-oh por Dios, estas sangrando demasiado, no puedes irte así, déjame ayudarte.
-suéltame, estoy bien así, lárgate- expresó Kill con enojo.
Roxana no sabia que hacer ante esa situación, todo era nuevo para ella, pero no podía dejar a una persona que la salvó en ese estado si lo hacía, nunca se sentiría bien consigo misma.
-estas perdiendo mucha sangre- manifestó preocupada
La herida de Kill no era tan profunda, apenas y había sido rosado por la espada del enemigo, pero estaba perdiendo mucha sangre, las gotas rojas caían una tras otra sobre la nieve.
-tengo que parar el sangrado.
La princesa Roxana tiró su abrigo de piel, tomó una parte de la falda de su vestido y lo rompió, apresuradamente llevó el pedazo de tela hacia el abdomen de Kill
-esto servirá.
- ¿Por qué te tomas tantas molestias conmigo?
-porque tú me salvaste, es lo mínimo que puedo hacer por ti
-no fue mi intención salvarte, para mi daba lo mismo que vivieras o murieras.
-el que no haya sido tu intención no cambia el hecho de que evitaste que fuera presa de esos bandidos ¿Qué importa tus intenciones? - decía Roxana mientras terminaba de vendar el estomago de Kill.
Pudo notar que en el abdomen tenia una cicatriz.
- ¿Qué te sucedió ahí?
-no es algo que debería importarte- dijo Kill bajándose el camisón.
-no puedo saber lo que te haya pasado para actuar así de frio, pero si sigues andando por ahí haciéndote el fuerte acabaras muy mal, debes ser un poco más consciente.
“Kill no andes por ahí haciéndote el fuerte, si sigues así peleando con tipos mas grandes que tú acabaras mal”
Kill recordó las palabras dichas por Alice quien curaba sus heridas aquella vez.
-tonterías- exclamó poniéndose de pie.
- ¿te iras en esas condiciones?
-eh estado peor- dijo Kill tomando su espada.
-si te vas, ¿al menos puedo saber tu nombre?
-no es necesario, quizá pronto escuches de mí.
-bien, no te olvidaré entonces, chico de pelo blanco como la nieve.
-se acercan, te dejo en sus manos.
Al decir estas palabras kill desapareció lentamente entre los grandes pinos.
-princesa, princesa.
Se oían decir voces acercándose que gritaban el nombre de Roxana con desesperación.
-princesa, por fin la hemos hallado.
-princesa ¿se ha lastimado? - dijo uno de ellos con preocupación al mirar aquella sangre en la nieve y su vestido rasgado.
-no, no me eh lastimado.
- ¿de quién es esa sangre?
Los soldados estaban alarmados, pero Roxana parecía no oírlos y solo miraba la parte del bosque donde Kill había desaparecido
- ¿a quién se le ocurriría asaltar a el carruaje donde viene uno de los miembros de la familia real?
-tengo una idea de quién pudo a ver sido- dijo Roxana al fin apartando su mirada de aquel lugar.
- ¿de quién se trata?
-no es momento para hablar de eso, vayámonos, estoy muy cansada.
-sí, tiene razón princesa.
- ¿mi padre lo sabe?
-el emperador no se encuentra por ahora.
La mirada de Roxana cambió, evitando la mirada a los guardias dijo en voz baja
“ya veo, así que es lo mismo de siempre ¿no?”
- ¿dijo algo princesa?
-no es nada ¿Dónde esta el carruaje?
-esta por aquí, vayamos, tome, cúbrase- dijo uno de los guardias brindándole un abrigo a Roxana.
Caminaron hacia el carruaje ayudándola a subir.
-trate de descansar princesa, dentro de poco estará en el castillo.
Apenas y entró al carruaje se acostó cerrando poco a poco los párpados
“chico de cabello como la nieve” susurró.
*******
La noche estrellada y la enorme luna llena iluminaban el camino de Kill quien llevaba las manos puestas en su estómago, esforzándose por caminar, la nieve caía sobre su pelo con gentileza, pero el frio no era gentil, hacia rechinar sus dientes.
