—¡Hey, José! —grité mientras sostenía una gran sonrisa, pues obvio no quiero parecer sospechoso. José con pasos dudosos se dirigió hasta mí, estaba nervioso y asustado, no entendía nada. —Linda esta muerta, y ahora todo tiene sentido —dijo él, en sus ojos podía notar que la muerte de esa bastarda le dolía, pero bueno, eso a mi no me importa en lo más mínimo. —Ella no le hizo daño a nadie para morir, pero aun así el destino se encargo de ponerla enfrente de una persona despreciable que acabo con su vida, y ahora sé quién es esa persona. José comenzaba a caminar de manera amenazante hasta mí, por lo cual yo tan solo retrocedía poco a poco. —¿Linda esta muerta? —pregunté pareciendo estar sorprendida. —¡Idiota! Tu fuiste, tu acabaste con su vida —dijo José furioso, el dolor había desapare

