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3163 Palabras
42 Sandra pasó por un lado de la batería de Esteban y se dirigió hacia la parte delantera de la tarima, desprendió el micrófono de su base, esperó a que los aplausos terminaran, y cuando sintió que estaba lista, volteó a mirar a Mónica, aprovechó la poca luz que había y con su mano le hizo la señal que la pianista estaba esperando. La novia de Esteban posó las manos sobre las teclas produciendo las primeras notas, lo que inmediatamente dio paso a un spot azul que se encendió sobre su cabeza. Segundos después entraron los violines de Melissa y Andrea con su correspondiente spot de luz verde que iluminó sus posiciones. Sandra, con una enorme sonrisa, y con la suficiente confianza como si llevara toda su vida haciendo presentaciones ante quince mil personas, entonó las primeras notas de "Mc Arthur ¨Park", el reconocido éxito de Donna Summer. Al principio caminó lentamente por la parte frontal del escenario, dejando que sus pasos y sus movimientos, de alguna manera, reflejaran los sonidos que sus compañeros, situados detrás de ella, estaban produciendo. Segundos después entraron los demás instrumentos, y a igual de como lo había hecho en la audición, empezó a brindarle al público de Medellín una demostración impecable de baile y canto que los puso a todos a saltar, baila, y aplaudir. Por su parte, Mónica se divertía como nunca lo había hecho y repartía su atención entre los movimientos de la cantante, su novio en la batería, y su desempeño en el teclado. No paraba de sonreír y aprovechaba los momentos en que Esteban volteaba a mirarla para mandarle besos. Sintió que era una buena premonición de lo que se venía más tarde con su presentación. Patricia, por su lado, ubicada en la parte trasera del escenario y parada sobre una tarima dispuesta para los músicos en los instrumentos de metal, se había dejado contagiar por la energía que irradiaba la oji verde y sentía que con su instrumento estaba haciendo la mejor presentación de su vida. Pensaba que Carlos, el ingeniero de sonido, había hecho un trabajo inigualable, no solamente con la amplificación, sino también con el diseño de luces, las cuales habían sido dispuestas a manera de tener una luz por cada músico, y esta se prendía exactamente en los momentos en que el músico hacía uso de su instrumento y se apagaba justo en el momento en que no lo estaba utilizando. Pensó que iba a tener que hablar con él para que le contara cómo era posible manejarlas con tanta precisión. Después de algunos minutos, Sandra terminó su impecable presentación tendida en el piso del escenario y tuvieron que pasar varios minutos antes de que los vivas, los chiflidos y los aplausos cesaran. Andrés, que no había hecho parte del grupo para esa canción, pero que no se había perdido ni un solo segundo de la presentación de su nueva amiga, sintió que se encontraba en problemas. Su mirada había fluctuado entre la preciosa rubia en el trombón y la fascinante oji verde en la voz principal. Sandra, aparte de ser una niña bastante simpática y bonita, demostraba una vez más ser poseedora de un talento extraordinario. Incluso llegó a sentir cierto arrepentimiento al acordarse de que no había votado por ella en la audición. Llevaba varios meses detrás de Patricia, y aunque últimamente la rubia se había mostrado mucho más accesible, e incluso había dado algunas señales de querer cuadrarse con él, cuando llegaba el momento de concretar las cosas, todo se había desbaratado por la supuesta indecisión de ella. En la otra mano estaba esta nueva niña, que aunque apenas la empezaba a conocer, desde el primer momento había dado muestras de querer acercarse a él, o por lo menos esa era la impresión que le había dejado. Le había dicho que quería decirle algo después del concierto, y se lo había dicho acompañada de una enorme sonrisa. ¿Y qué pasaba con el rumor acerca del comportamiento de ella y Adriana en el baño del estudio? ¿Era solo un chisme de mujeres celosas o tenía algo más de cierto? Y a parte de todo, Patricia, aparentemente, también le había mandado un mensaje durante su presentación de "Lotta love", ¿o solamente se lo estaba imaginando? Le hubiera gustado tener el tiempo de consultarle a su amigo Esteban, pero en pleno concierto, y con el baterista programado para tocar en la mayoría de las canciones de esa velada, era