Después de un largo camino Kill notó a lo lejos una luz proveniente de una choza en la montaña, debía ser esa, el lugar donde el antiguo caballero dorado habitaba, el poder ver cerca su destino hizo que Kill apresurara mas los pasos.
“toc toc” tocó aquella puerta de madera cubierta de nieve.
Nadie respondió aquel llamado
“toc toc” llamó a la puerta, esta vez con mas fuerza.
Solo entonces la puerta comenzó a abrirse dejando caer la nieve.
“por fin” dijo Kill desmayándose frente a la puerta.
- ¿Quién es él, abuelo?
-no pregunten y ayúdenme a llevarlo adentro, si sigue así morirá de hipotermia.
-si es que no lo mata antes la hemorragia.
Entre todos los niños llevaron a Kill al interior de la choza.
Las horas pasaron sin que Kill se diera cuenta, cuando abrió los ojos ya era de mañana, se encontraba recostado sobre un catre junto a un fogón que le brindaba el calor que su cuerpo necesitaba la herida en su estómago estaba vendada, intentó ponerse de pie, pero el dolor aún seguía.
-no intentes parte muchacho o la herida se abrirá- dijo un anciano que se encontraba al lado de una ventana.
- ¿Quién eres? -preguntó extraño
-esa pregunta debería hacértela yo ¿Quién eres? ¿Y a que has venido? – interrogó el anciano mirando hacia el exterior a través de la ventana
-mi nombre es Kill.
-ya veo, Kill, creo saber la razón por la que estas aquí.
-si ya tiene una idea, para que me cuestiona.
-has pasado por mucho ¿con es así? Cuando te estaba vendando vi tus heridas, la razón por la que estas aquí es porque buscas mi ayuda ¿cierto?
-…
-vienes desde muy lejos, apuesto que algo importante te trae por aquí
-ya lo dijo, vengo en busca de su ayuda, me dijeron que fue un antiguo caballero dorado del imperio.
-es cierto.
-vine a que me enseñé como manejar una espada, nadie mejor que usted para asesorarme.
-chico, hace tiempo que no tomo una espada entre mis manos que ya eh olvidado el brillo de la hoja de una espada.
- ¿quiere decir que vine hasta acá en vano?
-no trato de decir eso- agregó el anciano calmado- las personas que se obsesionan con manejar una espada solo pueden ser por tres cosas, para ser reconocido, para proteger algo o para vengarse de alguien, el ser humano siempre ah necesitado la fuerza por algún motivo, puedo adivinar que la razón por la que quieres aprender es la tercera, déjame decirte que estas por un mal cami…
- ¿Qué importa las razones? Ninguno de los que portan una espada es un santo, ¿Qué diferencia hay? Los que deseamos empuñar una espada siempre será con la intención de matar, yo no veo cual es la diferencia.
El anciano se voltio a mirar a Kill.
-tienes unos ojos vacíos, como si hubieses perdido toda esperanza, muchacho.
- ¿esperanza? Ya no existe esperanza para mí, la esperanza y la fe que todo el mundo dice necesitar son cosas inútiles
-inútil es dejar de creer, las personas sobreviven gracias a la esperanza, el creer que todo cambiará o que todo esta bien nos hace sentir mejor.
-entonces su realidad no es más que una ilusión.
-esa misma mirada que tienes la eh visto en cientos de jóvenes, te podría que todos tuvieron el mismo destino y lamentablemente no puedo decir que fue feliz.
-los finales felices solo existen en los cuentos de hadas, no sabes lo cruel que es el mundo haya afuera, todos los días se cometen robos, injusticias, violaciones, asesinatos. A veces lo que la humanidad necesita es alguien quien corrija su mal comportamiento, este mundo necesita una limpieza, para eso, el poder monárquico debe desaparecer.
-el mundo ha estado completamente jodido, tienes razón, y está bien porque así siempre ah estado y así siempre estará, no puedes cambiar lo que se ha hecho en años como una tradición.
-no sabre si es posible si no lo intento, no quiero ser de las personas que saben de este caos y se hacen los ciegos, no me quedaré de brazos cruzados, exterminaré todo mal que crezca sobre la tierra, como una mala hierba que debe ser arrancado.
