Asalto.

2001 Palabras
(Allen si sabes lo que te conviene más vale que no me desafíes, de lo contrario no serás tú quien sufra, piénsalo bien, hijo mío, sé que eres una persona inteligente y entenderás) Las palabras dichas por el emperador aun resonaban en los oídos de Allen, chasqueó los dientes “bastardo” dijo en voz alta. - ¿príncipe Allen? - preguntó el caballero Gilear que se dirigía en su busca. Allen paso a su lado de largo, ignorándolo. - ¿príncipe? -ese bastardo ¿Cómo se atreve si quiera a mencionar a Emily en asuntos que no tiene n nada que ver con ella? -el emperador debió haber dicho algo muy malo para ponerlo de mal humor- decía Gilear quien seguía a Allen por todo el pasillo. -olvídalo, mejor dime sobre el gran Duque -él aún no ha vuelto del reino que fue conquistado hace poco - cuanto tiempo estará en ese lugar- refunfuño -pues el Duque es un hombre muy ocupado, es más seguro que estará de su lado. -aunque no lo este, los demás nobles acabaron de firmar un acta de acuerdo donde lo prefieren que usted sea el que gobierne el imperio de Nord, puede que el emperador sea el más poderoso pero las decisiones de los nobles tienen gran peso para las decisiones. -Gilear… -… -tal vez ya no necesite el apoyo de los nobles. - ¿a qué se refiere? – preguntó extraño, tomando le mismo paso que Allen. -el emperador me hizo una propuesta - ¿Qué clase de propuesta? -no importa cuál sea, no estaré dispuesto a aceptarlo, si no tengo el apoyo del Duque no me queda de otra que tomar el trono a la fuerza. Aunque eso signifique bañar la corona en sangre. - ¿Por qué hace todo esto príncipe? - Allen de detuvo sus apresurados pasos. - ¿Por qué?  Ni yo mismo lo sé, a veces… no todo tiene un porque, hay acciones sin razones. ****** La nieve ya había cubierto todos los árboles, el palacio imperial lucia tan blanco de lejos, el gigantesco lugar que todos admiran de lejos no era más que el lugar de desgracia de muchos, Kill lo sabía, observó fijamente aquel lugar, la última vez que había estado en ese lugar como una persona normal, fue un día en que todo era un alboroto, se notaba la cara de felicidad de todas las personas, reían, cantaban y bailaban, a su lado había estado la persona que lo consentía y curaba sus heridas cuando este se lastimaba, su amable sonrisa lo recibía cada vez que llegaba a casa, ahora solo era un lugar vacío, sin sentido, pues todo lo que amaba había desaparecido junto a su humanidad, ahora solo atesoraba sus recuerdos, a menudo que Kill se acercaba viendo aquellas calles que recorrió junto a Alice la última vez, un recuerdo vago se le venia a la mente, recueros que dolían más que cualquier golpe que había recibido hasta ahora. (Kill, si te portas bien de regreso de prepararé tu postre favorito) que gran mentira, Alice había dicho estas palabras con dulcera sin saber que jamás regresaría a su hogar. (siempre has sido una tonta) pensó Kill quien se colocaba la capucha de su capa negra que penas lo cubría del frio. Pasó rápidamente por la plaza del imperio y tomó una vereda para llegar al Sur más rápido, aunque eso implicaba pasar por aquella pequeña granja en la que vivía, después de todo ya era hora de dejar todo ese dolor atrás, quería saber si se había desasido de su debilidad por completo. (para erradicar el mal debo primero eliminar este sentimiento que oprime mi pecho todos los días) pensó mientras se armaba de valor para acercarse al lugar donde había sido su hogar. Al estar parado enfrente de aquella humilde choza su rostro se volvió aún más pálido, apretó sus labios haciendo que sus ojos oscuros se hundieran, sintiendo una extraña sensación en el pecho, dio un profundo suspiro empujando la puerta de madera que rechinó al abrir, el extraño sentimiento de dolor en su corazón