solo por tener orígenes humildes. - ¿acaso te convenció con sus lágrimas? Es lo que hace siempre, no tiene vergüenza, la pobre princesa Emily es la victima de esa víbora venenosa. - ¿a quién llamas víbora?- preguntó Nivian quien ingresaba a la cocina del palacio.                         
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