Te enseñaré a ser educada.

1255 Palabras
—Será mejor que descanses. —¿Cómo se supone que descanse?, estoy secuestrada — se queja haciendo enfasis en su situación. –Junto a ti coloqué unos cartones, puedes acostarte sobre ellos. —No pienso quedarme dormida contigo al frente observandome. —Es tu elección, pero debes considerar que si quisiera hacerte algo, ya lo habría hecho. —Como sea, no puedo confiar... —las palabras de Támara son interrumpidas, se escucha el ruido de un vehículo que se detiene fuera de la bodega, el miedo vuelve a hacer presencia en su cuerpo, las manos le tiemblan, se pone de pie junto a la tuberia. Enseguida siente unas manos que toman las suyas haciéndola dar un pequeño brinco por el miedo y la sorpresa, Tobias se da cuenta — Te amarraré de nuevo para que no noten nada extraño — Tobias le hace un nudo rápidamente y se sienta a metros de ella, se escucha como las puertas del vehículo se abren y cierran y enseguida la puerta de la bodega es empujada. Támara contiene la respiración por un momento, después se coloca erguida e intenta regular su respiración para no darles la satisfacción de verla asustada. —¿Cómo está nuestra huésped? — pregunta James haciendo mofa. —¿vienen a liberarme?, ¿consiguieron lo que querían? — pregunta Támara logrando sonar despreocupada. Tobias se sorprende al verla tan segura cuando segundos antes temblaba presa del miedo. —Aun no, se supone que te dejaríamos sufrir el día y la noche sin probar si quiera agua, pero veo que este inútil te atendió como si esto fuera un hotel — se queja Sofía con desprecio, siente una saña injustificada por quien la considera su mejor amiga. —Son un par de idiotas, son tan poca cosa que piensan que un poco de agua es mucha atención — se burla Támara haciendo enojar al par de jóvenes ambiciosos. —¿Quien es la idiota? Tú eres la que se vistió de esa forma tan linda para ver a su noviesito, creíste que irías a una cita romántica y llegaste sólita a este lugar, ¿Quién resulta ser la idiota? — irónicamente James es quien se burla de la situación de Támara, siendo su novio, Tobias no puede entender la maldad de esos dos. —De ese modo en que lo dices, si, parezco la idiota más grande en todo esto, pero eso no les quita que ustedes sean un par de desgraciados, malvivientes, escoria de la sociedad, ni todo el dinero que les de mi papá hará que dejen de ser repugnantes y asquerosos — espeta Támara y el par de secuestradores aprietan los dientes por no poder humillar y sobajar a la mujer amarrada. —No se te quita lo arrogante, deberías estar humillandote y rogando por ser liberada. —¿Me secuestraron por dinero o solo por el gusto de humillarme? — inquiere Támara dándose cuenta que sus captores tienen un afán por querer doblegarla. —Te crees muy lista niña bonita, pero te recuerdo que estás amarrada y a merced de nosotros, deberías callarte de una vez y suplicar por tu vida. —No les daré ese gusto — afirma levantando el mentón. Tobias que se limitaba a escuchar la conversación se pone de pie detrás del par de delincuentes, teme que la gran boca de Tamara la haga meterse en más problemas. James da un paso adelante quedando frente a Támara, ella siente la presencia demasiado cerca y aunque siente pánico no lo demuestra. —No te acerques más — La voz amenazante de Tobias sorprende a los demás. —No te metas, estás con nosotros no con esa zorra — responde Sofía. —Saben bien que no estoy de acuerdo en esto, si estoy aquí es por que no tuve más opción. —Lo que digas, igual ya eres parte, así que mantente al margen — sentencia James y desliza un dedo por el rostro de Támara. La chica retrocede el rostro sin dejar de apretar los dientes en señal de furia. —Ese vestido se te ve demasiado bien, te esmeraste para tu cita, creo que no deberíamos desperdiciar tu esfuerzo — James desliza un dedo lascivamente por el muslo de la asustada Támara. —Te dije, que no te acercaras — Tobias lo jala de la camisa y lo hace caer de espalda sobre el suelo, levanta el puño sobre él pero antes de poder afirmarlo en el rostro de James cae al suelo temblando de dolor. Sofía se ríe con el taser en la mano — ¿queriéndote hacer el héroe? — el joven retorciendose del dolor se da cuenta del arma en la mano de ella. James se levanta del suelo y se ríe sardonicamente. —Eres tan insignificante, será un placer darte un espectáculo, algo que tú nunca podrás hacer por ser un pobre diablo — James se burla y de nuevo se acerca a Támara quien no puede disimular más el miedo que siente, con solo escuchar puede darse cuenta de lo sucedido, presiente que le han hecho algo a Tobias y no podrá defenderla esta vez. —Esto será mi trofeo — añade Sofía y saca su celular para grabar. —No te atrevas a tocarme — suelta Támara en un intento de detener a su agresor. —Vas a rogar linda, no te soltaré hasta que se te termine el orgullo y ese ego tan grande que tienes. —No me toques — logra decir Támara con la voz quebrada, lo que provoca la satisfacción de Sofía y la exitación de James. El infame joven recorre el cuerpo de Támara con una mano, pasando por sus pechos y cadera. —No, por favor — llora Támara. —Ahora si, ya no eres la fierecilla de hace un momento — espeta James apretando uno de los pechos de la indefensa joven provocándole dolor, ella se queja e intenta soltarse del agarre pero el hombre es más fuerte y la sostiene de la cintura mientras besa su cuello. –Dejame por favor — súplica llorando, pero eso solo alienta más la lascivia de su captor, qué en un movimiento rápido baja el cierre del vestido, desliza los tirantes por los hombros y hace caer la prenda al suelo, dejándola solamente con su fina lencería roja de encaje. —Si que venias preparada — comenta James. —La niña de papi se viste como puta debajo de su delicado vestido — se burla Sofía mientras graba lo que sucede. —Te voy a enseñar a ser una niña educada y a respetarnos, ¿Dónde esta tu orgullo Támara? — inquiere James burlándose de su propia novia quien está aterrada y es incapaz de decir palabra alguna, solo puede agachar la cabeza y llorar sin control. James la pega a su cuerpo y besa su cuello de manera vulgar. —No, por favor — es lo único qué puede sollozar la mujer que está atada de manos y a merced de su captor. —Me estas exitando más — las palabras que salen distorsionadas por el dispositivo en la máscara de James hacen que Támara se sienta aun más aterrada, las manos asquerosas se posan en su espalda y hábilmente desabrochan su sostén dejándola únicamente con la pequeña pantaleta. La venda en los ojos de Támara está empapada por las lágrimas, se siente humillada, degradada y aterrada por lo que sucederá. —Estas tan rica — asegura el hombre apretando ambos senos con sus manos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR