Cuando el resultado da positivo, siento como si un volcán hiciera erupción en mi cabeza, comienzo a llorar desconsoladamente, no es como si no lo quisiera, es una emoción que no se definir con exactitud, pero sientes una felicidad increíble y luego te da terror, por lo nuevo que vendrá, ninguna madre nace aprendida, ni tampoco se compra un manual para saber cómo criar a los bebés, no se en que momento entro Edder en el baño, pero cuando me doy cuenta esta hablándome, su cara era de miedo. —Cariño ¿que pasa? ¿Te sientes mal? Te dije que iríamos al medico, ¿porque estás llorando? —Dice tomándome de las manos, pero de repente se da cuenta de lo que tengo guardado en mi manos y me lo quita, al ver de que se trata, abre sus ojos como platos, su cara se torna pálida y sería, lo sabía, se enojar

