Me despierto porque siento algo mojado en mis piernas, no puedo creer que después de vieja, me hice pipí en los pantalones, cuando me levanto veo que por mis largas piernas corre sangre, mis pies están mojados, entro en un ataque de pánico, corro de un lado, para otro sin saber que hacer, estaba muy asustada, pero me pongo peor cuando un dolor invade mi vientre, que comienzo a gritar. —¡MAMA! ¡PAPA! —Pero no recibo respuesta, así que como puedo, salgo de mi habitación, al llegar al pie de la escalera, volteo hacia atrás, el piso estaba lleno de sangre, comienzo a marearme, así que me agarro fuerte del barandal, levanto la mirada y allí está el, con una gran sonrisa que se borra automáticamente, me mira y busca algo, hasta que consigue las manchas de sangre en mis piernas, comienza a falta

