Alma corrompida

1901 Palabras
- ¿y mi hija? ¿Dónde está mi hija¡?- preguntaba una mujer de porte fino quien sacudía bruscamente a una de las mucamas. -Lady Catalina, la princesa Roxana esta descansando en su habitación. - pero ¿Qué fue lo que pasó? ¿ella esta lastimada? – exclamó la mujer con preocupación. -el carruaje de la princesa fue atacado cuando se dirigía hacia acá, pero por suerte un hombre pasaba por esos rumbos y la ayudo. - ¿Quién la ayudo? ¿Dónde esta ese hombre? Deberías recompensarlo, ¿el emperador ya sabe de esto? Las preguntas le llovían sobre la pobre mucama que estaba ya mareada. -el emperador se dirige hacia acá, en cuanto escuchó sobre que el carruaje de la princesa fue atacado dejó el castillo descanso inmediatamente, ahora está en camino. -entraré a ver a mi hija. -lady Catalina, deje que la princesa descanse, aunque sea un poco. - ¿Qué? Hace tres años que no la veo, no se si este bien o si este asustada, pobre de mi niña, déjame pasar. -lady Catalina. -veo que tu actitud es incorregible, Catalina. -majestad- dijeron ambas inclinándose. -es mejor que dejes a Roxana en paz, la hija de un marqués no debe tener esa actitud, debes trabajar en ello, no solo eres la hija del marqués Parra sino como una de mis concubinas y madre de una de las princesas de este imperio. -entiendo majestad, pero no la he visto hace… -no me importa que no la hayas visto, lo que Roxana necesita ahora es descansar. -esta bien, me retiraré por el momento. Catalina se retiró con el alma acongojada. -bien ¿Cómo se encuentra Roxana? – cuestionó el emperador a la mucama. -ella esta descansando majestad. -cuida de ella hasta que se recupere. -lo haré, no tiene de que preocuparse. Dicho esto, el emperador se retiró. ******* -Melisa, ¿ella ya llegó? -si, llegó ayer en la noche. - ¿y? ¿Cómo lucía? - preguntaba Nevil mordiéndose las uñas. -no la vi entrar, pero las mucamas dicen que no lucia asustada, mas bien, hablaba mas de un chico quien la salvó. - ¿un chico? Bueno, debe ser un tipo cualquiera, creo que sabe mas o menos que fui yo quien mando a que la eliminaran. -princesa, si ella lo sabe no cree que se lo cuente al emperador, es peligroso. -ella no lo haría, sabe que mi padre no le creería porque no se lleva bien conmigo, tal como la otra vez, por meterse conmigo la enviaron a estudiar lejos. -era de esperarse, después de todo el emperador la prefiere a usted. -De eso no hay duda, Melisa, prepara un vestido para mí y diles a las sirvientas que preparen el baño, iré a visitar a mi prometido, ahora que Roxana está aquí, apuesto a que ella intentará seducirlo para quitármelo. -No podrá visitarlo hoy. - ¿Qué? ¿Por qué? - preguntó alterada. -su majestad dijo que nadie saliera hoy, ya que se llevará a cabo el banquete de bienvenida de la princesa Roxana. - ¿hoy? Pero se supone que estuvo a punto de morir, no es para que le hagan un banquete. -esas fueron las ordenes de su majestad. -no asistiré- dijo Nivian quien se cruzaba de brazos -princesa, recuerde que por más favorecida que este por el emperador no puede violar las normas. -bien, bien, ¿a que hora será dichoso banquete? -se llevará a cabo a las doce del día. - ¿los nobles vendrán a pesar de que esta nevando? -de seguro lo harán, están obligados a asistir. -rayos- refunfuñó Nivian que caminaba hacia el fogón- es hora de volver a mirar su cara después de tres largos años. ******* -lo básico que debes aprender al manejar una espada es que debes mirar los pies y manos de tu oponente, cada movimiento es importante, debes mantenerte concentrado y no pensar en otras cosas, sé preciso y rápido, pero más que eso debes ser inteligente con tus movimientos, la espada que empuñas no es cualquier espada. Kill escuchaba todo eso atentamente sosteniendo su espada e imitando los pasos de su maestro. -también es necesario trabajar en tu cuerpo y resistencia, eres bueno con la espada, pero eso no vasta, sube y baja la colina en veinticinco minutos, por ahora serán solo veinticinco, después iremos disminuyendo el tiempo. - ¿ahora? ¿Incluso si está nevando? -si, ahora o acaso ya no deseas hacerte fuerte. Kill se dispuso a bajar la colina a pesar del frio que había allá fuera -lo haré- dijo decidido poniéndose en marcha. Todos los días, durante las mañanas, tardes y noches, Kill corría las colinas, entrenaba con la espada arduamente, bajo la nieve, en el sol, en las fuertes lluvias, durante los fuertes vientos, sus músculos se hicieron mas firmes y su mirada cada vez se llenaba de odio, la razón de su venganza era lo único que lo mantenía en pie y así fueron pasando dos años en un abrir y cerrar de ojos. Al caer la noche kill se dirigía cansado a la choza, el sudor rodaba sobre su frente, el cabello plateado estaba empapado de sudor, al entrar observó a su maestro y a los niños que huérfanos que este resguardaba, cenando, las velas encendidas sobre la mesa, las charlas y risas hacían que cualquiera se sintiera en casa. -Kill, hermano, ven a cenar con nosotros- exclamo uno de ellos saltando a los brazos de Kill. -no podré- contestó Kill quien apartaba al niño con ternura hacia un lado. -Vamos Kill, cena con nosotros- dijo el anciano colocando un plato de arroz sobre la mesa para Kill. -siéntate a mi lado- dijo una niña