Unas horas antes del baile, Bethany se observó en el espejo de cuerpo completo colocado en su habitación, llevaba puesto el vestido que no logro utilizar tantos años atrás, el resto de sus accesorios eran negros, unos sencillos aretes en forma de dalia negra, un collar de perlas oscuras, y sus zapatos de tacones del mismo color.
Su hermano cumplió con la promesa de llevarla a la estética, donde la maquillaron, recibió una manicura, una pedicura, y arreglaron su cabello, lo rizaron en unas hermosas ondas naturales y lo dejaron suelto, casi nunca lo llevaba así, por lo que fue un bienvenido cambio.
Se cercioró que todo estuviera en su lugar, pero no podía evitar sentirse como… Una estúpida adolescente, que temblaba sin control y no dejaba de mirar su reflejo, porque estaba nerviosa, toda su piel se erizaba debido a la emoción, su cabeza parecía estar embotada, su corazón latía desbocado en su pecho, y sudaba sin parar, una reacción desagradable que arruinaba su look.
Las emociones que la atravesaban no se debían solo por la cita con Asher, también por las habladurías del pueblo, sus antiguos compañeros de clases los verían llegar juntos, además con los últimos rumores que recorrían toda la ciudad, se sentía cohibida hacer una gran aparición frente a tanto público.
—No estás teniendo dudas, ¿cierto? — hablo Callaghan, acaba de llegar, se encontraba apoyado del marco de la puerta de la habitación de la chica, con los brazos cruzados sobre la parte baja de su pecho, enarcaba las cejas en un gesto de preocupada curiosidad.
—Es lo que no quiero hacer una escena el día de hoy. — admitió Betty, apartando la mirada de él, para colocarla en la punta de los zapatos que sobresalían de su brillante vestido.
—¿Por qué lo harías? — siguió indagando con calma.
—Por todas las habladurías del pueblo. — fue sincera con él, y dijo exactamente lo que tenía en su mente. — sé lo que dicen sobre mí y no es agradable. — se encogió de hombros sintiéndose derrotada, podía enfrentarse a cualquier criminal, de hecho, lo consideraba más fácil, pero era muy distinto encontrarse bajo las miradas escrutadoras y juzgonas de toda una multitud.
—Estás sobreactuando Betty. — la regaño Callaghan, subió la mirada golpe, en dirección a él, porque le pareció que su comentario era uno de mal gusto. — no te molestes conmigo por decirte la verdad. — dijo con altanería. — solamente estás nerviosa porque iras con Asher Foster, y es entendible, de verdad que lo es, pero es solo una cita, no tienes que hacer un gran revuelo al respecto, simplemente disfruta del momento, no es como si volvieran a ser una pareja.
Él se dio medio vuelta y la dejo allí, cabreada, confundida y con ganas de salir corriendo, se retiró del espejo y se dejó caer sobre su cama, suspiro llena de frustración, aunque no le gustara su hermano tenía algo de razón.
Estaba haciendo un revuelo por algo muy pequeño, era una cita, nada más, ¿Cuántas citas no había tenido en su vida? ¡Cientos!
A pesar de que solo tuvo dos novios oficiales, se encontró con algunos otros hombres en el transcurso de su vida, en especial en su primer año durante la universidad, y luego de su ruptura con Matt, en ninguna había reaccionado de la forma en la que lo hacia en este día en particular.
Golpeo la cama con su pie, porque le fastidio que el punto de Callaghan tuviera solides, los revuelos de su estomago estaban relacionados nada mas y nada menos que a Asher Foster, luego de tantos años, seguía actuando como una pequeña tonta alrededor de él, porque al verlo un sinfín recuerdos se amontonaban en su cabeza, causando estragos en cada parte de su cuerpo.
Justo en ese segundo, viajo al pasado, a la primera vez que estuvieron juntos, sucedió un mes después de que el le pidiera que fueran novios, estiro los brazos por su cama, fue allí mismo, el había trepado hasta su ventana, gracias a una escalera de emergencia que se encontraba al lado de la misma, desde que tenía diez años, el pelirrojo realizaba esa hazaña, por lo que no le pareció extraño cuando lo observo fuera del cristal.
Ella le dio paso a su dormitorio, él se introdujo con destreza, pero le pidió algo de alcohol, una astilla se había encarnado en su perfecta piel, ella la inspecciono con suma preocupación, le dijo que no podría seguir subiendo por allí, para luego llevarlo hasta la silla frente a su escritorio, allí se encargó de sacar el trocito de madera y de desinfectarlo, Asher alego que la besaría para agradecerle, y una cosa llevo a la otra.
