CAPÍTULO 10

2213 Palabras

Aún sonrojados por lo que acababa de pasar entre ellos, se miran estupefactos con el sudor perlando sus cuerpos, cuando del piso aparece nuevamente la mesa, con un nuevo sobre y pañitos húmedos. De todo lo que se les pudo ocurrir entregarles, no les pasó por la mente de los organizadores del juego darles algo de ropa o al menos algo con qué cubrirse como premio, no, ellos querían seguirlos viendo desnudos y les dan pañitos húmedos simplemente para su aseo, mientras ellos disfrutaban del tremendo espectáculo que la pareja les dio. Muertos de la vergüenza, ya que la carencia de la misma hace rato se les pasó, cuando escucharon por el altavoz que habían pasado la prueba, ninguno de los dos se atreve a tomar los pañitos. Quién estaba hecho un desastre, era Ezequiel, quien tenía su semilla s

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR