En el astillero, el Isabella Dream’s estaba siendo sometido a una serie de reparaciones críticas. El casco había sufrido daños significativos durante la tormenta, y el equipo de ingenieros estaba trabajando arduamente para restaurar la integridad del barco.
Stanly Nikolaidis, el jefe de ingenieros, realizaba una inspección de rutina cuando algo llamó su atención. Una g****a en una de las vigas estructurales del casco parecía más profunda de lo que inicialmente habían estimado. Con una linterna en mano, examinó más de cerca y descubrió que la g****a se extendía a lo largo de varios metros.
“Esto no es bueno,” murmuró para sí mismo. Decidió inspeccionar otras áreas críticas y, para su consternación, encontró más daños ocultos. Algunas de las tuberías de acero inoxidable recién instaladas mostraban signos de estrés, y los sistemas hidráulicos presentaban fugas menores que no habían sido detectadas antes.
Stanly sabía que debía informar al capitán de inmediato. Se dirigió al hostal donde se hospedaban, el Electra Hotel, y encontró a Alexandros revisando los planos de las reparaciones en el salón común.
“Capitán, tenemos un problema,” dijo Stanly, con una expresión seria. “Durante la inspección de rutina, encontré daños adicionales que no habíamos detectado antes.”
Alexandros levantó la vista, preocupado. “¿Qué tipo de daños?”
“Hay una g****a significativa en una de las vigas estructurales del casco. Además, algunas de las tuberías de acero inoxidable muestran signos de estrés, y los sistemas hidráulicos tienen pequeñas fugas que necesitan ser reparadas,” explicó.
Alexandros frunció el ceño. “¿Cuánto tiempo más necesitaremos para completar estas reparaciones?”
“Estimamos que nos llevará al menos dos meses adicionales, tal vez más, dependiendo de si encontramos más problemas,” respondió Marcos. “Necesitamos asegurarnos de que no haya más daños ocultos y reparar todo adecuadamente para garantizar la seguridad del barco.”
En ese momento, Javier Kalaris, el ingeniero electricista del astillero se unió a la conversación. “Capitán, también he encontrado problemas serios en los sistemas eléctricos,” dijo. “Algunas de las conexiones principales están corroídas y los paneles de control muestran signos de daño por agua. Además, el sistema de navegación y comunicación ha sufrido daños significativos que requerirán una revisión completa.”
Alexandros se pasó una mano por el cabello, claramente preocupado. “¿Cuánto tiempo más necesitaremos para reparar estos daños?”
Javier intercambió una mirada con Marcos antes de responder. “Con los daños adicionales que hemos encontrado, estimamos que las reparaciones podrían llevarnos al menos un año en total. Lo más preocupante es que estos daños no parecen ser recientes. Han estado acumulándose durante al menos un año, lo que sugiere que las evaluaciones y reparaciones anteriores no fueron adecuadas.”
Alexandros sintió una oleada de frustración y sospecha. “¿Estás diciendo que hemos sido víctimas de una estafa?”
Javier asintió lentamente. “Es posible, capitán. Necesitamos investigar más a fondo para entender cómo estos daños pasaron desapercibidos durante tanto tiempo.”
Alexandros asintió, sabiendo que no había otra opción. “Haz lo que sea necesario, Javier. La seguridad del Isabella Dream’s es nuestra prioridad.”
Mientras Stanly y Javier se alejaban para coordinar las reparaciones adicionales, Alexandros no podía dejar de pensar en Isabella. Cada día que pasaba sin verla aumentaba su anhelo y su esperanza de reencontrarse con ella.
Después de pasar unos días explorando Atenas y conociendo más sobre la vida de Richard, llegó el día escogido para que los padres de Richard pudieran conocer a su nieta Sofía por lo que había organizado una cena en un elegante restaurante. Ana y Mateo también asistirían, aunque Ana estaba un poco nerviosa por la reunión debido a las tensiones pasadas con los padres de Richard.
Los padres de Richard, personas de alta sociedad, nunca habían aceptado su relación con Ana debido a las diferencias sociales.
