Es más de media noche cuando los nuevos amantes se sienten saciados, Támara descansa en el pecho de Tobias recibiendo caricias en la espalda desnuda.
—Me siento mejor — Támara suspira al recordar el mal momento que pasó con James y que fue contrarrestando con la pasión y los órgasmos que Tobias le regaló.
—Cuando llegué te veías estresada y cansada.
—Si, mi supuesta mejor amiga y mi hermano se acostaron, ahora James exige una indemnización — confiesa Támara para soltar un poco de la carga emocional que retiene.
—¿Sofía?, no me extraña que quieran sacar dinero de la situación — rebate disgustado.
—¿Qué tanto conoces a James y Sofía?
—No mucho, en algún momento compartimos algunas clases, pero no tengo buena impresión de ellos.
—Parece que tuvieras pésima impresión de ellos.
—Son engreídos e insolentes, de verdad no me agradan — esos adjetivos se quedan cortos para lo que de verdad opina de ellos.
El teléfono de Tobias comienza a sonar en algún lugar, se levanta desnudo y busca por el departamento su pantalón, en él encuentra el aparato y contesta a prisa al ver la pantalla.
—¿Qué pasa mamá?
—Voy para allá, no tardo —escucha Támara que se levantó de la cama y lo siguió envuelta en la sabana.
—Me tengo que ir — se disculpa levantando su ropa y poniéndosela a prisa.
—¿Tienes algún problema? — pregunta curiosa.
—Solo debo ver un asunto con mi mamá, lamento irme así, te veré después.
—Antes de que te vayas debo decirte algo, la pasé muy bien pero no es correcto, además de que tengo novio, tu y yo...
—Lo sé, no somos de la misma clase social.
—No es lo que quise decir, más bien lo que pasó entre nosotros fue un impulso, nos dejamos llevar.
—¿Te arrepientes? — pregunta terminando de ponerse los zapatos.
—No lo sé, solo creo que fue inmoral — responde apenada.
—No lo considero inmoral, ambos somos adultos y en cuanto a tu novio, no vale la pena, no te sientas mal por él, me alegra que lo hayas disfrutado y eso es suficiente — le planta un beso en los labios y sale a prisa para llegar a su casa y ver a la pequeña Natalia que tiene temperatura.
***
—¿Cómo esta Natalia? — pregunta a su madre en cuanto llega a la casa.
—La temperatura no cede, ya le puse paños de agua pero no ha sido suficiente.
—La llevaré al hospital, gracias por cuidarla, tuve un contratiempo.
—¿Ese contratiempo tiene algo que ver con Ximena? —pregunta levantando una ceja, no se opone a que su hijo salga y se divierta pero no le agrada su novia.
—No, la verdad es que ya no salgo con ella.
—¿De verdad? — pregunta con una sonrisa—. Eres joven, guapo, inteligente y responsable, mereces salir y conocer jóvenes, solo que debes fijarte en una buena mujer, Ximena no era una buena opción.
—Será mejor que me de prisa — Entra a la habitación de la niña y la carga para salir con ella.
—Papi, te extrañé — saluda la niña al ser levantada de la cama.
—Ya estoy aquí, ahora buscaremos un médico para que te revise.
—¿En dónde estabas?
—Estaba con unos amigos y se me hizo un poco tarde.
—La abuela quería que durmiera, pero quería verte primero.
—Lo siento cariño, pasaré más tiempo contigo.
Al llegar al hospital, Natalia es atendida y diagnosticada con infección de vías respiratorias, le proporcionan el medicamento necesario para combatirla y la dan de alta para que descanse en casa. Tobias se queda velando el sueño de la niña hasta que él también se queda profundamente dormido después del agotador día que tuvo.
***
—¿Por qué esa sonrisa? — indaga Luz al ver a su amiga sonriendo camino al trabajo.
—Es vergonsozo — responde Támara sintiendo que la cara le arde al pensar en lo ocurrido.
—¿Qué hiciste?, ¿cuéntame? —insiste la curiosa amiga.
—Tobias me visitó anoche en el departamento y...
—¿y?, ¿se acostaron? — pregunta deteniendo su andar.
—Si — Támara se cubre el rostro con las manos.
—¿Qué tal estuvo?, ¿como fue? —se emociona esperando respuestas—. Dame más detalles.
—Fue genial — suelta al fin—. Jamás lo había hecho de tal manera, fue estupendo.
—¿Terminarás con tu novio para estar con Tobias?
—Lo estuve meditando, Tobias me hizo darme cuenta que no estoy obligada a estar con James, pero no tendré una relación con Tobias, creo que no hemos empezado bien, no quiero confundirme entre tener sexo y tener una relación.
—Me alegra que termines con ese tipo, no me agradó en lo absoluto y te entiendo, las relaciones son complicadas, es mejor tener sexo ocasional.
—No pienso tener sexo ocasional, anoche me dejé llevar.
—¿Queee?, si la pasaste tan bien, ¿por qué no repetirlo?.
—Porque no es correcto y porque no quiero tener una relación.
—Pues no creo que te resistas, después de probar el buen sexo, es difícil resistir la tentación, se vuelve una adicción, sé lo que te digo.
—¿Eres adicta al sexo?
—No exactamente, si fuera adicta, lo haría con cualquiera, sin importar, pero yo solo lo hago con Camilo, soy adicta a tener sexo con él — aclara la experimentada compañera.
—No creo que me pase lo mismo, me sentí atraída desde que lo vi, además de que disfruto de su compañía, pero tanto como volverme adicta, no, eso no pasará.
—Ya veremos, por el momento, comencemos a trabajar, hoy hay muchas habitaciones que limpiar.
—Nunca pensé que sería tan difícil limpiar habitaciones — se queja Támara riendo.