Karl tomó fuertemente a Max del brazo y lo obligó a salir.
— Esto ha sido intenso- le dije a James con un tono neutro.
— No sé por qué me da la sensación de que vuelves loco a ese hombre Jane- me miró esperando que le explicara lo que estaba sucediendo.
— No me mires así... no tengo idea de lo que está pasando.
Mi teoría había funcionado, Max estaba enamorado de mí y como veía las cosas podía darme el lujo de tomar esto a mí favor.
Me levanté y empecé a dar vueltas en la habitación, quedándome muy cerca de la puerta para escuchar la discusión entre Max y su abogado.
— ¿Qué es lo que te sucede Max?- preguntó Karl furioso- esto no fue en lo que quedamos.
— Ya lo sé- dio un golpe a la puerta con su mano- pero Jane... es desesperante.
— Escucha, por lo que veo no puedes ni siquiera ocultar lo que sientes por ella... para ser sincero no sé por qué estás haciendo esto si estás enamorado.
— ¿Enamorado?- le preguntó con duda.
— Sí, es algo que no puedes ocultar y seguro ella ya lo notó.
Max se quedó en silencio, lo que me dio un toque de placer y satisfacción, sonreí levemente al darme cuenta de que no tenía nada más que decir, así que decidí volver al asiento antes de que entraran.
— Espera- gritó Max- no estoy enamorado. Yo jamás podría amar a alguien como Jane, es todo lo contrario a lo que quiero en una mujer... si soy sincero contigo, me siento frustrado al tener que casarme con ella y dejar la vida que tenía antes de esta mierda!!!
Su confesión era algo que sin duda yo no esperaba y antes de que decidieran entrar me dirigí a mi asiento.
— ¿Todo bien?- preguntó James.
— Nada podría estar mejor... ¿sabes?, me sentía algo triste por todo lo que hay en ese contrato, sin embargo, ya nada me interesa más que proteger mi bienestar- confesé.
Él agarró mi mano mientras me sonreía, en ese momento ambos entraron nuevamente y así pude notar los ojos de Max puestos en los míos.
— Disculpen por este inconveniente- dijo Karl- por favor continuemos, tengo entendido que tienen un evento importante.
— Sería lo mejor, tenemos una reunión con mis padres y sé que a Max no le gusta quedar mal- sonreí sarcásticamente para que todos lo notaran.
— Bien, voy a empezar- dijo James segundos después notando la incomodidad en el lugar.
Ellos asintieron con la cabeza mientras se sentaban en sus respectivas sillas.
— Bien. Les leeré las cláusulas que hemos establecido para que este matrimonio se lleve a cabo:
1. Jane Smith no compartirá su herencia después del matrimonio con el señor Max Turner.
2. El contrato de matrimonio no podrá ser absuelto hasta un año después por ambas partes bajo ningún concepto.
Definitivamente no podía quedarme sola durante el embarazo, mi bebé debía llegar al mundo durante ese matrimonio.
3. Al ser un matrimonio por conveniencia ambos dormirán en cuartos separados lo que dure el matrimonio; esta cláusula podrá ser cambiada únicamente si ambos acceden a hacerlo.
4. Durante el matrimonio, el señor Max Turner tiene prohibido ver a otras mujeres para cuidar la reputación de su futura esposa Jane Smith.
Sentí la mirada de Max cuando James finalizó de leer esa parte del contrato, pero no me importaba cómo se sentía después de cómo me había tratado.
5. El señor Turner tendrá que acompañar a la señorita Smith a eventos sociales y programas de televisión siempre que sea necesario.
6. El señor Turner tendrá que respaldar a la señorita Smith en cualquier decisión que involucre su matrimonio.
7. El señor Turner tendrá que organizar citas románticas durante la duración del matrimonio en lugares públicos para fortalecer su relación matrimonial ante la prensa.
Una vez firmado este documento ambas partes tendrán que ejecutar de manera inmediata todas las cláusulas, las mismas que no podrán ser ignoradas una vez que se conviertan en marido y mujer.
Max y su abogado cruzaron miradas, esto seguramente era mucho más de lo que esperaban, pero yo estaba a punto de convertirme en madre y no podía dejar que Max me hiciera a un lado durante ese momento.
— Eso sin duda es más de lo que acordaríamos- dijo Karl.
— Ustedes pusieron sus cláusulas y nosotros las que consideramos... tienen que darse cuenta de que mi clienta tiene mucho más que perder si esto no sale bien.
Me sorprendió la habilidad con la que James defendió nuestro contrato, ya entendía por qué era tan bueno.
— Esto es igual de riesgoso para ambos- dijo Karl tratando de defender a Max.
— ¡Por favor! Ambos conocemos la historia del señor Turner; fiestas, mujeres y drogas. Mi clienta, la señorita Smith por otro lado ha mantenido un perfil bajo, lo que la ha mantenido fuera de todo tipo de escándalos y ahora no nos vamos a arriesgar- hizo una pausa para extender el contrato- como sea, recuerden que si no firman la boda simplemente no se llevará a cabo y no es algo que está en discusión.
— De acuerdo, firmaremos- dijo el abogado de Max- confiaremos en que no hay nada malo escondido en todo esto.
Procedieron a firmar y cuando al fin lo hicieron sentí como si un peso se me quitara de encima.
Se firmó un contrato en conjunto y todo fue llevado al notario para que ingresara la información como era debido.
— ¡Vámonos Jane!- dijo Max tomando mi brazo con suavidad, sin embargo, podía ver lo molesto que estaba.
— Dile a mis padres que estábamos organizando juntos algo respecto a la boda... ellos claramente no saben de esto.
— No te preocupes Jane, esto quedará entre nosotros- dijo con frialdad.
— ¿Estás molesto?
— Claro que no, me sorprende lo inteligente que eres... haces que de pronto todo esté a tú favor, a tú lado me siento como un idiota.
— ¿No crees que estás exagerando?- pregunté con una pequeña sonrisa.
— Para nada... y ya sé que lo sabes- su respuesta fue corta y al igual que el resto de sus palabras, frías.