KAYLINE Esa noche el aire estaba tan fresco que casi me arrepiento de no haberme puesto un abrigo más grueso. Traía mi chaqueta de cuero negra, pero el frío me atravesaba igual. Por suerte llevaba jeans y un top n***o bien ajustado. Dudé un buen rato en ponerme vestido o falda, pero nah... Me crucé de brazos para intentar calentarme, pero fue inútil. Miré a mi alrededor; John debía estar por llegar. Después de hablar con mi mamá, había decidido salir con él. ¡Qué más daba que fuera un hombre lobo! Cada quien tiene sus defectos, ¿no? El suyo era volverse lobo con la luna llena. Solté una risita al pensarlo. ¿A quién trato de engañar? Me gusta, y punto. Desde que lo conocí, es como si algo hubiera cambiado en mí. Antes era la clásica chica dura, siempre con la guardia alta. Pero con John.