quien señalaba una silla para que Kill se sentará -no, Kill se debe sentar a mi lado- contestó otra niña. -No, él se sentará conmigo porque él se casará conmigo cuando crezca ¿verdad Kill? Al escuchar las palabras Kill sonrió un poco bajando la mirada. Se inclinó hacia la niña y le dijo suavemente. -cuando crezcas, si deseas casarte, debe ser alguien de buen corazón. - ¿crees que exista? -No, tal vez no exista, por eso mejor, no te cases, los matrimonios siempre atan a las personas, creen que querer es poseer y están equivocados. -kill, por favor, no les digas eso a los niños- exclamó el anciano. -los niños deben de saber que no todo en el rebaño son ovejas, a veces son lobos disfrazados. -el hermano Kill tiene razón- dijo un niño- de grande quiero ser fuerte como él. Después de estas palabras hubo unos minutos de silencio. -vamos Kill, cena- dijo el anciano. Ante la insistencia, Kill tomó una de las sillas de enfrente y se dispuso a cenar con ellos. Se sentía la cálida sensación de un hogar, en ese momento Kill los observó con detenimiento, sintió que en su alma fría y vacía se llenaba de calidez, la idea de querer permanecer a su lado siempre y empezar de cero lo invadía, de pronto se dio cuenta de su fugaz pensamiento y reaccionó, poniéndose de pie les dijo a los chicos y al anciano. -tengo que retirarme. Se dirigió a su cuarto dejando a las personas de aquel lugar con la incógnita. Entró a su pequeña habitación poniendo a un lado su espada. -debo tomar una ducha- dijo en voz alta. Tomó una toalla y se dirigió a la regadera. Mientras se bañaba razonaba sobre las cosas que tenia que hacer y ya era hora de ponerse en marcha. Al salir de la regadera una toalla cubría la parte inferior de su cuerpo, dejando ver un abdomen firme, con sus brazos fuertes se secaba el cabello, el lacio pelo plateado caía naturalmente sobre su frente, pensaba en el frio invierno en que había llegado y que pasando dos años ahora ya era verano, el fuerte sol de elevaba en las montañas. Cuando todos se marcharon a dormir quedando todo en silencio Kill se puso de pie para marcharse. -te vas y ¿no eres capaz de despedirte? Dijo el anciano que se encontraba sentado a un lado de la puerta. -es demasiado perspicaz. -sabia que pensabas en irte sin despedirte, sentiste la calidez del hogar que te hacía falta y decidiste huir. -yo no merezco estar aquí. - ¿Por qué crees eso? Al principio creí que con el tiempo renunciarías a esa idea que tenías.   - ¿Renunciar? Jamás se me ha pasado eso por la mente. - ¿a qué le tienes miedo Kill? - Ya no le tengo miedo a nada. -claro que le temes a algo Kill, pero no te lo diré, tú mismo lo entenderás con el paso del tiempo. -se equivoca, se ah equivocado en varias cosas. -No es así Kill, el hecho de que tengamos opiniones diferentes no significa que este equivocado, solo tenemos diferentes perspectivas de la vida, yo veo la realidad y tú solo te enfocas en tu realidad. -yo veo la realidad de este mundo cruel, ustedes son los que cierran los ojos ante la verdad, el mundo esta de cabezas, yo lo sé, tú lo sabes, todos los saben, hay cosas que estarían mejor si los seres humanos no existieran. - ¿los humanos? A veces creo que se te olvida que también eres un ser humano. -sí, es cierto, también soy uno, por esa misma razón me juzgaré con mi propia espada cuando todo esto termine. -A veces no se que pensar muchacho, no te detendré, pero quiero que sepas que las puertas de este lugar siempre estarán abiertas por si algún día decides regresar. -no regresaré. -te recalco que tu deseo quizá no pueda cumplirse, las personas malas abundan como si fuese una plaga. -entonces arrancaré el problema de raíz. - ¿Qué te hace pensar que no brotaran más? Mientras la tierra sea fértil siempre brotará una mala hierba. -acabaré todo, aunque me lleve toda mi vida en ello, crearé un nuevo mundo, con mucho gusto me convertiré en un Dios o en el mismo demonio, me adorarán o me temerán. - dijo Kill, sus ojos oscuros cambiaron a un color dorado que brillaba en la oscuridad de la noche. -ya veo, ahora entiendo todo. Dijo el anciano en voz baja. -hasta pronto maestro. Kill poco a poco desapareció entre la oscuridad. “Kill, sin duda eres el elegido, quien diría que aun quedaran descendientes” comentó el anciano mientras cerraba la puerta. ***** -Roxana. -Nivian. Ambas princesas se encontraron en el jardín principal -extraño aquel tiempo en que no tenia que ver tu cara Roxana. -pues sigue extrañándolos porque no me volveré a marchar- contestó Roxana sonriente. -bueno, puede que tardes en irte, pero definitivamente te iras. -te equivocas Nivian, estaré aquí, aunque eso no te guste, ya han pasado dos años desde que regrese dudo que puedas sacarme, además ¿tanto te afectó el que te hayan quitado mi palacio? -no, ya que mi padre me dará uno mejor que el tuyo. - ¿mejor que el mío? Solo hay uno mejor antes que el mío y ese es el palacio dorado de la princesa Emily y ese palacio jamás lo consiguieras. - ¿me subestimas Roxana? -oh no, claro que no- contestó sarcásticamente- por cierto, ese sombrero de verano luce espantoso en ti- dijo marchándose Este comentario hizo que Nivian tirará el lindo sombrero.                            
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