En años de crianza rígida, aprendí conceptos de no empeñarme tanto en algo y bajo ese ideal, no buscaba a Claudia y mucho menos vivía pendiente de lo que hacía, incluso hubo días en los que la veía y solo le daba los buenos días y nada más, no entablamos conversaciones de larga duración y mucho menos personales, ya había sabido lo suficiente de ella y así estaba bien, no permitía que mis empleados, subordinados e incluso amigos supieran de mi vida, era reservado con todo lo que tuviese que ver con mi vida personal y privada. Mi madre no la conocí y eso, aunque no me afectaba ya, en ocasiones me preguntaba el cómo sería haber tenido una y la manera en la que me fuese ayudado una figura maternal en mi vida y que para muchas personas la veían con aquella que representaba la d