-estas mal chico, aunque lo hagas, siempre habrá nuevas generaciones, nuevas maldades, esto nunca acabará al menos que nos extingamos, dices que quieres acabar con este poder absolutista, pero el ser humano siempre hallará la forma de destruirse unos a otros después de todo, esa es nuestra naturaleza. Si sigues así, terminaras por consumiéndote en esa maldad.
-no me importa, no importa lo que tenga que hacer, no quiero que nadie mas sea lastimado ni subestimado por la arrogancia de los demás, deseo un mundo libre, lleno de paz, pero eso será imposible porque los humanos son una basura, la única forma de llegar a esa paz es eliminando a esas escorias.
-el ser humano creo espadas, flechas y no dudo que exista una persona capaz de crear armas de fuego, siempre habrá un genio loco que creara nuevas formas de destruirse, ¿Qué harás para evitar eso? Y no soy pesimista, trato de ser realista, deberías volver con tu familia y olvidarte de esto, trata de vivir en paz.
-no tengo familia, todos ellos fueron eliminados frente a mí, asesine a mi propia hermana porque no tenía opción.
El anciano al escuchar estas palabras quedó sorprendido.
-entiendo, estas tan lastimado muchacho, te ayudaré, eso no significa que apruebo esto, quizá si pasas el tiempo aquí llegues a cambiar de opinión, pero mientras eso no suceda, te enseñaré a manejar una espada.
Los ojos de Kill lo miraron seriamente.
-quiero comenzar desde hoy- dijo Kill inclinándose para tomar su espada que se encontraba a su lado.
-no te precipites chico.
Kill desvainó su espada dejando a la vista su hoja radiante, la gema dorada brillaba mas que nunca.
-ya veo, la has encontrado.
Kill miró confuso al anciano como si pidiera una explicación con la mirada.
-la espada de Themis.
-ah, sí, eh oído sobre esa tonta leyenda- contestó desinteresado.
-así que has oído hablar de ello.
-un mago que se obsesiona con el poder y ocasiona su propia muerte y la de los suyos, es patético.
-ya veo, cada uno modifica la historia como le convenga.
- ¿a qué se refiere?
-lo que has escuchado no se trata de una simple leyenda, es algo que ocurrió en verdad hace cientos de años, sin embargo, lo que escuchaste no es del todo cierto, es cierto que la espada fue creada por uno de los mas fuertes sin embargo, no fue su ambición lo que lo llevó a la muerte, fue el emperador quien temía que le arrebataran el poder, necesitaba la fuerza de todos los magos pero a la vez les temía, por ello los encerraba en la torre del mago apartándolos del resto del mundo, eran magos leales, aun así el emperador sospechaba de ellos, contaba con la llamada “corazón del mago” esta era capaz de controlarlos pero cada día se debilitaba su poder de control, el más talentoso mago de ese tiempo era llamado Killer, cabellos como la nieve, ojos dorados y piel pálida ese eran los rasgos de su especie, por ello eran llamados los magos blancos o albinos, los demás magos no tenían un rasgo especial ya que eran mestizos, Killer jamás confío en el emperador, sospechaba que se querían deshacer de ellos, cuando lo descubrió trató de informarle al resto, pero estos no le creyeron, llegando el día de la ejecución, el emperador tomó el corazón del mango de su templo y lo hizo añicos con una espada provocando así la exterminación de los magos, el corazón de cada uno de ellos dejó de latir repentinamente, el mago Killer antes de morir inyectó su maná en su propia espada muriendo antes que los demás, esto con la intención de que alguien mas tomara venganza en su lugar, murió odiando a la familia imperial, esa espada es su legado, pero solo unos de sus descendientes puede usarla, de lo contrario, quien la use se ira consumiendo poco a poco, esa espada fue entregada a los mas fuertes caballeros pero al ver que no era tan poderosa en sus manos, se concluyó que la espada era inservible, ya que no queda di uno de ellos, el antiguo emperador mando matar a todos los niños que tuvieran rasgos similares. Muchos conocen la espada ahora como la espada de Killer pero se olvidan de que su verdadero nombre es la espada Themis que significa igualdad y justicia.