Cuando llegaron al restaurante, Richard los recibió con una sonrisa, pero la tensión era palpable.
“Papá, mamá, quiero que conozcan a Sofía, su nieta,” dijo Richard, presentando a la niña con orgullo.
La madre de Richard, con una expresión reservada, miró a Sofía y luego a Ana. “Es un placer conocerte, Sofía,” dijo, aunque su tono era frío.
Ana sintió la incomodidad, pero Richard tomó su mano bajo la mesa, dándole apoyo. “Estamos aquí para disfrutar de una buena cena en familia,” dijo Richard, tratando de aliviar la tensión.
Durante la cena, los padres de Richard hicieron comentarios sutiles y mordaces sobre las diferencias sociales y su desaprobación pasada. “Es una pena que su esposo Carlos no haya podido acompañarnos,” dijo la madre de Richard, mirando a Ana con una sonrisa forzada. “Supongo que el trabajo siempre viene primero.”
Ana sonrió con dificultad. “Sí, Carlos está muy ocupado, pero nos ha apoyado mucho en este viaje.”
En ese momento, la puerta del restaurante se abrió y Carlos entró, sorprendiendo a todos. “ Buenas Noches, lamento la tardanza, tuve que resolver unos asuntos y algunos detalles en el aeropuerto,” dijo, acercándose a la mesa, "Un absoluto placer conocerles Señores Thompson".
La sorpresa en el rostro de los padres de Richard era evidente. “ Buenas Noches Sr. García, qué sorpresa,” dijo el padre de Richard, tratando de ocultar su incomodidad.
Sofía se levantó de la mesa y corrió hacia Carlos, abrazándolo con fuerza. “¡Papá!” exclamó, con una sonrisa radiante. Mateo también se unió al abrazo, mostrando la unión y el cariño que sentían por él.
Richard se levantó y abrazó a Carlos. “Me alegra que hayas podido unirte a nosotros. Esta es una cena en familia, y tú eres parte de ella.”
La tensión en la mesa aumentó, pero Richard se mantuvo firme. “Ana, Carlos y los niños son mi familia, y los protegeré de cualquier negatividad Padres,” dijo con determinación. “Espero que podamos disfrutar de esta cena juntos y dejar atrás cualquier diferencia del pasado.”
Sofía y Mateo ajenos a la tensión, disfrutaban de la comida y la compañía de su nuevo entorno.
Al final de la noche, aunque la tensión no había desaparecido por completo, Richard sintió que había dado un paso importante para proteger y unir a su familia. Sabía que el camino no sería fácil, pero estaba decidido a enfrentar cualquier desafío por el bienestar de Sofía.
Han pasado 15 días desde que Valentina y su familia llegaron a Atenas. La recuperación de su padre ha sido lenta, y aunque ha reconocido vagamente a su hermana Isabella, trata a los demás con cierta angustia por no recordarlos, especialmente a su hija Valentina. Hoy, finalmente, recibiría el alta médica y podrían regresar a la isla de Stavros. Valentina, Theo, Isabella, Marina Isabella y Alex estaban emocionados y aliviados por la noticia.
El sol brillaba intensamente sobre Atenas mientras Valentina y su familia se dirigían al hospital. Había una mezcla de nerviosismo y emoción en el aire. Al llegar, fueron recibidos por el médico que había estado a cargo de la recuperación del padre de Valentina.
“Buenos días,” dijo el médico con una sonrisa. “Tengo buenas noticias. Su padre está listo para ser dado de alta. Ha mostrado una gran mejoría en los últimos días un verdadero milagro.”
Valentina sintió una oleada de alivio. “Gracias, doctor. No sabe cuánto significa esto para nosotros.”
El médico asintió. “Ha sido un placer ayudar. Asegúrense de seguir las indicaciones para su recuperación en casa o en algún lugar tranquilo y no duden en contactarnos si necesitan algo.”
Valentina, Theo, Isabella, Marina Isabella y Alex entraron en la habitación del hospital. El padre de Valentina estaba sentado en la cama, con una expresión de alivio y gratitud, aunque aún mostraba signos de angustia y miedo a lo desconocido.
