Los minutos pasaban y el seguía moviendo, su aparatito, no me decía nada, hasta que un sonido, me hizo sonreír. —Juli, este es el corazón de tu bebé, felicidades estas embarazada, tienes ocho semanas, lo que equivale a dos meses, están en el primer trimestre, limpiarte por favor, te espero en mi escritorio. Lo veo marcharse con su enorme bata blanca, era un hombre bastante guapo, cualquiera se enamoraría de él, aunque ni siquiera sabía si tenía esposa e hijo, tampoco preguntaría, eso podría mal interpretarse y no quiero problemas con Edder. —Felicidades hija, todo saldrá bien. Mi madre me abraza con mucha fuerza, para luego ayudarme a levantar de la camilla, ambas caminamos hacia el escritorio del médico. —Bueno, la cosa es fácil Julianny, tienes que empezar a beber vitaminas, hierro,