La Betty del futuro se rio de su yo del pasado, tenía quince años al momento en que sucedió, por supuesto que se dejó engatusar, sin mencionar que estaba enamorada, agradecía que sus Padres no se encontraban en casa, al momento de regresar, lo que tenía que pasar ya había pasado, no se podía deshacer.
El sonido de un clic ligero la obligo a dirigir su vista hacia la mesita de noche al lado de su lecho, era su reloj despertador, marcando las ocho en punto, ella saltó de repente, Asher pasaría por ella dentro de diez minutos, reviso su maquillaje, su cabello, y aliso su vestido, esperando que no mostrara ninguna arruga, salió al pasillo de su habitación cuando escucho el timbre de su hogar, retumbar por las paredes.
Se quedó donde estaba, atenta a los sonidos de la planta baja, su hermano abrió la muerte e intercambio palabras con alguien, pero no lograba captar la identidad del visitante.
—¡Betty! — grito el rubio. — Asher está aquí.
Ella caminó con calma hasta el final de las escaleras, comenzó a bajarlas, cada escalón la acercaba un poco más a su príncipe azul…
—Espabila Betty. — se dijo a sí misma. — deja de pensar babosadas, Asher Foster no es tu príncipe azul. — no podía ser más estúpida. — estás empeñada en crearte una fantasía con el hombre, obviamente no es como tú crees, y deberías estar viendo esta noche como la oportunidad para deshacerte de estos sentimientos, de una vez por todas.
Cuadro los hombros, con una decisión tomada, y continuo su descenso, sus tacones hacían eco al tocar el piso, las manos le sudaban, su piel se erizó, su boca se secó, sintió como una gota de sudor recorría su nuca, pero continuo con su camino.
Al llegar al piso inferior se quedó sin palabras al posar los ojos sobre el hombre frente a ella, llevaba un esmoquin, el cabello peinado hacia atrás, fijado con gel para el cabello, llevaba una rosa en el bolsillo de su traje, del mismo color del vestido de Betty.
Por unos segundo él no se movió ni un poco, ella tampoco se atrevió, simplemente se contemplaron, simplemente admirándose el uno al otro, cuando Callaghan carraspeo su garganta fue cuando ambos decidieron salir de su ensimismamiento.
—Te ves preciosa.— comento él.
—Gracias.— respondió con una queda voz.
—Te traje esto.— él se acercó a ella, llevaba una pequeña caja transparente, dentro se encontraba un ramillete de flores, de color negro.— pensé que debías vivir toda la experiencia, además me comentaste que llevarías accesorios oscuros, por esa razón decidí elegir el mismo color.
—Me encanta. — contesto con sinceridad.
—Déjame ponértela. — con torpes movimientos logro poner el brazalete en su lugar.
—Es el toque final. — menciono Callaghan. — te ves perfecta. — alabo a su hermana.— ambos lo están.— les dedico una brillante sonrisa que ambos regresaron.— aprovechando la oportunidad estamos aquí, deberíamos vivir la experiencia completa, por esa razón debemos registrar el momento, colóquense para una foto.— parecía que el rubio estaba más feliz que su hermana pequeña.
—Me parece buena idea. — agrego Asher.
Por lo que la pareja se abrazó, en una típica pose para el baile de graduación, el hombre detrás de la mujer, este la rodeaba por la cintura, mientras ella recostaba su espalda al ancho pecho. Su hermano capturó varias fotos.
En esos segundos tomo otra decisión, iba a dejar sus preocupaciones atrás y disfrutaría de la noche, no necesitaba preocuparse por las personas a su alrededor, o por qué sucedería después, simplemente disfrutaría de su baile, y crearía nuevos recuerdos, para dejar el pasado atrás.
Un día de felicidad, se lo merecía, después de todo lo que había pasado en el transcurso de vida, necesitaba una sola experiencia donde se sintiera viva, tenía meses sin sentirse así, las constantes peleas con Matt la dejaban agotada, además que siempre terminaban de una forma desagradable.
Era cierto que Asher era un antiguo amor del pasado, y no debería involucrarse por él, pero al verlo allí se dio cuenta de que no lo amaba, ese sentimiento murió años atrás, simplemente tenía una atracción hacia él, como siempre, como desde pequeña, él era un hombre difícil de olvidar.
Sé prometió no enamorarse nuevamente de Asher Foster, en cambio convertiría su pequeña estancia en un momento divertido de su vida, sin mirar atrás.