-buenos días joven ¿Qué tipo de armas busca? Tenemos de todo- saludo el encargado de una tienda de herrería cuyo aspecto era humilde al igual que la choza en la que se encontraba su herrería, las puertas estaban echas de manera, teniendo solo una ventana, dentro de esta tienda se encontraba todo tipo de armas para la guerra, estas lucían filosas, daban la impresión de que fueron bien fundidos.
-busco lo mejor que tenga en esta tienda- respondió Kill quien miraba las armas fijamente.
Su aspecto había cambiado, ya no portaba aquella ropa echa trizas, sino ahora parecía realmente una persona común, su rostro reflejaba oscuridad, su mirada era fría y su comportamiento sorprendentemente era severo
- ¿Qué tipo de armas busca exactamente?
-una espada.
-bien, tenemos una gran variedad- dijo aquel señor de aspecto humilde buscando las espadas detrás del mostrador- ¿Qué le parece esta? - preguntó mostrándole a kill una espada de gran filo.
-no está nada mal, pero busco una espada que sea única, no algo que cualquiera pueda usar.
-entonces ¿Qué le parece esta? – el vendedor le mostró a Kill una espada mas larga.
-no me gusta.
- ¿Qué hay de esta? - volvió a preguntar mostrándole una espada esta vez mas corta.
-no me agrada.
El vendedor continúo enseñándole a Kill todo tipo de espadas que vendía, sin embargo, Kill siempre le encontraba “peros” a cualquiera una de ellas.
El vendedor ya cansado pregunto.
-joven, ¿en verdad sabe usted de arma?
-no, no lo sé, pero al ver esas no me gustaron ni un poco, lo dije antes, necesito algo poco común que le de personalidad a quien la porta- respondió calmado.
-entonces forjare una espada que sea para usted ¿le parece? Aunque esto le costará un poco mas caro.
-no importa lo que cueste- contestó Kill arrojando una bolsa de monedas de oro sobre la mesa.
¿es usted acaso hijo de un noble o trabaja para uno? Cuestionó el vendedor sorprendido
-se lo robe a uno.
- ¿Qué? ¿Y lo dices, así como si nada? - exclamo asustado.
-bueno, en realidad no fue nada.
-esta bien, entonces vuelve en quince días.
-cinco días
- ¿Qué?
-la quiero en cinco días.
-eso es imposi…
- me marcho, te veo en cinco días, si no tienes lista mi espada para ese entonces lo que te esperaría no seria nada bueno- dijo Kill amenazante, cruzando la puerta
El pobre hombre quien estaba tranquilo en la mañana había recibido una amenaza de la nada.
-quizá tenga algo que le guste por aquí- dijo dudoso
Estas palabras hicieron que Kill retrocediera.
- ¿algo como qué? - preguntó dudoso.
-deme un segundo, enseguida se lo traigo- contestó el vendedor quien no dejaba de sudar a causa del miedo.
Después de un breve tiempo este puso en la mesa una espada envuelta en un pedazo tela.
- ¿Qué es esto?
- ¿no lo sabe? Desenvuélvela y vera, la sombrosa espada que se encuentra envuelta en este viejo trozo de tela- dijo mientras le entregaba en las manos de Kill dicha espada.
Kill tomo un poco dudoso aquella espada y al quitarle la tela que lo cubría, se dejó ver una espada fenomenal que tenía en el mango una hermosa piedra dorada, la hoja parecía ser de doble filo, no era para nada pesada, en pocas palabras se trataba de una espada perfecta.
Al tomar aquella espada Kill se quedó callado admirándola.
-es perfecta ¿no es así? Aunque si es algo pesado, ese es uno de los problemas.
- ¿pesada? El hecho de que la sostenga entre mis manos como si fuese una ligera pluma solo puede significar una cosa, usted debe ser muy débil.
- ¿Qué? Pero si la mayoría quien la carga se quejan de lo pesada que es, hasta los mismos caballeros dorados se quejaban de este hecho.
-hablas de los caballeros estrella del imperio.
-exactamente.
- ¿Por qué razón la espada esta aquí?
- ¿es que acaso no lo sabes? Creí que lo sabias por la expresión de asombro que habías puesto.
-háblame claro.
-la espada que sostienes no es cualquier espada, se trata de la mismísima espada de Themis o espada de Killer.
- ¿Qué rayos es eso?
-permíteme contarte una historia muchacho, hace cientos de años, en este imperio de Nord existía una fuerza descomunal capaz de arrasar con cualquier país o hasta imperio enemigo, se trataban de los magos, existían dos especies, los magos oscuros y los magos blancos, aquellos magos oscuros, se les llamaba así porque siempre vestían de color n***o y solían salir más de noche, ellos se encargaban de todo tipo de magia curativa, por lo general su color de piel así como de ojos variaban debido a que su r**a era mesclada, eran fuertes en batallas y sus poderes curativos eran capaces de sanar cualquier herida mortal, por otro lado, existían los magos blancos a veces también eran llamados “los magos albinos” dichos nombres les fueron otorgados solo por su color de su tez que era tan blanca como la nieve, sus cejas al igual que el cabello era del mismo color que su piel, el color se sus ojos eran como dos gemas de color dorado, eran mas fuertes que los magos oscuros, manejaban la magia negra y todo tipo de hechizos, tanto como de ataque y defensa, no necesitaban dibujar un círculo mágico para realizar invocaciones como la otra especia, gracias a todos ellos se ganaron innumerables guerras, el imperio de Nord era el sobresaliente de los cuatro grandes, sin embargo este poder los cegó y quisieron tomar el reino por la fuerza, querían gobernar, así que el segundo emperador los ejecuto a todos mediante la piedra del mago que básicamente era el corazón de todos ellos, todos fueron eliminados, ahora solo queda esta espada, que fue creada por uno de los magos blancos mas fuertes, este se llamaba Killer, era ambicioso así que antes de morir inyecto su propio maná en esta espada, otros dicen que su mismo corazón esta incrustada en esta gema dorada, la razón de su doble filo de su hoja es el coraje que y ambición que tiene aun después de muerto.
-si eso es así y esta espada tiene mucha historia ¿Por qué anda aquí como si no fuera nada? - preguntó Kill quien aún no creía aquella historia sacada de un cuento de hadas.
-El emperador quien era sabio encontró esta espada en la torre donde se vivían los magos, era un arma poderosa que seria capaz de seguir ganando batallas a pesar de que ya no existirán los magos, ya que su filo se cree que es capaz de cortar una montaña en dos, así que decidió que el solado mas fuerte se le daría el titulo de caballero dorado y se le entregaría dicha espada, sin embargo al espada parecía consumir la vida de quien la portaba ya que se cree que la espada solo espera a uno de los descendientes de los magos blancos para terminar lo que el mago Killer dejó inconcluso, además de que esta era muy pesada por ser una artefacto con magia era mucho para los humanos así que decidieron deshacerse de ella ya que sin un descendiente que sea capaz de manejarla esta espada es obsoleta, por ello ah pasado de mano en mano durante generaciones.
-me estas diciendo que me entregas una espada obsoleta y maldita
-oh, no no no no, como cree que haría eso- contestó el vendedor apresuradamente.
-me gusta- dijo Kill mientras miraba la hoja filosa de la espada- mientras pueda cortar y matar me parece bien, que importa si esta maldita o no, además es ligera para mí, así que no habrá problema con eso.
-ya veo, así que solo era un rumor eso de que eran pesadas.
-tome todo el oro, solo deme una funda en la que pueda colocarla para que la cargue libremente.
-sí, enseguida- contestó el vendedor quien tomo la bolsa de oro y se dirigió a buscar una funda para la filosa espada.
Al entregarle esto a kill este colocó la espada dentro de ella.
-bien, eso es todo, volveré por mi espada en quince días, mientras me llevo esta.
-espere un momento joven
Kill de detuvo frente a la muerta sin mirar atrás.
- ¿ahora que sucede?
-una espada así de poderosa no sirve de nada si el que la maneja no está capacitado para eso.
- ¿Qué intentas decir?
-tal… tal vez sería conveniente que alguien le enseñe a usarla adecuadamente, si me permite un consejo, al sur de este imperio se encuentra uno de los caballeros dorados que renunció a su título hace cinco años, hoy en día vive en las colinas del Sur apartado del resto.
