Llegamos a casa de mis padres, y Edder enseguida se iba con mi padre, les gustaba pasar tiempo junto, camino hacia la cocina, junto a mi madre. —Mama, ¿que pasa? —Pregunto notando la un poco triste. —Hija, quería hablar contigo algunas cosas, pero este no es el momento—Dice intentando sonreír. —Mama, sabes que puedes confiar en mí, quería decirte que vengo del médico, será madre de dos hermosas niñas—Digo aplaudiendo eufórica. —Felicidades hija, te mereces lo mejor, aunque hubiera preferido que esperaras un poco, y disfrutaras del mundo, pero bueno, ya las pequeñas están aquí, felicidades mi amor, serás muy buena madre, ¿como te va en tu vida de casada? —Madre, las cosas pasaron así, ya no podemos lamentarnos, lo cierto es que me va muy bien, me aburro muchísimo, Edder no me deja ni s