algo que por ahora se hacía casi que imposible. Iba a tener que esperar hasta el final de la presentación a ver qué sucedía, y lo que sí sabía a ciencia cierta era que no quería llegar a embarrarla con ninguna de esas dos niñas; las dos eran divinas, y aunque Patricia le había sacado el genio esa mañana temprano, a la hora de la verdad era una persona que valía la pena…, siempre y cuando no le siguiera dando las largas. Después de una tanda de canciones con mucha fuerza y energía como "Y.M.C.A" de Village People, "Do you think I’m sexy" de Rod Stewart, "I was made for loving you" de Kiss, "Rasputin" de Boney M, y "Don’t bring me down"de Electric Light Orchestra, el concierto continuó con Esteban en la voz principal interpretando una de sus canciones favoritas, "Laughter in the Rain" de Neil Sekada. Con el acompañamiento de Mónica en el piano, y teniendo a Andrés y Patricia en los coros, a Juan Carlos en el saxofón y a algunos compañeros más en el resto de los instrumentos, vio cómo la plaza entera se iluminaba con las llamas que producían los encendedores de cigarrillos que una buena parte de los asistentes sostenían con sus brazos estirados hacia arriba. Era lo que usualmente se hacía cuando se presentaban las canciones lentas o románticas. En medio de esa espectacular decoración, no dudó en acercarse hasta donde se encontraba su novia, usó su codo derecho para recostarse en los teclados, la miró fijamente a los ojos y entonó la parte que decía: –Ooooh, I feel laughter in the rain, walking hand in hand with the one I love – que traducía: "Ooooh, siento risa en la lluvia, caminando cogidos de la mano con la persona que amo". La mirada tierna y profunda, pero al mismo tiempo alegre de su novia, lo llevaron a sentirse en el paraíso. Y en un instante en el que no tenía que pronunciar palabra alguna, y dejando que los instrumentos hicieran su trabajo, se inclinó hacía su Monina y le dio un pico en los labios, acto que provocó la euforia de los quince mil asistentes a la plaza de La Macarena. Regresó hacia la parte delantera de la tarima, le sonrió al público y caminó hacia su derecha hasta encontrarse al lado de sus amigos en los coros; le estrechó la mano a Andrés a la manera que lo hacían los jóvenes cuando se saludan, posó su mano por un par de segundos sobre el hombro de Patricia, le sonrió y volvió sobre sus pasos para situarse de nuevo detrás de la base del micrófono principal. Al concluir su presentación las llamas de los encendedores dieron paso a los vivas y los aplausos de la multitud. Levantó el brazo a manera de saludo, solo esperó diez segundos y en medio de la penumbra que invadió la tarima, caminó hasta el puesto de Mónica, la abrazó y la besó. –¡Divino, nene! ¿Sabías que cuando tocaste esa canción en mi casa fue que me empezaste a gustar en serio? – ¿Si?, dato interesante, Monina, es una de mis favoritas. –Y tú la haces sonar mejor de lo que es. –Gracias, pero ahora concéntrate que ya casi te toca a ti. –Yo sé, ya estoy empezando a sentir mariposas en el estómago. –Tranquila, vas a lucirte tal y como lo hiciste en Cali… –dijo Esteban, y continuó su camino hacia la escalerilla que conducía al camerino. –Como complicado el asunto con Esteban… –le dijo Sandra a Adriana mientras saboreaban sendos pedazos de pizza y escuchaban la voz de Juan Carlos entonando las notas de "Born to be alive" de Patrick Hernández. – ¿Por qué lo dices? – ¿Te parece poca cosa la demostración de amor eterno que le hizo a Moni delante de todo el público? –Es parte del show…, se supone que tenemos que hacer cosas que llamen la atención..., salirnos de la rutina. –Yo no estaría tan segura… –No sé…, no me voy a preocupar por eso…, no hay que forzarlo. –De pronto tienes razón, a la larga debemos dejar que las cosas fluyan –dijo Sandra. –Y hablando de fluidez, ¿qué tan fluido va tu asunto con Andrés? –Por buen camino…, creo… Aunque no se quiso perder a Patricia cuando cantó. –Sí lo vi chismoseando desde la parte de atrás del escenario. –Para mí que ella le estaba dedicando esa canción. –Puede ser… –De pronto se está arrepintiendo de no haberle hecho mucho caso –dijo Sandra. –O está viendo una amenaza… –También puede ser… –Como ya está viendo una posible rival, entonces decidió ponerse las pilas. –Que haga lo que quiera, total apenas que se acabe esto yo me lo llevo para algún lado. –Igual yo creo que con el