NARRA CAMILA —Todo está bien contigo, y el bebé también va genial. Sentí que el alma me volvía al cuerpo. Desde que supe del embarazo, no dejaba de darle vueltas a lo mismo: todas las veces que Adrián se había metido con otras. Me tenía en un estado de alerta constante por las ETS. —¿Y para cuándo más o menos nace?— pregunté, con la voz un poco más tranquila. —Si no me equivoco, dijiste que tu última regla fue el 1 de marzo, ¿verdad? Asentí sin decir nada. —Entonces, pinta para el 14 de diciembre. Un baby navideño. No pude evitar sonreír. Qué alivio haber caído con la doctora Mora desde el primer intento. No hizo preguntas incómodas sobre el papá y, encima, parecía de esas personas que disfrutan lo que hacen. Profesional y cálida. —Como no me apure, mis amigos van a querer envolver

