Estas cosas según nos las contaba nos enseñaba dibujos que ella tenía y de esa forma nosotros podíamos aprender palabras que nos hacía repetir hasta que las pronunciábamos bien. Cuando nos habló de la Torre de Pisa, y nos dijo que estaba inclinada, la imaginé tan real que la pregunté a la profesora: ―Y cuando se caiga, ¿qué? ―No, si ya lleva así muchísimos años, y parece que es segura, que no se cae ―dijo ella riendo con mi ocurrencia. Luego nos enseñó el dibujo, me quedé más sorprendido aun y pensé “ésta tengo yo que ir a verla algún día, no me conformo con ver solo su dibujo, no me creo que no esté a punto de caerse”. Y de esa forma nos estuvo contando cosas de cada ciudad importante de Italia, y así nos hacía hablar, de una forma natural de cada uno de los sitios, porque toda la cl