había vuelto, no quería sentir mas ese sentimiento elusivo que lo hacía sentir miserable y melancólico pero tuvo que hacerse el fuerte para enfrentar su crítica situación, al entrar noto que todo estaba empolvado, sobre la mesa de la cocina se encontraban dos platos vacíos, daba indicios de que sus padres habían cenado por ultima vez antes de que la gente del imperio los llevara a rastras hacia el castillo, cruzó el estrecho pasillo llegando al cuarto que compartía con su hermana, todo estaba igual, se sentó en su pequeña cama, la misma cama que había aparecido en sus sueños donde él despertaba de una terrible pesadilla, teniendo a Alice y a sus padres frente a él diciéndole que todo estaría bien, ese sueño lo atormentaba cada vez que cerraba los ojos, tan pronto recordó sus sueños se puso de pie para marcharse pues no quería seguir recordando, después de todo solo estaba ahí para el último adiós, cuando estuvo apunto de atravesar la cortina para irse, notó que sobre la mesa de aquella pequeña habitación se encontraba el collar que solía llevar Alice todo el tiempo, Kill se acercó tomándolo con ambas manos como si fuese algo enorme, al recordar aquel collar puesto en el cuello de Alice no pudo soportarlo más, apretó los dientes dejando hacer unas lágrimas, poniéndose de rodillas cubrió su rostro expresando estas palabras en voz alta. “lo siento, madre, padre, Alice, dije que cuando creciera me convertiría en un hombre fuerte, sin embargo, crecí y no pude hacer nada, hubiese querido que las cosas fueran diferentes, no sabemos lo que nos prepara el destino ¿cierto? Ahora no tengo ni una tumba en donde llevarles flores, de no haber asistido quizá estuvieras tejiendo una bufanda para Alice y para mi ¿verdad? Mi padre estaría echándole leña al fogón para mantenernos calientes y Alice estaría poniendo sobre la mesa un delicioso chocolate, puedo imaginarlo, las imágenes son claras en mi mente, es una hermosa vista, cuando pienso en eso una parte de mi cree que todo sigue igual, pero al volver a la realidad noto este vacío que su ausencia ha dejado, estoy solo ahora, quise irme con ustedes, pero… aquí estoy, y juro por mi vida que esto no se quedará así, ellos definitivamente pagaran, lo harán, de eso pueden estar seguros, no me importa poner mi vida en ello” Aquella voz temblorosa cambio a una voz firma en las últimas palabras, dicho esto se puso de pie guardando el collar de Alice en su bolsillo y salió lentamente de aquel lugar (este es el adiós definitivo, ahora no me atormentaré más con sus recuerdos) kill se dispuso a retirarse sin nada en las manos, lo único que había rescatado era el collar de poco valor que Alice atesoraba, después de todo, los animales de la granja habían desaparecido también. (Hey, Kill)- se escuchó decir. Kill inmediatamente volteo a ver asombrado, el pelo largo y rizado de aquella chica era meneado por el frio viento, en sus mejillas se pintaba una amable sonrisa, esta imagen desapareció en un instante. - (adiós, Alice) pensó Kill dándose la vuelta (quizá nos veremos pronto, aun no es hora de que me valla) Con lágrimas en los ojos continuó su camino. ****** En aquel solitario camino se escuchaba el traqueteo de una lujosa carrosa, el camino empedrado hacia que el carruaje diera ligeros saltos, dentro de aquel carruaje de encontraba una chica de pelo castaño, su mirada estaba clavada hacia la ventana mientras suspiraba al ver aquellos grandes árboles, todo eso le era familiar, extrañaba aquel olor a madera que provenían de los pinos, el sonido de aquel rio y el cantar de los pájaros le recordaban que había vuelto a casa, recargo su cabeza en la ventana del carruaje. (ah pasado tres años ya, volver a casa parece un sueño, no era mi deseo volver, pero eso sería como si estuviera