-bien, si se trata de una trampa o estafa yo mismo vendré y cortaré tu cuello con esta misma espada.
-le juro que no miento joven, solo que tenga cuidado al dirigirse allá, por esos rumbos merodean muchos bandidos que podrían atacarlo.
-no le temo a los bandidos, si llego a verlos, probaré el filo de mi espada- contesto kill alejándose de aquella herrería.
Kill era consciente de que no era lo suficientemente fuerte como para enfrentarse al mundo, pero dirigirse al Sur seria como volver a la boca del lobo ya que tendría que pasar por punto medio y eso implicaba pasar cerca del imperio de Nord, además de que la nostalgia de pasar por su antigua aldea lo reprimía, no quería pasar por ningún lugar que le recordara de donde vino, quería olvidar todo acerca de ese sucedo, no deseaba sentir su corazón acongojado de nuevo, bastante le costó ponerse de pie y salir adelante, temía sentir de nuevo esa vulnerabilidad que lo hacía ser una persona débil, después de todo aún no había sanado por completo.
(el sur eh, quizá debería de ir) pensaba al caminar sin algún rumbo.
(quizá debería deshacerme de esta vulnerabilidad de una vez, tirar aquellos recuerdos para que no vuelvan a afectarme, comprobare que tan fuerte soy después de ir aquel lugar, si quiero cumplir con mi objetivo debo dejar a un lado algo tan estúpido como los sentimientos, definitivamente iré hacia el Sur) pensaba manteniéndose firme.
Llegar al centro del imperio no sería algo difícil ya que kill aun conservaba suficientes modernas de oro que les robaba a los nobles de bajo rango cuando estos caminaban solos por los callejones en busca de diversión.
*******
-Allen.
Al escuchar su nombre Allen se detuvo girándose a mirar a la persona que lo llamaba
-no te veo a menudo ¿tratas de evitarme?
- ¿Por qué razón debería verlo a menudo?
-al parecer mi hijo aún sigue resentido por lo que le paso a su madre, ya es hora de que lo superes Allen, ya es hora de que dejes atrás el pasado-dijo emperador quien vestía de manera apropiada con una capa roja encima.
A Allen le molestaba que tocaran ese tema ya que se trataba de un tema delicado para él, apretando sus puños respondió:
- ¿acaso es algo que se pueda olvidar? Después de todo fue una gran injusticia, sino fuera por ese mal entendido mi madre ahora seguiría con vida.
-si, es cierto, fue una injusticia, pero ¿cómo iba a saber que lo que tenia era una enfermedad terminal y no un embarazo? De todos modos, se iba a morir tarde o temprano, no deberías lamentarte, tuvo una muerte rápida.
-lo que me extraña es que tú siendo su compañero de vida nunca se haya dado cuenta de lo que ella sufría desde ya años.
-es la misma pregunta que te hago Allen ¿Cómo es que tú siendo su hijo jamás te hayas dado cuenta? Además, pudiste salvarla, pero ella te crio como un niño débil, ahora eres fuerte gracias a eso, deberías estar agradecido conmigo en lugar de estar molesto.
-maldita basura….
-di lo que quieras hijo mío, en el fondo sabes que tengo razón
Allen se acercó furioso al emperador, dispuesto a darle una golpiza, pero uno de los caballeros que acompañaba al emperador se interpuso.
-el mas sereno e inteligente de mis hijos perdiendo la cabeza por hablar así de su difunta madre- decía el emperador tratando de burlarse de Allen
- ¿te crees muy valiente estando detrás de una de tus marionetas?
-Allen sigue desafiándome y quién pagará los platos rotos será Emily.
-no te atrevas a usarla como escudo, si lo haces no me importa que seas el emperador, yo mismo te decapitaré si tratas de arrebatarme la única voluntad de mi madre.
-si quieres cumplir con aquella promesa que le hiciste a tu madre ya sabes lo que tienes que hacer si no permaneces quieto me veré obligado a casar a Emily con un rey de Precia para establecer conexiones, el rey es un tipo mayor y sabio así que sabrá cuidar bien de tu hermana.