show que hiciste ganaste puntos con él, si lo de la audición fue muy bueno, esto fue diez veces mejor –dijo Adriana. –Gracias, Adri, es que las multitudes me atraen y termino mejorando mi acto –dijo Sandra mientras se paraba frente al espejo y se acomodaba un arete. –Bonita tu pinta –dijo Adriana refiriéndose al vestido blanco estilo hippie de su amiga, el cual le llegaba hasta arriba de la rodilla y que acompañaba con una bandana del mismo color. –Más bonita la tuya, te queda divina esa blusa con esa falda. –Es lo único blanco que tenía, ¿pero no está como muy corta la falda? –preguntó Adriana mirándose al espejo. –No, no creo, además te hace lucir las piernas. – ¿Y Mónica y Patricia qué se irán a poner? –Quién sabe…, pero toca que se vayan cambiando, la idea es salir todas de blanco para "Souvenirs" –dijo Sandra mientras se cepillaba el pelo. –Ojalá que a Patricia no le dé por ponerse falda, si no los mata a todos con esas piernotas que tiene. –Que se ponga lo que quiera, total cada una tiene sus armas… –dijo Sandra sonriendo. Adriana la quedó mirando con una pequeña sonrisa. –Parece que fueras para una guerra… –Es que esto de que me llame la atención un hombre me está como afectando, y se me hace bastante interesante mirar a ver qué pasa… Camilo, el sobrino del empresario, había estado revoloteando por toda la plaza tratando de colaborar con todos los detalles que tenían que ver con la realización del concierto. Llevaba pocos días trabajando como asistente de Rodolfo y hasta el momento lo veía como algo bastante emocionante y divertido. Se había graduado de bachiller pocos meses atrás, y a sus diez y ocho años pensaba que era más interesante trabajar en el mundo del "show business", ganando dinero y conociendo gente interesante, a estar metido todo el día en un salón de clases de alguna universidad bogotana. En el momento en que Mónica salió a interpretar "I will survive" de Gloria Gaynor, la misma canción que había cantado en su único turno como vocalista durante la presentación en Cali, el joven asistente se encontraba en el espacio que solían dejar entre el escenario y el público de primera fila, y que estaba reservado para el personal de seguridad y la gente de la prensa. Desde ese sector de la plaza tenía una vista perfecta de todo lo que ocurría en la tarima, pero especialmente de los movimientos de los cantantes, que por obvias razones eran los que siempre estaban en la parte delantera del escenario. Se divertía observando las reacciones del público, la manera como aplaudían, gritaban, chiflaban y bailaban. Le fascinaba ver la expresión en las caras de las mujeres cuando reaccionaban a algún gesto o movimiento especial por parte de alguno de los cantantes. También se divertía mirando las cámaras y lentes de última tecnología que utilizaban los fotógrafos para hacer su trabajo. Sin embargo, en ese momento su atención se centró en la niña de ojos azules y cabello castaño que, con micrófono en mano, se paseaba de un lado a otro de la parte frontal del escenario. Se trataba de un conjunto inigualable: no solamente por la belleza y la expresión de su rostro, sino también por la gracia de su figura y la perfección de su voz. ¿Sería esta la niña a la que su tío se había referido como la Miss Universo el día en que le había estado hablando sobre algunos de los integrantes del grupo? Posiblemente lo era, pero si no, en todo caso para él, esta niñita tan perfecta era toda una Miss Universo. Irradiaba frescura e inocencia, a pesar de que su presentación iba acompañada de las cualidades que generalmente se ven en artistas con muchos años de recorrido. No tenía la expresión corporal o la agilidad de los movimientos que le había visto a la linda niña de los hermosos ojos verdes que había cantado un poco más temprano, pero su belleza era superior, y lo que irradiaba a través de ella era casi que mágico. Sus ojos no se perdieron ni un solo segundo de la presentación, y cuando esta terminó, lo único que tenía en su mente era poder acercarse a conocerla. Y justamente cuando había decidido desplazarse hacia la parte de atrás del escenario, el grupo empezó a tocar una de las canciones del género disco que más le llamaban la atención. Se trataba de "Come to me" de France Joli. Quedó casi que hipnotizado con el despliegue de talento y energía que estaba observando por parte de la cantante de cabello