Los doctores no me daban información sobre la salud de mi pequeña, puesto que hace dos días me habían dicho que estaba bastante mejor, si seguía mejorando la iban a dar de alta hoy, así que aquí me encontraba esperando con ansias a mi pequeña, tenía trece días hospitalizada. Camino por toda la clínica, buscando al pediatra pero no lo consigo, el área neonatal, estaba un poco revuelta, los médicos corrían de un lado para otro, así que para no estorbar, me siento en la sala de esperas, la verdad era que no me encontraba del todo bien, estaba nerviosa, tenía una sensación incrustada en la boca de mi estómago, un mal sabor, mis manos temblaban, no sé qué era lo que me pasaba tenía dos horas esperando, pero nadie decía nada. Edder llegó a mi lado, pasada las tres de la tarde cuando, por fin p