huyendo, no volveré a marcharme, esta vez Nivian será quien se tenga que ir) Al apartar su cabeza de la ventana se acomodó un mechón de su pelo tras su oreja pintando una sonrisa en sus delicados labios rosados. De pronto el carruaje se detuvo bruscamente. - ¿Qué pasa? - dijo en voz alta asomando la cabeza por la ventana. En ese momento sus ojos se horrorizaron al ver que el conductor había sido atravesado con una flecha. En ese momento ella soltó un grito despavorido al ver la escena aterradora. Los pasos de personas se escuchaban acercarse junto a unas voces, pudo percibir a tres hombres enmascarados que portaban espadas y flechas. -quizá antes de terminar el trabajo deberíamos divertirnos, después de todo ella es una princesa ¿no es cierto? -pidieron que solo nos desasiéramos de ella, terminemos con esto ya. -nunca eh asesinado a un m*****o de la familia real, ¿crees que nos castiguen? -si la matamos eso no pasara. Al ver aquellos hombres acercándose, la chica bajo apresuradamente del carruaje sosteniendo su pesado vestido, los tacones que llevaba puesto no le permitían caminar así que tuvo que quitárselos para poder correr. -mira aquella chica intentando de correr, lastimaras tus pies princesa- exclamó uno de ellos sarcásticamente Ella corría torpemente en el camino rocoso hasta que tropezó con una piedra llevándola al directamente al suelo lastimándose una de sus rodillas. -que lastima, su vestido se ah ensuciado ¿quiere que le traiga un nuevo vestido? Ella se quedó inmóvil por el miedo que no fue capaz de mover los labios para gritar. Uno de los bandidos se acercó lentamente mientras ella retrocedía. -ven, seremos buenos contigo, quizá te demos una muerte rápida o quizá nos divertiremos un rato, todo depende de cómo te portes. - agregó uno con malicia -rayos, terminemos con esto de una vez- dijo molesto uno de ellos. -déjamela a mí, nunca eh visto a una persona de la realeza tan cerca- comentó el tipo que se inclinó hacia la chica. Cuando estuvo a punto de tomarla por el cuello se escucho el sonido de una espada desvainar, cuando este voleó miro a sus compañeros tirados en el suelo. - ¿Qué diabl…? - sus palabras fueron cortadas al ser atravesado por una espada El tipo comenzó a sangrar por la boca, luego de ellos perdió la cabeza, las gotas de sangre salpicaban sobre la cara de aquella chica que aún permanecía callada en el suelo -valla, al parecer si era cierto que tiene un filo sorprendente- dijo Kill quien miraba con asombro su espada ensangrentada. - ¿Quién…? ¿Quién eres tú? - dijo aquella chica recuperando el habla. - ¿Quién soy? Eso mismo me preguntó- contestó Kill guardando su espada. -gracias, me has salvado la vida, mi padre sabrá recompensarte. -¿así que eres una noble? Bueno, al mirarte se nota que debe ser así, no te confundas, mi intención nunca fue salvarte. -entonces ¿Por qué acudiste a mi ayuda? -aborrezco a las personas que no tiene razones propias para arrebatarle la vida a alguien. -ya veo, aun así, gracias- dijo la chica poniéndose de pie. - ¿Por qué me agradeces? ¿Qué te hace pensar que yo al igual que uno de ellos estoy aquí para matarte? -se que no es así, no luces como una mala persona. -bien, me marchó. -Mi nombre es Roxana. Kill dejó no dijo nada ante las palabras de la chica, solo se volteó para irse. - ¿me dejaras solo aquí? - ¿tengo la obligación de escoltarte hasta tu destino? -no, solo creí… -mas adelante puedes encontrar a unos caballeros que se dirigen a este lugar, ve ahí y… Kill de repente se doblegó cayendo de rodillas, llevó sus manos al estómago, estas de pronto se llenaron de sangre. -oye, estas herido- dijo Roxana acercándose a Kill tomándolo de los brazos.                                
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