cobrizo, quien también con una belleza impresionante, aunque inferior a la de la niña anterior, estaba enloqueciendo al público que colmaba las instalaciones de la plaza. La canción daba para que la gente se expresara, y la energía que bajaba del escenario inundando las tribunas y contagiando a todo el público, de igual manera regresaba a la tarima para recargar de fuerza y dinamismo a los músicos de Los Cuarenta que acompañaban a la atractiva cantante. Y hasta Adriana, a pesar del cansancio acumulado, llegaba esa energía invasora, la cual le subía la adrenalina y la llevaba a dar lo mejor que tenía, a sentir que no había nada que pudiera superar lo que estaba haciendo. La emoción que reflejaba el público al oírla cantar era su mayor alegría, y a su temprana edad, se daba cuenta de que su vida tenía que estar dirigida hacia un futuro en el que pudiera seguir estando en los escenarios, bien fuera con este grupo o con otro, en Colombia o en cualquier parte del mundo, eso lo tenía muy claro. Y ese pensamiento fue el que la llevó a dar su mejor presentación en los dos años que llevaba con Los Cuarenta. No paró de caminar y saltar alrededor de la tarima, de bailar, de sonreírle al público, a las cámaras, a sus compañeros, de sentarse, de pararse, y aunque tuvo muchas ganas de ir hasta la batería de Esteban y mandarle un beso o inclusive de dárselo en los labios, se acordó de sus advertencias y pensó que lo mejor era llevar las cosas con calma. No quería provocarlo, y si volvía a hacer lo mismo que había hecho en Cali, sabía que definitivamente lo perdería. Cuando la atractiva niña de pelo cobrizo terminó su presentación, Camilo se desplazó rápidamente hacia la parte trasera o "back stage", como le llamaban los gringos, con el propósito de felicitar a la cantante de los ojos claros que se había presentado unos minutos antes. Al entrar al camerino se encontró con varios de los jóvenes músicos, quienes descansaban o estaban parados junto a la mesa de pasabocas y bebidas. Miró a su alrededor pero no la vio por ningún lado. Se acercó hasta la mesa y se sirvió un vaso de gaseosa. Pensó que le debía preguntar a alguien por ella pero no sabía a quién. Su tío únicamente le había presentado al director del grupo y a su novia, los demás eran prácticamente desconocidos. En ese momento llegó a su lado una niña de gafas, pelo rubio y corto. Ella le sonrió y dijo: –Qué bueno que hayan traído más comida. Camilo sonrió y mientras saboreaba una galleta dijo: –Entiendo que ustedes no habían comido casi nada desde anoche… –Correcto, estuvimos mucho tiempo en el trancón y algunos compañeros que fueron hasta una tienda cercana solo pudieron conseguir unos pocos panes y unos paquetes de papas. –Bueno, por lo menos aquí si hay buen surtido… –Por lo menos, porque todos veníamos graves. –Mucho gusto, Camilo Posada –dijo Camilo mientras le extendía la mano. –Mucho gusto, Melissa Rack –dijo ella sonriendo mientras le apretaba la mano. –Soy el sobrino de Rodolfo, el empresario. – ¿Y qué haces por aquí? –Empecé a trabajar con él hace pocos días, le estoy colaborando en la organización del concierto. – ¡Qué bueno! –Sí, me gusta, parece un medio bastante interesante. –Sí, es bastante interesante –dijo Melissa. –Melissa, ¿tú sabes quién es la niña que cantó "I will survive"? –Mónica Márquez, ella es nueva en el grupo, ¿por qué? – ¿Nueva? –Sí, ella lleva apenas como dos semanas con nosotros, entró a reemplazar a un muchacho que salió. –Pues déjame decirte que es bastante talentosa… y muy bonita… – ¿Te gustó? –Parece ser una niña muy completa. –Sí, todos quedaron fascinados con ella cuando hizo la audición para entrar al grupo. –Me gustaría conocerla –dijo Camilo mirando a su alrededor. –Ahora mismo creo que va a cantar nuevamente, además te cuento que su novio es el baterista principal del grupo. –Bueno…, pero todos somos libres hasta que nos casamos. –Tienes razón, y la verdad es que estamos un poco jóvenes para estar pensando en matrimonios. –Si me dices que ya va a volver a cantar, no me la quiero perder. –Sí, ella viene después de esta que están tocando. Se escuchaba "Copacabana" de Barry Manilow en la voz de Sergio. –Entonces te dejo, me voy a primera fila, no me la quiero perder –y arrancó rápidamente sin esperar a que Melissa tuviese la oportunidad de decir algo más.
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