“Papá, hoy es el día,” dijo Valentina, acercándose a él. “Vamos a llevarte a la Villa familiar en Stavros.”
El hombre la miró con una mezcla de confusión y angustia. “¿Es mi Casa? No recuerdo…”
Isabella se acercó y tomó la mano de su hermano. “Tecnicamente, No papá vivías más en tu oficina o en el avión que en la casa acá en Atenas pero vamos a llevarte a Stavros por ser un lugar más tranquilo y es parte de tu pasado. Estarás rodeado de familia y amigos.”
El hombre asintió lentamente, confiando en la familiaridad de la voz de Isabella. Theo y Alex ayudaron al padre de Valentina a levantarse y prepararse para el viaje. Mientras tanto, Isabella y Marina Isabella se aseguraban de que todos los documentos médicos estuvieran en orden y que no olvidaran nada importante.
“Tenemos todo listo para el viaje de regreso,” dijo Isabella, revisando una lista. “El coche nos espera afuera y el ferry está programado para salir en unas horas.”
Marina Isabella asintió. “Perfecto. Nos aseguraremos de que todo esté cómodo para el viaje.”
Tia Isabella dijo Valentina ¿porque regresamos en ferry y no en avión? he Isabella le contesto: Porque le pregunté al médico cuando me daba los documentos y dice que puede ser negativo para su recuperación enfrentarlo nuevamente a un avión... Ah entiendo gracias tía por cuidarlo... no tienes porque agradecerme es mi hermano aunque hayamos estado tanto tiempo separados.
Una vez que todo estuvo listo, el grupo se dirigió al coche que los llevaría al puerto. Durante el trayecto, Valentina no podía evitar sentirse agradecida por el apoyo incondicional de su nueva familia y amigos.
Al llegar al puerto, abordaron el ferry que los llevaría de regreso a la isla de Stavros. El Viaje fue tranquilo, y todos aprovecharon para relajarse y disfrutar del paisaje.
“Es hermoso, ¿verdad?” comentó Theo, mirando el mar azul profundo.
“Sí, lo es,” respondió Valentina, apoyando su cabeza en el hombro de Theo. “Estoy tan feliz de que estemos todos juntos.”
Marina Isabella y Alex estaban sentados cerca, disfrutando de la brisa marina. Isabella, por su parte, estaba conversando con el padre de Valentina, asegurándose de que se sintiera cómodo y tranquilo.
“Vamos a estar bien, papá,” dijo Valentina, tomando la mano de su padre. “Estamos juntos en esto.”
El hombre asintió, con una sonrisa en los labios. “Gracias, Valentina. No sé qué haría sin ustedes.”
Durante el viaje, el padre de Valentina comenzó a mostrar signos de recordar fragmentos de su pasado. Mirando el mar, murmuró: “Antiparos… cumpleaños…”
Valentina lo miró con esperanza. “¿Papá, recuerdas algo?”
El hombre frunció el ceño, tratando de concentrarse. “Recuerdo… iba a Antiparos… para tu cumpleaños…”
Valentina sintió una oleada de emoción. “Sí, papá. Ibas a verme por mi cumpleaños número 18 era una promesa y mi regalo.”
El hombre asintió lentamente, como si las piezas del rompecabezas comenzaran a encajar. “Valentina… mi niñita.”
Valentina lo abrazó con fuerza, sintiendo que finalmente estaban recuperando lo perdido. “Sí, papá. Soy tu niñita. Estamos juntos en esto.”
Al llegar a la isla de Stavros, en el puerto fueron recibidos por Nikos y Elena que habían estado esperando su regreso por petición de Isabella.
“Bienvenidos a casa,” dijo Nikos abrazando a Valentina y Theo. “Nos alegra tanto verlos de vuelta.”
Valentina sonrió, sintiéndose finalmente en paz. Sabía que aún había desafíos por delante, pero con el apoyo de su familia y amigos, estaba lista para enfrentarlos.