Elizabeth al bajar del Aero taxi, rápidamente corre y golpea a Genesis en la cara.
— ¡MALDITO! — grita elizabeth después de golpear al capitán.
Genesis, esperando ya ese tipo de reacción, se toca la cara, justo en el área donde Elizabeth lo golpeo, y con una burla bastante simple, esté da su opinión sobre ese insignificante puñetazo.
— Woooow. El golpe en la cara ya me lo esperaba, pero, no pensé que una mujer tan sexy, supiera pegar tan bien. — dice Genesis de forma sarcástica antes de abofetear a Elizabeth. — pero, aun así, debes entender, que, si vas a atacar a alguien, siempre debes hacerlo con intenciones de matar.
Sara, corre para defender a su hermana, pero, rápidamente un robot de combate le apunta con su arma, advirtiéndole de no cometer una locura.
— NO SE ACERQUEN.
Sara se detiene para evitar ser considerada una amenaza y lentamente se acerca a Elizabeth y el capitán Genesis.
— Sara, no hagas nada… — dice Elizabeth.
— ¿Quién es este hijo de perra? — pregunta Sara.
— Soy el capitán de seguridad de Cyberwor, es un gusto, señorita Sara. — dice Genesis con una depreciable sonrisa.
— La perra de Nicola. — responde Elizabeth molesta.
— Di lo que quieras Croff, tú eres la que buscas los problemas, no yo. — dice Genesis al tomar su pistola.
— ¿Qué hacen en nuestro hogar? — pregunta Sara.
— Buena pregunta niña, ya que tu hermana mayor, evito que nuestro amigo, te diera un castigo, Nicola, me envió para darles una advertencia. — responde Genesis.
— ¿destruir a todos nuestros androides que trabajaban como empleados? — responde Elizabeth.
— Eso solo es un bono extra. — dice Genesis al tomar el prototipo del ojo rojo, de su bolsillo.
Elizabeth al ver su más grande trabajo sin terminar, siendo manipulado como si fuera un simple juguete, ella reacciona y trata de tomarlo.
— Ese ese mi ojo — dice elizabeth al estirar su mano.
— Así es, literalmente tiene el tamaño de un ojo, nada mal, señorita elizabeth. — responde Genesis al apartar el prototipo.
— ¿Cómo entraste a mi…
— ¿laboratorio? Ja, fue fácil, usamos un taladro térmico y derretimos tus insignificantes puertas blindadas. — dice Genesis orgulloso.
— ¿para qué quieren el ojo? aún no está terminado — dice Elizabeth.
— Me lo llevaré a las instalaciones, Nicola quiere que tú, trabajes allá, donde podremos supervisarte.
— no… no seguiré haciendo esto, no soy su perra, no seguirán manipulándome. — dice elizabeth furiosa.
— Ah… ok.
Genesis presiona la pantalla de su pulsera inteligente y de inmediato, Sara cae al suelo, debido a un paro cardiaco, Elizabeth se abalanza para tomar a su hermana en brazos y así intentar ayudarla.
— ¡Sara! ¿Qué le hiciste? — replica Elizabeth enojada y preocupada.
— Activé el bio liquido tecnológico, en estos momentos, paralice su corazón. — dice Genesis.
— ¡Reviértelo, por favor! — suplica Elizabeth.
— Jaja, eres increíble elizabeth, me encanta cuando nos retas y después nos suplicas, mañana, ve al trabajó, allí te esperara un equipo de científicos capacitados y un gigantesco laboratorio con todo tipo de juguetes, Nicola quiere el 50% del ojo rojo, para así, comenzar con las pruebas de campo, sin más, que tengas una feliz noche. — dice Genesis al apagar el VENENO, permitiendo que el corazón de sara, volviera a latir.
Genesis al igual que sus peligrosos robots de combate, se marchan de la propiedad, al puro estilo de la mafia, en sus imponentes helicópteros tácticos, dejando a Elizabeth, con su hermana inconsciente.
Las cosas, se habían complicado para elizabeth, cada vez que ella quería liberarse de sus captores, más la acorralaban dejándola sin opciones y mientras que en la mansión se sufrió un ataque, al otro extremo de la ciudad, en una de las bodegas de AMASING, un robot dañado y armado, da inicio a un letal caos.
Humanos, muertos, robots, destruidos, C4 se había convertido en el primer robot de una compañía de entregas, en cometer más de 16 asesinatos, todos de humanos inocentes y después de matar a esas pobres personas, C4 decide acatar su orden de suicidarse, pero antes, una pequeña parte de él, quería darle las gracias a una humana.
— Gracias, por ser mi a amiga. — dice c4 al tocar uno de los paquetes que habían en las bodegas.
Después de eso, todo se volvió confuso y C4 se destruyó a sí mismo, al dispararse justamente en la cabeza, como si un humano, se suicidara de una manera brutal, dejándole al mundo un claro mensaje de que las máquinas, al fin serán iguales que los humanos, llegando al punto, de que notros, seriamos asesinos.
La noticia se difundió como el aire alrededor del mundo, con solo título.
“robot genocida” algo increíblemente difícil de entender, pero, no importaba, ya que ese robot C4 o al menos su cuerpo, desapareció y nadie sabía en donde estaba, dejando al mundo, en solo rumores sobre ese atentado a la compañía de entregas, las noticias no difundieron las imágenes de los asesinatos cometidos por el robot ya que no querían hacer que las personas, comenzaran a dudar de sus propias maquinas, una opción sabia.
De regreso a la mansión, elizabeth, carga a su hermana hacia su laboratorio para asegurarse de que ella estuviera realmente bien, pero al llegar, todas sus cosas, toda su tecnología, habían sido destruidas, un golpe más para la moral y el espíritu de esa científica.
— Oh no…
Sara se despierta en los hombros de su hermana, y confundida, esta le pregunta.
— Hermana, ¿Qué paso? — dice sara al bajarse de la espalda de elizabeth.
— Me legra que estés bien Sara, estaba preocupada. — dice Elizabeth con lágrimas en sus ojos.
— ¿estás bien? — responde Sara preocupada.
— No lo sé, mi laboratorio, la mansión, el ojo rojo, parece, que Nicola reclama todo de mí, no sé, no sé Si estoy bien. — dice Elizabeth al sentarse en el suelo.
— Ok…
Sara sabía que, aunque tratara de consolar a su hermana, no podía cambiar nada, ella era constantemente humillada y necesitaba ayuda, y como su lema favorito era, empezar desde cero, ella, rápidamente toma una escoba y comienza limpiar todo el desastre, confundiendo a la quebrantada Elizabeth croff.
— ¿Qué haces Sara? — dice elizabeth.
— Estoy limpiando, mañana tienes mucho que hacer y yo te ayudaré. — responde Sara mientras barre los cristales desparramados.
— Pero… no entiendes, no podemos con estos tipo, Nicola y Genesis, son muy peligrosos.
— Si, ya lo noté, pero, Papá, jamás permitiría, que fueras usada, eres más lista que eso, así que, tienes dos opciones, tomar una escoba y ayudarme a limpiar o contarme todo, ¿Qué eliges? — dice Sara.
Elizabeth rápidamente se seca las lágrimas y con una respuesta simple, esta se levanta del suelo.
— Escojo ambas… gracias por las palabras hermana.
Elizabeth y sara, no iban a dejar que fueran usadas, humilladas y maltratadas, este era el origen de la era Croff, dando inicio a una guerra de tres personas, contra toda una compañía armamentista, y aunque elizabeth y sara estaban solas, en realidad no lo estaban ya que un tercero estaba a punto de unírseles, un androide, el más humano androide jamás visto, dando origen a la historia, de cómo las conocí a ellas, a las humanas a las que juré siempre proteger.