El príncipe despertó alrededor del medio día con un fuerte dolor de cabeza. Se percató que estaba completamente desnudo. Miró y en su cama había una bella mujer de espalda, completamente desnuda. El príncipe no recordaba lo que había sucedido anoche. Se fue a duchar, pero antes, al observar bien a aquella mujer. Se percató que era la princesa Anabel. Él sorprendido tomó su cabeza; no podía creer que se hubiese acostado con la princesa. Se molestó mucho y se fue a dar un baño. Lo hizo muy rápido, para luego marchar a esperar a Ana. La princesa se despertó al escuchar al príncipe duchándose... Se acercó envuelta entre sábanas; y cuando Leonardo alzó la vista, la observó de pie junto al marco de la puerta... Anabel se percató de que la atención del príncipe se encontraba fijamente sobre e

