–Oh. Escuché que Warren musitó, me acerqué y me dí cuenta que tenía un joyero de madera en sus manos, se veía antigüo, me miró y luego volvió a ver al joyero, siempre hacía ese gesto de pensar si debía decir o no las cosas. –¿Qué es? –le pregunté. Sabía que quería contar algo sobre Amanda y algo lo detenía, yo hacía la pregunta y él comenzaba a hablar sobre lo que quería contar, estaba bien, habían sido pareja desde la universidad, iba a tener que contar muchas cosas de ella porque había sido parte de su vida. –El joyero es de su madre –mencionó –. Se lo dió el día que le propuse matrimonio, dijo que necesitaba un lugar donde guardar sus… tesoros –sonrió triste –. Era desconfiada y seguramente por eso lo guardó aquí –señaló en una de las gavetas de su guardarropa, lo abrió y ahí hab

